La gélida noche dejó a los simpatizantes de River con un mal gusto final

Agencia EFE
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Buenos Aires, 23 jul (EFE).- El frío de una noche con una temperatura cercana a los diez grados contrarrestó con la bronca de los simpatizantes de River, que sufrieron el empate sin goles con Cruzeiro y potenciaron las protestas contra el arbitraje del chileno Julio Bascuñán.

El horario vespertino de inicio de este primer encuentro de la temporada en casa generó que el estadio Monumental se fuera completando en los minutos previos al inicio del partido.

Los simpatizantes 'millonarios', luego de una recepción a todo color, con fuegos artificiales en las afueras del estadio y una ovación para el técnico Marcelo Gallardo, vivieron con intensidad un encuentro ídem ante los brasileños.

Con un interrogante sobre una plantilla sin refuerzos para esta temporada, hubo aplausos a emblemas como Franco Armani, Javier Pinola y los reservas Lucas Pratto y Leonardo Ponzio.

Del lado de Cruzeiro, los casi 1.500 simpatizantes del elenco brasileño sufrieron el frío porteño, pero terminaron contentos en la tribuna Centenario Alta con el empate logrado ante el campeón de la Copa Libertadores de 2018.

La tensión se vivió durante todo el encuentro, pero el momento más álgido fue sobre el final cuando el Monumental estalló en un grito cuando Bascuñán cobró el penalti de Henrique a Pratto a instancia del VAR.

Esa alegría desbordante pasó de la euforia a la decepción cuando Matías Suárez pateó el penalti y mandó la pelota por encima del travesaño, para derivar en un final con empate en blanco.

"Lo vamos a ganar allá en el Mineirao. Con Gallardo no podemos dejar de creer que todo es posible", sentenció Gloria mientras se retiraba del estadio con su hija Lucía, de cinco años.

"Me parece que el árbitro incidió en el marcador. No alcanzó con el penal sobre el final. Una lástima que Suárez no pudo convertir porque hubiera sido importante ir a Brasil con ventaja", agregó Marcelo, que fue al estadio acompañado de su primo Lucas y su sobrino Enzo.

Del otro lado, los brasileños se fueron felices de su excursión por la fría Buenos Aires y esperan sellar el pasaje a cuartos de final en Belo Horizonte.

"Fue un partido muy intenso y Fábio fue una de las figuras del encuentro. Nos vamos felices y sabiendo que podemos ganarle a River en casa para seguir con el sueño de lograr la Copa", señaló Renato al abandonar el estadio.

En tanto, Marina todavía tiritando por el frío enfatizó: "Valió la pena venir aquí para seguir al Cruzeiro. Es mi primer viaje al exterior y por suerte me vuelvo a casa con una sonrisa. Con el penalti del final pensé que nos ganaban, pero por suerte el remate fue muy desviado".

Así terminó la noche de un Monumental que volvió a vibrar con el inicio de una serie de octavos de final que el martes próximo se mudará al Mineirao para definir el equipo que seguirá con su ilusión en esta edición del certamen surcontinental.

Fernando Czyz

(c) Agencia EFE

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