Nick Kyrgios es capaz de lo peor y de lo mejor en un solo partido

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El festejo de Nick Kyrgios; el australiano vuelve a los cuartos de final de un Grand Slam y dejó al US Open sin el campeón defensor y con un número 1 del mundo en danza
El festejo de Nick Kyrgios; el australiano vuelve a los cuartos de final de un Grand Slam y dejó al US Open sin el campeón defensor y con un número 1 del mundo en danza - Créditos: @Adam Hunger

Nick Kyrgios fue el showman en la noche del domingo del US Open. Protagonizó, primero, una pifia monumental. Luego, dio cuenta del reinante campeón y actual número 1 del mundo Daniil Medvedev por 7-6 (13-11), 3-6, 6-3 y 6-2, para acceder por primera vez a los cuartos de final en Flushing Meadows. Una victoria que prolonga el magnífico momento del jugador australiano, que a los 27 años alcanzó su primera final de Grand Slam en Wimbledon hace dos meses.

“Estoy contento de poder mostrarle a Nueva York mi talento, me había ido mal muchas veces de aquí”, dijo Kyrgios, ovacionado en el gigantesco Arthur Ashe. Fiel a su libreto, subió la temperatura con puntos brillantes con algunos de sus arrebatos, como trenzarse en discusiones con la jueza de silla Eva Asderaki Moore, un pelotazo que estuvo a milímetros de ir directo a la primera fila de espectadores, y cometer un error increíble, de lo más excéntrico: un Kyrgios auténtico, en toda su regla.

¿Qué fue lo que pasó? En el comienzo del tercer set, con un parcial por lado, el australiano lanzó un pelotazo a la carrera que Medvedv contestó como pudo. Era un punto perdido para el ruso, porque la pelota iba a botar afuera y de su lado. Pero Kyrgios, inexplicablemente, siguió el punto, cruzó de lado y remató la pelota antes de que botara, por lo que perdió reglamentariamente el punto. La falta de conocimiento de las reglas le costó al jugador australiano un punto de break, aunque luego se recuperó de ese pifie. “Yo creía que era válido”, dijo después en la cancha.

Antes y después de ese momento anecdótico, su nivel fue notable y sometió a Medvedev con un vendaval de 21 aces, el látigo de su derecha y hasta pícaros saques por debajo del brazo. Con sus armas, Kyrgios es un legítimo candidato a pelear por el título del US Open. Conserva las buenas sensaciones tras alcanzar la final en el All England Club hace dos meses, cuando sólo se rindió ante Novak Djokovic en la final. Luego obtuvo el título del ATP 500 de Washington, y superó a Medvedev en el posterior Masters de Montreal. Nadie suma más victorias en el tour desde junio que él.

Así, terminó por hundir a un Medvedev que había ganado sus tres primeros partidos sin ceder un solo set. Pero la defensa del título le quedó muy lejos al ruso, que de este modo cederá el número 1 del ranking. Rafael Nadal, Carlos Alcaraz y Casper Ruud quedan en carrera para escalar a la cima dentro de una semana.

“El número 1 no era lo primero que tenía en mente después del partido”, aseguró Medvedev. “Estoy tratando de dar una buena impresión aquí, pero estoy decepcionado. No voy a llorar en la habitación, pero estoy un poco frustrado. Por unos días voy a estar un poco triste, mirando mi teléfono, mi computadora o viendo alguna serie”, agregó. Ante la prensa, el ruso aceptó la superioridad de Kyrgios, quien ya le tenía tomada la medida con tres victorias en sus cuatro duelos anteriores.

“Fue un partido de muy alto nivel de su parte. Si va a jugar así hasta el final del torneo, tiene todas las posibilidades de ganarlo. Pero va a tener rivales difíciles”, evaluó Medvedev sobre su vencedor. ¿Será la hora de Kyrgios? El australiano es reconocido tanto por su talento extraordinario, pero al mismo tiempo por un volcánico carácter que en más de una ocasión le ha jugado en contra. Pero ya demostró que se encuentra en la mejor forma física y mental de su carrera.

Daniil Medvedev, afuera; el ruso no pudo retener el título en Nueva York y cederá el 1 del ranking
Daniil Medvedev, afuera; el ruso no pudo retener el título en Nueva York y cederá el 1 del ranking - Créditos: @Adam Hunger

“Daniil tenía mucha presión sobre sus hombros como defensor del título, pero yo jugué un partido increíble”, dijo Kyrgios. Por primera vez en los cuartos de final del US Open, chocará con otro ruso, Karen Khachanov, número 31 de la ATP. “Perder la final de Wimbledon fue un trago amargo, pero ahora quiero recorrer todo el camino aquí”, aseguró. “Estoy contento de mostrar por fin mi talento en Nueva York... Solo me ha llevado 27 años”, amplió con ese humor sarcástico que lo acompaña. Atrás había quedado un gran partido, una noche neoyorquina en la que Kyrgios se adueñó de todas las luces en el Ashe. En buena hora.

Vídeo | Kyrgios se queja de olor a marihuana y ruido en el US Open