El documental de Netflix sobre el Kobe-Gasol de Pekín 2008 empieza con muchas trampas

Spain's Pau Gasol (L) gestures next to USA's Kobe Bryant during the men's basketball gold medal match Spain against The US of the Beijing 2008 Olympic Games on August 24, 2008 at the Olympic basketball Arena in Beijing.  AFP PHOTO / FILIPPO MONTEFORTE (Photo credit should read FILIPPO MONTEFORTE/AFP via Getty Images)
Pau Gasol y Kobe Bryant, durante la final de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 (FILIPPO MONTEFORTE/AFP via Getty Images)

Lo habrán visto en alguna ocasión y, si no, tendrán la oportunidad un poco más abajo. Netflix ha publicado su primer adelanto del documental "The Redeem Team", sobre el equipo estadounidense que disputó los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y que trató -con éxito- de hacer olvidar el desastre de la edición anterior, cuando tuvieron que conformarse con el bronce. Aquel equipo contaba con Kobe Bryant, LeBron James, Chris Bosh, Chris Paul, Jason Kidd, Carmelo Anthony o Dwight Howard entre otros. Probablemente, no fuera tan bueno como el que presentaron en Londres -Kobe, LeBron, Durant y Harden juntos-, pero debía bastar para arrasar a todos sus rivales.

Aunque tendremos que esperar al 7 de octubre para su estreno mundial y solo ahí podremos hacer una evaluación completa del producto, lo que nos enseña Netflix deja muchas dudas. Parece que tanto en el montaje como en las notas de prensa se juega con la ambigüedad y eso no es bueno. De entrada, se habla de Pau y Kobe como "hermanos" -los dos utilizan el término, hay que reconocerlo- apelando a todo lo que conocemos de su relación posterior, pero cuando se disputó el partido en cuestión, ambos habían jugado juntos la friolera de cuatro meses y aún no habían ganado un solo anillo (sí habían llegado a la final contra los Celtics, pero la perdieron sin dar demasiada guerra).

Aparte, casi todos los medios españoles que han reproducido o comentado el clip de casi dos minutos insisten en que se trata de la final. Yo creo que tanto la productora como la distribuidora juegan también con eso, con que la gente piense que todo ese heroísmo, toda esa épica, todo ese "no me importa que sea mi hermano, vamos a por ellos" fue la clave para conseguir el oro olímpico. Supongo que en el contexto del propio documental se verá que no, que el partido del que hablan es el de la primera fase, al que ambos equipos llegan con 3 victorias y 0 derrotas y, efectivamente, acabó con victoria (82-119) para los de Mike Krzyzewski frente al equipo de Aíto García Reneses.

En definitiva, que el famoso bloqueo de Pau y la falta de Kobe pueden decir mucho del tipo de competidor que era Bryant... pero no dice absolutamente nada de la rivalidad entre ambos equipos y mucho menos del resultado final de la competición. Elegir ese clip y venderlo al mundo sin explicaciones es una trampa como un templo... y hasta cierto punto, una falta de respeto al otro equipo involucrado, que en la final tuvo a los Kobe y compañía a cuatro puntos de distancia a falta de dos minutos.

Es la realidad lo que desvirtúa esa versión acotada del relato. Aunque obviamente se trate de un producto para consumo interno, hecho por estadounidenses para estadounidenses, no se puede pasar por alto que la gran historia de esos Juegos Olímpicos fue precisamente la de España. Si alguien demasiado joven o demasiado poco interesado se encuentra con esos dos minutos, pensará que a España le pasaron por encima y punto, que nadie podía plantar cara a ese equipo con esa garra competitiva.

Todo lo contrario. España plantó cara. Menos que en Londres 2012, con mucho el mejor partido de baloncesto de la historia olímpica, pero plantó cara con un equipo menos hecho, que venía de una turbulenta preparación y que nunca encajó con su nuevo seleccionador. Enfrente, estaban los mejores, punto. Tal vez faltara Garnett, tal vez faltara Paul Pierce, tal vez faltara Ray Allen, pero, mediáticamente al menos, estaban los mejores.

Hacer un documental sobre cómo la mejor selección de la historia del baloncesto olímpico, la que ha ganado todas las ediciones menos dos -Munich 72 y Atenas 2004-, consigue reunir a doce superestrellas -bueno a once y a Michael Redd- y vuelve a ganar de nuevo ya tiene mucho de patrioterismo. ¿Qué se esperaba? Según el teaser, si no llega a ser por Kobe y su mala leche, vete a saber lo que hubiera pasado. ¿En un partido que ganaron por 37 puntos de diferencia? Si quieres meter a Kobe desde el inicio, hazlo bien: saca algo que seguro que tienes de la final, como ese triple con tiro libre adicional que mató el partido en sus postrimerías.

Y, sobre todo, pinta a tus rivales como lo que fueron. En Pekín, en Londres e incluso en Río, con una versión muy menor, que también aguantó tres cuartos a los estadounidenses. Me cuesta ver la épica en que el mejor gane. Hay que hacer un esfuerzo enorme. Ahora bien, la única manera de conseguirlo es explicar que había un equipo igual de bueno. Ese es el reto que tal vez el documental entero haya cumplido, pero que a Netflix no le interesa vender. Mejor la ambigüedad, las trampas y cómo Kobe les comió la tostada a esos jóvenes e impresionables españoles. Un enfoque demasiado naïf y completamente innecesario.

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