Es mejor que taches nadar con ballenas de tu lista de deseos: es ilegal en México y podrías hacerles mucho daño

CABO SAN LUCAS, MÉXICO - 3 DE MARZO: Una ballena jorobada muestra su cola frente a un bote, el 3 de marzo de 2022 en Cabo San Lucas, México. (Foto de Alfredo Martínez/Getty Images)
Una ballena jorobada muestra su cola frente a un bote, el 3 de marzo de 2022 en Cabo San Lucas, México. (Foto de Alfredo Martínez/Getty Images)

Las ballenas son seres fascinantes. Son los animales más grandes que jamás hayan habitado el planeta y además son respiradores conscientes, lo que significa que deciden cuándo respirar, a diferencia de los humanos que respiramos involuntariamente.

Estos cetáceos que usan el sonido para navegar, encontrar comida y comunicarse entre sí han atraído a los humanos desde hace siglos. Algunas tribus nativas de América del Norte consideran a las ballenas las madres de los mares y los océanos.

Así como es imposible negar la majestuosidad de las ballenas, también es difícil pasar por alto el egoísmo de la especie humana.

Luego de que comprendimos que los zoológicos no son el mejor lugar acercarnos a los animales porque sufren en el cautiverio, ahora los que dicen amar a la naturaleza pagan grandes sumas de dinero para conocer a la fauna en su estado natural.

La revista especializada Deeper Blue reconoció que nadar con una ballena es una experiencia fija en la lista de deseos de cualquier aficionado al buceo. “¿Quién no querría sumergirse en un hermoso océano azul claro y experimentar la conexión con estos asombrosos animales?”.

Luke Inman, un fotógrafo, conservacionista y aventurero británico, explicó que en la medida en que las personas se dieron cuenta que era una crueldad nadar con delfines en cautiverio y comenzaron a evitarlo, también aumentó el deseo de interactuar con mamíferos marinos salvajes y libres.

Nadar con ballenas es una experiencia que pudiera ser peligrosa para el cetáceo y el humano y hay muy pocos lugares en el mundo donde es una actividad legal y practicada de manera sostenible.

Inman dijo que México tiene un excelente historial de conservación en materia de ballenas. Uno de sus éxitos fue lograr que las ballenas grises pasaran de estar de peligro de extinción a una categoría de menor preocupación gracias a la colaboración entre las autoridades y los ancestros de los cazadores de ballenas que viven y trabajan en las lagunas de Baja California Sur.

El peligro naciente de las ballenas en México es la llegada de decenas de influencers narcisistas y operadores de turismo inescrupulosos que organizan excursiones ilegales para brindar a los turistas la oportunidad de tomarse una selfie con las grandes ballenas que migran por la costa del Pacífico mexicano.

Las ballenas están protegidas en México

No te dejes engañar si te prometen que podrás nadar con ballenas en México. Las ballenas están protegidas por la Ley Federal de México y nadar con ellas es ilegal. Incurrirás en un delito mucho peor si se trata de una madre con su cría.

También existe el Reglamento de Avistamiento de Ballenas que establece las reglas para observarlas desde un barco porque la meta es provocar el menor impacto posible sobre ellas.

En México, olvídate de nadar con los cetáceos. Hay que ser respetuosos con estos gigantes marinos y conformarse con observarlos. Para hacerlo, hay que mantener una distancia de unos 240 metros si el barco no está autorizado. Las embarcaciones pequeñas autorizadas, de menos de 10 metros de eslora, deberán mantener una distancia de unos 60 metros, y las embarcaciones de más de 10 metros de eslora deberán alejarse unos 80 metros.

Vista aérea de una ballena gris nadando cerca de un bote de avistamiento de ballenas en la laguna Ojo de Liebre en Guerrero Negro, estado de Baja California Sur, México el 27 de marzo de 2021. Cada año, cientos de ballenas grises del norte viajan desde Alaska hasta las lagunas de reproducción de la Península de Baja California, parte del Santuario de Ballenas Grises El Vizcaíno, una reserva de la biosfera y Patrimonio Mundial de la UNESCO. (Foto de GUILLERMO ARIAS/AFP vía Getty Images)
Vista aérea de una ballena gris nadando cerca de un bote de avistamiento de ballenas en la laguna Ojo de Liebre en Guerrero Negro, estado de Baja California Sur, México el 27 de marzo de 2021. Cada año, cientos de ballenas grises del norte viajan desde Alaska hasta las lagunas de reproducción de la Península de Baja California, parte del Santuario de Ballenas Grises El Vizcaíno, una reserva de la biosfera y Patrimonio Mundial de la UNESCO. (Foto de GUILLERMO ARIAS/AFP vía Getty Images)

En las zonas de observación autorizadas, las embarcaciones pueden permanecer observando a una misma ballena o un grupo de ballenas, durante un periodo máximo de 30 minutos.

Nunca podrán permanecer más de 4 botes observando una misma ballena y es necesario mantener una velocidad de crucero constante con un máximo de 9 km/h (5 nudos).

Las ballenas son animales muy sensibles, especialmente las madres con sus crías. Así que no aceleres ni desaceleres rápidamente si te encuentras a 300 metros de ellas. Esos cambios de velocidad las asustan y podrías causar que choquen entre ellas.

La forma de acercarse a ellas es de costado y ligeramente por la espalda. Nunca te acerques de frente o la rodees porque lo considerará una amenaza.

En México también está prohibido hacer cualquier tipo de actividad acuática cerca de las ballenas. No se puede nadar, hacer esnórquel, kayak de mar, moto acuática, paracaidismo ni buceo en un área concurrida por ballenas.

¿Cómo contratar una excursión para observar ballenas?

Inman alerta que están proliferando los operadores ilegales que hacen excursiones que pueden dañar seriamente a los turistas y a las ballenas.

“Las ballenas de Baja (California) están migrando, a diferencia de las de Tonga, Dominica y otros lugares. Las interacciones con animales en Tonga ocurren cuando ya han llegado a un destino de reproducción o alimentación. Por eso no interferirá en el viaje de un animal y en la migración segura hacia un destino”.

Las empresas que te vendan paquetes deben tener todos los permisos en vigor y prohibir el nado con las ballenas. Si te prometen nadar con ballenas con autorización mienten porque esos permisos no existen.

Si afirman ser biólogos marinos, puedes preguntarles por sus certificaciones académicas, sus trabajos publicados y a qué institución pertenecen.

Los biólogos marinos que estudian ballenas coinciden en que no es conveniente interrumpir sus patrones migratorios porque le resta posibilidades y energía para llegar a su destino.

El problema es que las autoridades mexicanas se concentran en la gran amenaza de la pesca ilegal, relegando a un segundo plano la persecución de las actividades turísticas ilegales.

La recomendación sincera de los expertos es que dejes a un lado tu egoísmo y no intentes nadar con las ballenas que transitan por México. Piensa que acercarte tanto a ellas para tomar una fotografía puede perjudicarlas y también podrían acabar con tu vida.

Las ballenas no son animales agresivos pero son salvajes. Invadir su espacio oceánico para tomar una foto les puede resultar amenazante. Te podrían golpear con su enorme cola, morderte o arrastrarte.

Quizás una mejor actividad en tu lista de deseos es cuidar de tu vida y la de las ballenas respetando su estado salvaje.

Fuentes: Deeper Blue, Diario Oficial de la Federación, CWF.

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