Nacho Fernández y Diego Godín dejaron de ser compañeros hace seis meses, pero siguen festejando juntos en otro deporte

Festeja Ignacio Fernández en el centro, junto a Diego Godín (con la pelota) y Eduardo Vargas; fueron compañeros en Atlético Mineiro y hoy el uruguayo y el argentino son socios en el turf
Festeja Ignacio Fernández en el centro, junto a Diego Godín (con la pelota) y Eduardo Vargas; fueron compañeros en Atlético Mineiro y hoy el uruguayo y el argentino son socios en el turf - Créditos: @@Atletico

Los futbolistas Ignacio “Nacho” Fernández y Diego Godín coincidieron en el plantel profesional de Atlético Mineiro durante apenas cinco meses el año pasado, pero la relación que construyeron trascendió las canchas. Hoy, ninguno de los dos forma parte del equipo brasileño e, incluso, podrían ser rivales cuando se reanude el torneo argentino y se pongan las camisetas de River y Vélez, respectivamente. Pero sus vidas siguen ligadas a través de otro deporte, el turf, y de un nombre particular: Maravilloso.

Se trata de un potrillo del que son socios y cuyo debut fue con una victoria el domingo pasado en Maroñas, el principal hipódromo uruguayo. Minutos después de que Godín confirmara su continuidad por seis meses en El Fortín, el defensor volvió a ese escenario por segunda vez en el fin de semana para llevarse una alegría que tuvo que compartir con su colega a la distancia. “Nacho estuvo siguiendo la carrera por Internet y después del triunfo nos mandó unos mensajes que estaba muy contento”, reveló el zaguero charrúa.

El potrillo Maravilloso ganó en Maroñas y el dueño más reconocido, Diego Godín, fue uno de los primeros en saludar al jockey y estuvo en la foto, muy rodeado.
El potrillo Maravilloso ganó en Maroñas y el dueño más reconocido, Diego Godín, fue uno de los primeros en saludar al jockey y estuvo en la foto, muy rodeado. - Créditos: @@PuchiGarcia33

Las carreras de caballos son una pasión que Fernández incorporó a sus días durante la primera etapa con River y el año pasado también tuvo que alegrarse a través del teléfono: estaba en Belo Horizonte cuando su caballo Sea Wolf ganó dos carreras. Fue el primer pura sangre que tuvo y el disparador de la nueva sociedad, en otras tierras. Esta vez, la victoria de Maravilloso lo encontró concentrado en Austin, Texas, donde está de pretemporada con River, al que regresó el mes pasado.

En la Argentina, Nacho tiene un grupo de amigos hípicos con los que se reúne seguido cuando los partidos se lo permiten. Se juntan en alguna casa, comen un asado, juegan a las cartas y brotan las anécdotas. El jockey Juan Noriega y el ex futbolista Luis “Beto” Carranza están entre ellos.

Ahora, la ilusión de tener un crack se bifurcó y cruzó a la otra orilla del Río de la Plata. Asegura Godín: “Estoy loco de la vida. El viernes fue la primera vez que pude estar en Maroñas un 6 de enero, porque siempre había seguido a la distancia esa fecha, otras carreras importantes y algunas de otro caballo que tuve, con la emotividad que esto siempre tiene. Y dos días después estoy otra vez acá para ver ganar a nuestro potrillo y festejarlo con amigos, que es lo más lindo”. La sociedad incluye a otros dos futbolistas, Gonzalo “Chory” Castro y Horacio Salaberry, quienes juegan en otro River, el de Montevideo, y sí estuvieron en el hipódromo para ver la prueba y sacarse la foto con todo el equipo del stud La Bendición y un número grande de allegados.

El éxito del potrillo Maravilloso y la alegría de sus dueños

Maravilloso ganó por varios cuerpos, montado por Eric Acosta, y es entrenado por Hugo Navatta en Durazno. “Un debut no es fácil”, subrayó Godín, que no sólo les tomó el gusto a las carreras, sino que adquirió frases propias de la actividad y las repite con la firmeza de sus grandes partidos con la selección uruguaya.

De aquí en más, con las expectativas elevadas que genera el potrillo por lo hecho en su primera carrera, posiblemente Fernández y Godín vayan a tener que seguir a la distancia al zainito. Salvo que los calendarios de River y Vélez (y los de los clásicos del hipódromo uruguayo) dejen algún margen para una escapada algún fin de semana.