Murray somete a Kokkinakis pasadas las 4 am en Australia

ABIERTO DE AUSTRALIA (AP)
ABIERTO DE AUSTRALIA (AP)

Andy Murray y Thanasi Kokkinakis jugaron hasta la madrugada en el Abierto de Australia, extenuándose durante más de 5 horas y media en un partido de la segunda ronda.

Murray cantó victoria poco después de las 4 de la madrugada, imponiéndose 4-6, 6-7 (4), 7-6 (5), 6-3, 7-5.

Saltaron a la pista el jueves y acabaron el viernes en la arena Margaret Court con una temperatura fresca de 15 grados Celsius (60 Fahrenheit) ante cientos de entusiastas espectadores.

Los que permanecieron hasta el final agitaron banderas y animaron ruidosamente, deleitándose con el esfuerzo total y el alto nivel de tenis que ofrecieron ambos hombres. Sin importar al que alentaban, todos se fueron con una memorable historia.

¿Cuán parejo fue este duelo? Murray ganó 196 puntos, Kokkinakis 192. Se combinaron para 171 puntos ganadores y 107 errores no forzados.

Fue el segundo partido al máximo de cinco sets esta semana para Murray, campeón de tres citas de Grand Slam. El británico de 35 años, que juega con una cadera artificial, eliminó a Matteo Berrettini (13er cabeza de serie) el martes.

Kokkinakis, un australiano de 26 años, es el número 159 del ránking y nunca ha superado la tercera ronda en uno de los grandes.

Increíblemente, este no fue el partido que más tarde culminó en la historia del Abierto de Australia. Un duelo de la edición de 2008 entre Lleyton Hewitt y Marcos Baghdatis terminó a las 4:34 de la madrugada, para marcar el récord en los cuatro torneos de Grand Slam.

Kokkinakis bien pudo sentenciar temprano el duelo al ganar los primeros dos sets y tomar ventaja con un quiebre de servicio en el tercero. Pero al sacar 2-0 y 40-40, el juez de silla le llamó la atención por demorarse con el servicio y perdió la concentración. Murray logró romperle el saque y el australiano reaccionó destrozando su raqueta.

De todas formas, Kokkinakis dispuso del saque con ventaja 5-3 en ese set y estuvo a dos puntos de la victoria. Pero Murray sobrevivió cuando el local definió mal de volea para eventualmente ceder en el desempate