Mundial Qatar 2022. La fiesta inaugural de la cita más controvertida y denunciada de la historia

Miembros de la Guardia Amiri se alinean en la entrada principal del estadio Al Bayt a la espera del partido entre Qatar y Ecuador
Miembros de la Guardia Amiri se alinean en la entrada principal del estadio Al Bayt a la espera del partido entre Qatar y Ecuador - Créditos: @Getty Images

DOHA (Enviado especial).- Todo reluce, está impecablemente maquillado para la ocasión. Césped sin imperfecciones, negocios inmaculados, luces por todos lados, banderas, mucha seguridad, ni un rastro de imperfección. Un Fan Fest impactante con una marea de gente. Un estadio magnífico como el Al Bayt, en Al Khor se erige orgulloso por ser el que abre el juego. El arranque de la Copa del Mundo llegó. Una fiesta en ebullición, música a todo volumen, fanáticos en comunión, una misa celosamente celebrada. Una misión extremadamente compleja, un dolor de cabeza extrema para los organizadores, porque todos trabajan también aquí para que en esta escenografía no se vean las manchas de las denuncias de los más de 6500 trabajadores fallecidos en las construcciones en los estadios ni que resuenen las protestas de algunos seleccionados ni las renuncias de muchos artistas porque consideran que aquí no se respetan los Derechos Humanos.

Este domingo a las 19 (a las 13 en la Argentina) formalmente el Mundial levantará el telón. La mirada de todo el planeta estará puesta en lo que suceda aquí. El centro de Doha es un hormiguero de fanáticos que se desplazan en busca de un ticket. El seleccionado local pondrá la bola en movimiento ante Ecuador , las luces encandilarán al universo fútbol y el Comité Supremo sentirá que la fiesta que fue pensada meticulosamente fluye sin temblores. Incluso, el grito en el cielo de Gianni Infantino antes de la gran acción con los ataques de la “doble moral” de los países europeos que criticaron a Qatar.

Se mantienen algunas sorpresas, habrá shows de música y baile para mostrar el pasado milenario del pueblo que habitó esta zona entre el desierto y el mar. Y resulta inevitable que con un dueño tan poderoso no sientan la necesidad de pavonearse con su prepotente modernidad y su desafío hacia el futuro parados sobre una montaña de dólares.

La Copa del Mundo de Qatar levanta el telón y acapara la atención del mundo
La Copa del Mundo de Qatar levanta el telón y acapara la atención del mundo - Créditos: @Jon Gambrell

Se mantiene la expectativa por la presentación en sociedad de la canción oficial del torneo “Hayya Hayya” (Mejor juntos), interpretada por la figura local Aisha, junto a Davido y Trinidad Cardona. Se grita a los cuatro vientos que los artistas internacionales que le darán color a la ceremonia serán Ozuna, que entonará otro tema de la lista oficial del Mundial; Jungkook, el cantante de la banda coreana BTS y Black Eyed Peas.

La expectativa por ver a Shakira actuar en su cuarto mundial, se diluyó rápidamente, porque la colombiana se bajó de la fiesta sin dar demasiadas explicaciones del caso, aunque desde su entorno dejaron circular que nunca estuvo confirmada la presencia de la artista colombiana. Lo mismo sucedió con Dua Lipa, aunque la británica, fue más contundente es sus argumentos acerca de por qué no estará aquí: “Hubo mucha especulación sobre mi actuación en la ceremonia de apertura de la Copa Mundo en Qatar. Nunca he estado involucrada en ninguna negociación para actuar. Visitaré ese país cuando haya cumplido con todos los derechos humanos que prometió cuando ganó el derecho a albergar el Mundial de fútbol”.

Lo mismo sucedió con el rechazo de Rod Stewart, que le dijo que “no” a más de un millón de dólares: “Lo rechacé porque no está bien a ese Mundial”, dijo para The Sunday Times. La decisión del mítico artista habría estado relacionada a la penalización de la homosexualidad en el país y el fallecimiento de obreros durante la construcción de estadios para la Copa del Mundo.

El Fan Fest en Al Bidda Park fue una auténtica locura
El Fan Fest en Al Bidda Park fue una auténtica locura - Créditos: @Francois Nel

Más allá de la cantidad de controversias que se desataron en torno a esta cita, la participación de Maluma en la apertura del Fan Fest, antes de su actuación le trajo algunos problemas, porque lo cuestionaron por ser parte de la fiesta y el colombiano hasta abandonó una entrevista. El periodista Moav Vardi, de la cadena israelí Kan, le preguntó si no tenía problemas con la violación de los Derechos Humanos por parte de Qatar y el cantante, antes de levantarse e irse, respondió: “Sí, pero es algo que no puedo resolver. Solo vine aquí para disfrutar la vida, disfrutar el fútbol y la fiesta del fútbol. No es algo en lo que realmente tenga que involucrarme. Estoy aquí disfrutando de mi música y la vida hermosa, jugando fútbol también”.

La locura por esta Copa del Mundo comenzó a latir con fuerza un día antes de la gran gala. La zona de Corniche estaba tomada por una marea de gente. Es que además de Maluma los fanáticos disfrutaron de la cantante libanesa Myriam Fares y la rapera Nicki Minaj que interpretaron el himno oficial FIFA Fan Festival, Tukoh Taka. Lo que todavía no está completamente confirmado es que en las próximas semanas, en diferentes eventos que se realizarán para la competencia, finalmente participarán Calvin Harris, Diplo, Kizz Daniel y Nora Fatehi.

El director creativo de la fiesta de apertura, Marco Bailich, se encargó de explicar apenas algunos detalles de cómo será la ceremonia. Habrá coreografías, luces y fuegos artificiales. Aclaró que no se buscó realizar algo al estilo del show de medio tiempo del Super Bowl. “Habrá atención y respuestas a todos los temas que se debaten en este momento. No se trata de complacer a Occidente, sino de ser la plataforma en que Asia y el mundo occidental pueden encontrarse cómodamente. Creo que encontrarán respuestas a todas las críticas y problemas que se han planteado”, dijo Bailich.

Se levanta el telón, el show se pone en marcha, el mundo del fútbol celebra “su” fiesta. El mundo posa, definitivamente, sus ojos en esta ciudad. Y el resto parece quedar, al menos por un rato, en el cajón del día después.