MotoGP. El campeón, Fabio Quartararo, festejó entre un show de caídas en Portimao

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Once carreras le demandó a Fabio Quartararo (Yamaha) regresar al triunfo; el campeón, inalcanzable y solvente en el Gran Premio de Portugal, se trepó a la cima del Mundial de Pilotos
GABRIEL BOUYS

El campeón está de regreso. Once pruebas le demandaron a Fabio Quartararo volver al triunfo, un espacio en el que el francés puso en duda su continuidad en Yamaha y abrió conversaciones con otras fábricas. El discreto comienzo de temporada, con resultados decepcionantes como el noveno puesto en el estreno en Losail (Qatar), el octavo lugar en Termas de Río Hondo (Argentina) y el séptimo en Austin (Estados Unidos), agitaron el clima. El podio en Mandalika (Indonesia) no alcanzaba para relanzar al Diablo, que recién dibujó una sonrisa con el éxito en Portimao, la quinta estación del calendario. Una victoria que le posibilita saltar a la cabeza del Mundial de Pilotos, junto con Alex Rins (Suzuki), que finalizó cuarto en el clasificador, por detrás de Johann Zarco (Ducati, del Pramac Racing) y Aleix Espargaró (Aprilia).

El Diablo Quartararo sumó su noveno éxito en MotoGP y Yamaha vuelve a entusiasmarse con extender el vínculo con el francés
GABRIEL BOUYS


El Diablo Quartararo sumó su noveno éxito en MotoGP y Yamaha vuelve a entusiasmarse con extender el vínculo con el francés (GABRIEL BOUYS/)

Quinto en la qualy, el único exponente de Yamaha entre los 12 mejores de la parrilla, la visita al circuito de Algarve, en Portugal, igualmente ofrecía ilusiones. El mejor registro en el warmup y la partida auspiciaban una carrera esperanzadora: Joan Mir (Suzuki) tomó el control, con Quartararo saltando al segundo lugar, aunque con un ritmo de carrera que resultó la llave para marcar el pulso y lograr una victoria contundente, la novena en MotoGP. La estadística reflejaba que quien lograba la pole se consagraba vencedor en Portimao, así había ocurrido en las restantes tres visitas. Pero Zarco, el poleman, entendió que las rachas están para quebrarse: sus aspiraciones pasaron de una victoria a aferrarse a una plaza en el podio, resultado que consiguió con esfuerzo tras la batalla con Aleix Espargaró.

Alex Rins (Suzuki) escaló desde el puesto 23 para terminar en el cuarto lugar; con 69 unidades, el español empareja en puntos a Fabio Quartararo (Yamaha) en la cima del Mundial de Pilotos
GABRIEL BOUYS


Alex Rins (Suzuki) escaló desde el puesto 23 para terminar en el cuarto lugar; con 69 unidades, el español empareja en puntos a Fabio Quartararo (Yamaha) en la cima del Mundial de Pilotos (GABRIEL BOUYS/)

La cuarta vuelta sentenció la carrera: Quartararo superó a Mir al final de la recta y desde entonces fue inabordable. Los que imaginaron una batalla entre los dos últimos campeones de MotoGP se frustraron con rapidez: el genio de Niza no dejó dudas ni resquicios para que el español alimentara una remontada. Quienes en la pista sí avanzaban desde el fondo del pelotón fueron Rins, que partió 23ro, y quien llegaba como líder y único ganador de dos carreras en 2022: Enea Bastianini (Ducati, del Gresini Racing), que escalaba desde el 18vo puesto. Pero la suerte para ambos fue opuesta: el catalán ascendió y vio la bandera a cuadros en la cuarta posición; el nacido en Rimini, en cambio, fue parte de la tropa que abandonó por caídas. La suya se produjo en la Curva 8, en el giro 10, cuando intentaba darle alcance a Marc Márquez (Honda, Repsol Team), que el sábado protagonizó una caída sin consecuencias y cosechó diez puntos, tras terminar en el sexto lugar.

La serie de accidentes lo inició Jorge Martín (Ducati, Pramac Racing). Apenas cuatro vueltas estuvo en pista el madrileño. El japonés Takaaki Nakagami (Honda, LCR), tras un roce con el sudafricano Darryn Binder (Yamaha, WithU RNF MotoGP Team) se despidió de cualquier intento de sumar puntos; se mantuvo en la competencia, pero arribó 16to. Brad Binder (KTM, Red Bull Factory Racing), extendió la nómina en la Curva 11, en la vuelta 17. La mejor espada en Portugal del equipo oficial Ducati hizo un strike y malogró la carrera de Mir: Jack Miller y Mir batallaban por el podio, pero el australiano generó el incidente en la Curva 1, en el giro 18, y anuló la carrera de ambos. Caballero, visitó el garaje de Suzuki para ofrecer disculpas, que fueron aceptadas.

El australiano Jack Miller (Ducati), en el piso, barrió en la pista a Johann Mir (Suzuki), mientras batallaban por el podio en Portimao; las caídas, protagonistas de la carrera en el circuito de Algarve
PATRICIA DE MELO MOREIRA


El australiano Jack Miller (Ducati), en el piso, barrió en la pista a Johann Mir (Suzuki), mientras batallaban por el podio en Portimao; las caídas, protagonistas de la carrera en el circuito de Algarve (PATRICIA DE MELO MOREIRA/)

Las rispideces del resto no desenfocaron a Quartararo, que no ganaba desde el 29 de agosto del año pasado, en Silverstone, en el Gran Premio británico. El primer campeón francés de MotoGP está de regreso y el objetivo por descubrir su futuro puede modificarse para 2023: el desafío de una nueva fábrica y defender la corona como bicampeón aparece en sus planes.

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