Violencia en México, el país donde el fútbol ha quedado grabado con escenas de terror

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Violencia en el fútbol. El 20 de agosto de 2011 una balacera en pleno partido entre Santos y Morelia obligó a todos a refugiarse donde pudieron dentro del Estadio Corona en Torreón, Coahuila. Foto: STR/AFP via Getty Images
Violencia en el fútbol. El 20 de agosto de 2011 una balacera en pleno partido entre Santos y Morelia obligó a todos a refugiarse donde pudieron dentro del Estadio Corona en Torreón, Coahuila. Foto: STR/AFP via Getty Images

Justo han pasado 11 años desde que un partido de fútbol de primera división en México se vio interrumpido por la violencia del crimen organizado, un episodio que se creía superado y que de nuevo ha puesto a dudar a la gente sobre si acudir o no a un estadio.

Debido a los incendios y ataques a la población civil por parte de sicarios en Ciudad Juárez, el juego entre los Bravos de Juárez y los Tuzos del Pachuca fue suspendido hasta nuevo aviso.

No pasó así con el Tijuana vs Puebla, cuyo encuentro sucedió en medio de un ataque coordinado en cinco ciudades de Baja California: Tijuana, Tecate, Ensenada, Rosarito y Mexicali; en una jornada donde varios vehículos fueron incinerados para bloquear vialidades. Uno de ellos, de hecho, fue encendido afuera del Estadio Caliente, mientras el encuentro que terminó en empate 3-3 se encontraba en desarrollo.

La última vez que la Liga MX vivió algo así fue en agosto de 2011, en el Estadio Corona de Torreón, Coahuila, mientras se enfrentaban Santos Laguna y Monarcas Morelia.

Las imágenes y videos de esa lamentable experiencia dieron la vuelta al mundo por su carácter insólito y terrorífico, con gente tratando de resguardarse debajo detrás de butacas, familias tiradas al piso o corriendo al interior de una cancha vacía ante el sonido de detonaciones de armas. Los jugadores, cuerpo técnico y arbitral habían hecho lo propio y corrieron a buscar refugio en los vestidores.

Más tarde se supo que el sonido de las balas provenían de fuera del inmueble, por un enfrentamiento entre policías y una banda criminal. El partido no pudo pasar del minuto 40 y por supuesto no se reanudó.

Víctimas colaterales en un país con cárteles en activo

Los eventos violentos relacionados con la delincuencia organizada en México han sido algo constante desde que en 2007 el gobierno de Felipe Calderón le declaró la guerra a los cárteles del narcotráfico, pero pocas veces han golpeado de forma directa al fútbol.

En 2010, el delantero del América Salvador Cabañas fue atacado en un famoso bar de la Ciudad de México. El jugador recibió un disparo en la cabeza que no cobró su vida, pero sí acabó con su carrera deportiva.

Las investigaciones arrojaron que el autor material había sido un hombre llamado José Jorge Balderas Garza, conocido como el ‘JJ’, vinculado a Édgar Valdéz Villarreal, alias ‘La Barbie’, uno de los líderes del ahora extinto cártel de los Beltrán Leyva.

Foto archivo: Mario Castillo/Jam Media/LatinContent via Getty Images
Foto archivo: Mario Castillo/Jam Media/LatinContent via Getty Images

El motivo del atentado ha variado con el paso del tiempo, empezando por una discusión futbolera entre los involucrados, según las primeras indagatorias, hasta la supuesta pretensión romántica del jugador paraguayo hacia una actriz que habría tenido relación con ‘La Barbie’, según el libro Emma y las otras señoras del narco, de la periodista Anabel Hernández.

Sin embargo, en 2014 tuvo lugar uno de los episodios más trágicos, el de los Avispones de Chilpancingo, un equipo de la tercera división que tras un partido contra sus similares de Iguala tuvieron la mala fortuna de viajar de regreso en un autobús, justo en la misma noche en que el narco buscaba para ejecutar y desaparecer a 43 estudiantes de la Normal Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero.

Jugadores de los
Jugadores de los "Los Avispones" en el funeral de David. | Foto: Pedro PARDO/AFP via Getty Images

El vehículo del equipo fue confundido y atacado con armas de fuego, provocando la muerte de uno de los jugadores, David José Evangelista, el ‘Zurdito’. También falleció el chofer de la unidad y una mujer que pasaba en un taxi en ese momento.

En agosto de 2021, una balacera en un juego de fútbol amateur en Guanajuato acabó con la vida de tres personas. En la localidad de Santa Ana del Conde se llevaba a cabo el torneo ‘Mi Barrio’ cuando en uno de los accesos a la cancha llegó un comando armado que disparó contra algunos espectadores.

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