Con Messi todo es posible: La Pulga volvió a hacer dos goles y la Selección llega a Qatar con sensaciones mucho mejores que en la previa de Rusia

Uno de los hinchas que invadió el campo de juego (tapado por Messi) es tackleado por personal de seguridad
Uno de los hinchas que invadió el campo de juego (tapado por Messi) es tackleado por personal de seguridad - Créditos: @Eduardo Munoz Alvarez

La Argentina terminó su road-movie por Estados Unidos con una esperable victoria por 3-0 ante Jamaica en Nueva Jersey. Antes había dado cuenta de Honduras en Miami. Lo hizo, además, con un nombre propio que parece haber ganado un lugar en la lista de 26 para el Mundial: Enzo Fernández. Lo hizo sin poder medir la actualidad de Paulo Dybala en la Roma. Y lo hizo, como siempre, con Lionel Messi de líder: dos goles, 90 en el historial. Y 100 triunfos con la camiseta albiceleste.

La comparación con Rusia 2018 puede parecer odiosa. Pero es necesaria: en la última fecha FIFA antes de aquella cita, el equipo dirigido por Jorge Sampaoli se comía una paliza histórica con España (1-6) y llegaba a la Copa del Mundo con su plan lleno de preguntas. Su sucesor, Lionel Scaloni, tiene todo claro. Aterrizará en la antesala de la Copa del Mundo con un invicto histórico de 35 partidos, récord.

Pero mucho más importante que la estadística es lo que muestran adentro de la cancha sus once futbolistas. Que en realidad son hasta 18 o 20, porque si para algo sirvió el partido ante los Reggae Boyz es para saber que Alexis MacAllister puede ser el De Paul bis. O que Guido Rodríguez puede reemplazar (y hacerlo bien) a Leandro Paredes en el eje del mediocampo.

Lionel Messi convierte su segundo gol frente a Jamaica
Lionel Messi convierte su segundo gol frente a Jamaica - Créditos: @ANDRES KUDACKI

Incluso Julián Álvarez es capaz de ser un wing que llega en posición de 9 y convierte un gol, como ocurrió en la jugada que abrió el marcador contra Jamaica: los derechos de autor le corresponden a Lautaro Martínez; el gol fue de la Araña, que en esa jugada se transformó en referencia de área. Atacantes polifuncionales, que no se estancan en un solo lugar. Como Messi ante Honduras, que jugó de 7, de 10 y de 9. A lo largo de su carrera, Messi jugó de todo. A la gira estadounidense faltó Paulo Dybala. Era una oportunidad de oro para la Joya, revitalizado desde su llegada a la Roma. La pregunta, entonces, es si ese presente le alcanzará para estar en el Mundial.

Si Sampaoli tenía dudas antes de Rusia, a Scaloni le sobran las certezas. El entrenador no paró de aplaudir a los suyos cada vez que presionaban en tres cuartos de cancha o sus defensores (imperiales Nicolás Otamendi y Cristian Romero durante toda la noche) desbarataban cualquier intento de avance de los jamaiquinos. El capítulo de la presión está aprendido de memoria por todos los futbolistas argentinos. Igual que el pase. O que la dinámica en tres cuartos. La selección es un equipo que rara vez frena. Que casi nunca cede la iniciativa.

Es cierto que estos dos partidos fueron ante rivales centroamericanos que no se clasificaron al Mundial. Que los enemigos europeos están en la suya y que, se sabe, son ellos los equipos a temer. Se llaman Francia, España, Croacia, Portugal o Alemania. Pero ellos también miran videos y analizan partidos. Argentina está en el radar como un equipo a vencer. ¿Candidato a ganar la Copa? Messi pregona manejar la ansiedad. Scaloni procura no ilusionar a nadie antes de tiempo. En definitiva, la gloria está a siete partidos.

La mirada fija en la pelota y pura plasticidad: Lionel Messi, autor de dos goles, en acción frente a Jamaica en el amistoso disputado en Nueva Jersey
La mirada fija en la pelota y pura plasticidad: Lionel Messi, autor de dos goles, en acción frente a Jamaica en el amistoso disputado en Nueva Jersey - Créditos: @ANDRES KUDACKI

Ante Jamaica, Messi jugó 35 minutos y cada vez que tocó la pelota hubo alaridos, golazos incluidos (uno de jugada, otro de tiro libre). Saltó a la cancha junto a Enzo Fernández. Presente y futuro del seleccionado argentino. Fernández es, tal vez, el nombre propio más importante de esta excursión por Estados Unidos. A los 21 años, juega como un veterano. Le da lo mismo el “Tito” Tomaghello de Florencio Varela que el Monumental de Núñez o el estadio de Benfica, su club en Portugal. Champions League o Copa Argentina. Liga Profesional o Liga NOS. Juega de 5 o de interior. Decide casi siempre bien. Y todo hace pensar que su pasaporte tendrá estampada la visa de Qatar. Para jugar el Mundial.

No queda demasiado lugar en la lista de 26, de la que parecen haberse caído jugadores con más minutos en otros tiempos como Exequiel Palacios (Bayer Leverkusen) o Lucas Alario (Eintracht Frankfurt). Una incógnita todavía no desvelada será el tercer arquero. Y poco más. Todos saben quiénes juegan en Argentina. Y, más importante, todos saben a qué juega Argentina. Se llama identidad.

Lionel Messi festeja uno de sus goles frente a Jamaica.
Lionel Messi festeja uno de sus goles frente a Jamaica. - Créditos: @Eduardo Munoz Alvarez

Habrá quienes digan que mientras Argentina eligió una road-movie por Estados Unidos ante rivales que mirarán el Mundial por televisión como Honduras y Jamaica, Brasil se midió con Ghana y Túnez, dos que serán protagonistas de la Copa del Mundo. Habrá quienes piensen que es mejor enfrentarse a equipos de jerarquía similar para saber dónde está parado el equipo albiceleste. Las estadísticas dicen que lleva 35 partidos invicto y que en el último enfrentamiento ante un equipo del Viejo Continente goleó al vigente campeón de la Eurocopa, Italia. Quien quiera ver, que vea.

El título en la pasada Copa América desbloqueó un nivel de confianza individual y colectiva. Fue como cruzar el Rubicón. “Saber que se puede”, decía Diego Torres. Los futbolistas, el entrenador, el cuerpo técnico y hasta el presidente de la AFA, confeso “hincha número uno de la selección” confían en que Qatar tiene (debe) ser el lugar dondeLionel Messi levante la esperada Copa del Mundo. Ahora, hay equipo. Y hace rato que la Argentina no es Messi +10. Las sensaciones son mucho mejores que antes de la Copa de Rusia.

Lo mejor de la goleada argentina