Messi y Brasil: la victoria eterna y la deuda interna

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Messi busca eludir a Gerson; el capitán argentino se quedó con las ganas de anotar (y ganarle) a Brasil en San Juan
Marcelo Aguilar

Le convirtió cinco goles a Brasil, hasta tres en un mismo partido. Un día le atajaron un penal, y otro día marcó al aprovechar el rebote de un penal. Jugó con 19 años y con 34. En Londres, en Maracaibo, tres veces en Belo Horizonte, en Doha, en Ryad, en Pekín, en Río de Janeiro, en Melbourne, en New Jersey y en Rosario. Y ahora, en San Juan. Por amistosos edulcorados comercialmente, eliminatorias sudamericanas y Copas América. Sufrió varias goleadas en contra y disfrutó del partido de su vida en la selección. Una vez LA NACION lo calificó con un 10 en un clásico, y otra vez le puso un 3. Lo que Lionel Messi (se) debía era un gran partido contra el adversario eterno en su país. Con la gente que finalmente eligió arroparlo. Pero la deuda sigue impaga.

El antecedente –único– de su huella en la Argentina estaba borroso, pero en aquella noche en el Gigante de Arroyito, el 5 de septiembre de 2009, la selección fue atropellada por Brasil. Messi, también, como varios de los disparatados planteos que entonces dibujaba Diego Maradona como entrenador. Fue derrota 3 a 1. Pero quizás, como un guiño del destino, en el año en el que Messi domesticó los demonios y cicatrizó sus heridas patrióticas, anoche el rosarino podía exorcizar otros fantasmas en el enfrentamiento número 13 de su carrera contra Brasil. Pero quedó pendiente. Messi no se encuentra en este momento para travesías heroicas o partidos de fábula.

La caja de resonancia de Brasil ya le entregó en julio la alegría pendiente. El cierre del 2021mágico asomaba ideal si una victoria llegaba de la mano con una atractiva actuación del capitán. Y nuevamente, contra Brasil. Para engarzarse como otra perla después de conquistar la Copa América en el legendario Maracaná y arrebatarle a Pelé el récord como máximo goleador histórico sudamericano.

Pero Messi está buscando al mejor Messi. El pasaje a Qatar llegó desde otras canchas, no con el archienemigo como testigo directo. No pudo equilibrar el historial (42-41 y 26 empates) ni cortar con 16 años sin poder derrotar al ‘Scratch’ por la ruta eliminatoria en el país. La última ocasión había sido el 8 de junio de 2005…, cuando faltaban 70 días para el debut de Messi en la selección. Para el comienzo de la dinastía Messi, un reinado donde generalmente Brasil ha sido un rezongo de bandoneón… y una noche de rock and roll.

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