Mattia Binotto sigue inmerso en una realidad paralela muy peligrosa para Ferrari

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Mattia Binotto sigue sacando pecho del Ferrari pero no hace la autocrítica necesaria para resolver la situación adversa en la que están (Photo by Marco Canoniero/LightRocket via Getty Images)
Mattia Binotto sigue sacando pecho del Ferrari pero no hace la autocrítica necesaria para resolver la situación adversa en la que están (Photo by Marco Canoniero/LightRocket via Getty Images)

Mattia Binotto está siendo uno de los nombres propios del parón veraniego, con permiso de Alpine y su caos particular. El mandamás de Ferrari sigue en sus trece hablando maravillas del coche de los de Maranello. Hace un par de semanas comentaba que no debía cambiar nada en el planteamiento de la Scuderia y ahora, en una entrevista concedida a Motorsport.com, habla de que el motor de esta temporada es el mejor de los últimos 25 años.

Ya no entramos en si es cierto o no esto. Pero el gran problema es la poca autocrítica que está haciendo a pesar de estar a 80 puntos de Max Verstappen, o lo que es lo mismo, la mayor ventaja entre primero y segundo desde Sebastian Vettel sobre Mark Webber en 2011. No es el mejor momento para sacar pecho, pero, en cambio, el suizo reitera su enorme satisfacción desde el inicio de temporada hasta ahora.

Primero habla de que no hay que cambiar el método de trabajo a pesar de las constantes errores que se han visto en la primera mitad de año, especialmente con Charles Leclerc como gran damnificado. “Estamos haciendo un buen trabajo. No creo que haya que hacer nada diferente, simplemente continuar nuestro viaje mejorando juntos en cada carrera”. Decir esto después del fiasco de Hungría, tirando un doblete fácil y probablemente el Mundial ya no es amor propio, es mucho morro haciendo ver que aquí no ha pasado nada.

Y lo del motor… que es de los mejores en cuanto a velocidad que han fabricado en los últimos años, no hay duda. Solo hace falta ver la velocidad punta en 2020 o en 2021, donde las carreras en Spa o en Monza eran un suplicio. Pero, de todos modos, el punto a favor de Red Bull sobre Ferrari es precisamente la potencia. Honda está un paso por encima en ese aspecto. Por lo tanto, tampoco parece el mejor momento para presumir de propulsor cuando otros aspectos, como la aerodinámica, te da más frutos.

Además, es que por temas de fiabilidad precisamente en el motor no está para tirar cohetes Ferrari. Por ejemplo, a Leclerc se le rompió en Barcelona y en Bakú mientras que a Carlos Sainz la rotura de propulsor en Austria le obligó a estrenar nuevo motor y salir del fondo de la parrilla en la carrera de Francia. En cambio, Red Bull solo sufrió problemas de motor en Baréin y en Australia y desde entonces parece que el problema está solucionado.

En el mundial de equipos tampoco la historia está mucho para ser optimistas en el equipo italiano. Con tan solo nueve carreras para finalizar el año, Red Bull está a casi 100 puntos mientras que Mercedes ya solo está a 30. Así que quizás ahora incluso es más prioritario asegurar ese segundo puesto que pensar en lo que se dislumbra como una quimera. De hecho, durante el mes de julio, en los últimos cuatro Grandes Premios, han sacado más puntos Lewis Hamilton y George Russell que Sainz y Leclerc.

Por lo tanto, cuesta mucho de entender los mensajes de tremenda satisfacción que ha ido lanzando Mattia Binotto desde que ha empezado el parón de verano. Ha tenido suerte Ferrari de que haya estallado el caos de Alonso, Alpine y Piastri porque si no todos los focos se hubiesen centrado en ellos. Mucho tiene que cambiar el cuento para que las críticas feroces acaben con el suizo, aunque parece que el de Lausana no está por la labor.

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