Una marea rojinegra toma Guayaquil, con gran mayoría de hinchas de Flamengo

Guayaquil (Ecuador), 29 oct (EFE).- Una marea rojinegra se tomó este sábado el Estadio Monumental de Guayaquil (Ecuador) para la final de la Copa Libertadores entre Flamengo y Athletico Paranaense, formada en su gran mayoría por la hinchada del equipo carioca, que en las tribunas superó por goleada a la de su rival.

Aunque los dos equipos comparten los mismos colores, la 'Nación Rojinegra' de Flamengo se dejó sentir con una fuerza mucho mayor a la de Paranaense, pese a la cita histórica que el 'Furacao' tiene este sábado en Guayaquil, donde pueda coronarse por primera vez como campeón de la Libertadores.

Desde cuatro horas antes del inicio del partido ya comenzaron a ingresar al estadio los primeros seguidores del 'Mengao', todos con mucho respeto hacia su contrincante pero confiados en que saldrán del estadio con su tercera Copa Libertadores en la mano.

"Espero que sea una final tranquila y que podamos vencer 2-0 o 3-0 con goles de Pedro, 'Gabigol' y De Arrascaeta, sin mucho sufrimiento, pero será una final dura porque son dos buenos equipos", opinó a EFE Rafael, un hincha de Flamengo que con su pareja había viajado durante casi dos días desde Brasil para llegar hasta Guayaquil.

Rafael viajó en avión de Sao Paulo a Lima, y desde Lima a Guayaquil en autobús durante 28 horas de carretera para estar en la segunda final de la Libertadores de su vida, luego de no poder ver campeón a Flamengo el año pasado en la final de Montevideo ante Palmeiras (2-1).

DESDE MADRID A LA FINAL

Camuflados por los mismos colores pasaban desapercibidos los pocos seguidores del Athletico Paranaense que entraban al estadio, entre ellos Vítor, un brasileño residente en Madrid que se había tomado un vuelo directo a Ecuador para vivir uno de los momentos más importantes en la historia del 'Furacao'.

"Va a ser una emoción muy grande. Esperemos que gane", dice a EFE Vítor, para quien "este momento es único", al recordar que es la segunda vez en la historia que Paranaense llega a la final de la Libertadores. La primera fue en 2005.

Muchos ecuatorianos también se animaron a acudir al estadio, la mayoría hinchas del Barcelona, el dueño del Estadio Monumental, y entre ellos la preferencia por Flamengo también era abrumadora, como en el caso del joven Giampol, que se decantó por los cariocas al "meter más billete (dinero)" al equipo.

Sin embargo, el 'Furacao' también encontró apoyo entre el público local, y es que hasta dos jugadores ecuatorianos como Carlos Orejuela y Bryan García están en la nómina del técnico Luiz Felipe Scolari para este final.

"No nos cabe la alegría de verlo triunfando, y más aún en un fútbol como el brasileño", comentó a EFE Alfonso Estupiñán, primo de Bryan García, del que espera que pueda tener minutos en el partido.

ENAMORADO DEL 'FURACAO'

También lucía la camiseta del Paranaense José Naranjo, un ecuatoriano hincha acérrimo del Barcelona que recientemente había visitado Curitiba y que se había hecho fanático del 'Furacao' tras ir a su estadio a presenciar este año los cuartos de final del campeonato estatal.

"Fue una experiencia que me dejó marcado. Me encantó su estadio y su gente. Fue realmente un espectáculo. Cuando supe que venían, no dude en que iba a venir a apoyarlos, ya que no pudo llegar mi equipo", cuenta Naranjo.

"Me gustaría que el Paranaense gane por penales y el último penal lo convierta Fernandinho. Creo que sería su vuelta soñada al Paranaense", añadió.

COLOMBIANOS Y BOLIVIANOS TAMBIÉN EN LA FINAL

La hinchada también congregó a hinchas de otros países, como colombianos con la camiseta del Atlético Nacional, de Medellín, o el boliviano Sebastián Arce, que lucía la camiseta de 'La Verde' y que prefería mantenerse imparcial en esta final pese a lucir un gorro del 'Mengao'.

Esta es la tercera final consecutiva de la Copa Libertadores en la que se miden equipos brasileños, y para Flamengo será su tercera final en cuatro años, tras la ganada en 2019 a River Plate y la perdida en 2021 ante Palmeiras, mientras que para Paranaense es su primera final de Libertadores en 17 años.

Fernando Gimeno

(c) Agencia EFE