Marc Márquez: el piloto español más laureado de la historia repite el calvario

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Marc Márquez sufre una alteración visual que le hace percibir doble y es baja del cierre de año del MotoGP; el español padeció la misma lesión ocular en 2011
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Una temporada crítica, en la que el sufrimiento se hizo costumbre. Marc Márquez, el piloto español de motociclismo con más galardones de la historia, se perderá el desenlace del calendario de MotoGP, el fin de semana, en el circuito de la Comunitat Valenciana, y también los tests del 18 y 19 de noviembre, con miras a la próxima temporada. El ocho veces campeón del mundo fue baja también la semana pasada por decisión del equipo Repsol Honda del Gran Premio de Portugal, en un momento del año en que estaba recuperando su brillantez, con los éxitos en Austin y Misano. Pero todo se derrumbó al golpearse la cabeza durante un entrenamiento de cross, luego del triunfo en Emilia Romagna. Los informes resultaron escuetos y todo se reducía a un traumatismo leve. Ayer, el parte señaló que padece diploplía, una alteración visual que hace percibir doble y que el nacido en Cervera también sufrió una década atrás. Hace diez años volver a treparse a una moto le demandó cinco meses de recuperación.

Marc Márquez celebra la victoria en el Gran Premio de las Américas, en Austin; en 2021, el español logró tres victorias y dos decenas de caídas
Eric Gay


Marc Márquez celebra la victoria en el Gran Premio de las Américas, en Austin; en 2021, el español logró tres victorias y dos decenas de caídas (Eric Gay/)

El silencio que rodeó la caída y la reclusión de Márquez en su casa en Lleida invitaban a sospechar de un mal mayor que un traumatismo de cráneo. La visita al doctor Sánchez Dalmau, el mismo que lo trató en 2011 y 2012, reveló la gravedad. “Se confirma que sufre de diplopía y de una parálisis del cuarto nervio del ojo derecho en la que está involucrado también el músculo oblicuo superior del mismo ojo. Se escogió un tratamiento conservador, con revisiones periódicas, para seguir la evolución clínica de la dolencia. Este cuarto nervio es el mismo que se dañó en 2011″, explicó el médico.

Las tres operaciones en el brazo derecho provocaron que Marc Márquez se deba reinventar para pilotar la Honda
Steve Wobser


Las tres operaciones en el brazo derecho provocaron que Marc Márquez se deba reinventar para pilotar la Honda (Steve Wobser/)

Una década atrás, con 18 años, Márquez se cayó durante una práctica en el Gran Premio de Malasia; recién retornó tras cinco meses, en la apertura del calendario 2012, en Qatar. Ganó y más tarde se consagraría monarca en Moto2 para dar el salto a la elite, donde obtuvo seis coronas. Pero antes de saborear la gloria necesitó de una intervención quirúrgica y nunca tuvo la certeza de que se recuperaría para correr al mismo nivel: el nervio y el músculo dañado le permitían hacer una vida normal, aunque le quitaban visión cuando debía mirar hacia arriba, un gesto típico cuando los pilotos viajan inclinados en plena curva y deben lanzar una buena salida.

“Son momentos duros, parece que llueva sobre mojado (…) Toca paciencia, pero si una cosa he aprendido es afrontar las adversidades con positividad. Gracias por el apoyo”, manifestó en las redes sociales Márquez, que adolece de la fractura en el húmero del brazo derecho, lesión por la que tuvo que someterse hasta a tres operaciones. El español tuvo un 2020 de infierno, con la caída en la apertura del año en Jerez de la Frontera; reapareció tras 265 días en Portimao. Pero este curso no resultó amigable para el séxtuple campeón de MotoGP: una espeluznante caída en Assen, tres en Silverstone, dos en Aragón y en Misano… La cuenta llega a 20 y Márquez descubrió que ya no puede pilotar tumbado, ese sello que lo hizo una estrella.

“Los circuitos de izquierdas [con curvas contrarias al sentido de la aguja del reloj] siempre fueron mis favoritos, pero la lesión hace que esa diferencia crezca. Es fácil de entender: en una curva a la izquierda puedo girar y empujar con el tríceps, pero en las curvas a la derecha, no puedo. Pilotar así es difícil, por eso no puedo salvar las caídas. No puedo derrapar y meter la moto, que era uno de mis fuertes”, sostenía, sobre el cambio de manejo al que debió adaptarse quien primero pasó por el quirófano por los problemas de luxación en ambos hombros y más tarde llegaron las tres intervenciones en seis meses en 2020: en julio, para aplicarle una placa; una semana después de la operación, una nueva para repararla ya que se rompió, y una tercera -en diciembre-, luego de detectarse una infección.

Ahora que el maltratado físico empezaba a darle un descanso a Márquez, reapareció una vieja lesión ocular que impuso un parate y enciende las alarmas del piloto que es leyenda.

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