Manu Ginóbili, la joya que muchos despreciaron y descubrieron los San Antonio Spurs

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SAN ANTONIO, TX - El guardia Manu Ginolbili #20 de los San Antonio Spurs se eleva para clavar el balón ante los Philadelphia 76ers el 1 de diciembre de 2004 en el SBC Center en San Antonio, Texas. (Foto de Ronald Martinez/Getty Images)
SAN ANTONIO, TX - El guardia Manu Ginolbili #20 de los San Antonio Spurs se eleva para clavar el balón ante los Philadelphia 76ers el 1 de diciembre de 2004 en el SBC Center en San Antonio, Texas. (Foto de Ronald Martinez/Getty Images)

Manu Ginóbili, fue elegido en el Draft de la NBA de 1999 como la penúltima selección de aquel año por parte de los San Antonio Spurs, un joven basquetbolista argentino y quien se destacaba como alero en el Virtus Bologna de la Liga de Italia, pero que pasó inadvertido para el resto de la NBA.

Y si bien es cierto que fue hasta 2002 cuando debutó en la NBA, muy pocos imaginaron que la carrera de Ginóbili en San Antonio derivaría en la consecución de cuatro campeonatos, siendo parte fundamental para el entrenador Gregg Popovic, particularmente saliendo desde la banca, pero con una calidad y rendimiento probados.

La selección global 59 (de 60) del Draft de 1999, tuvo una carrera tan exitosa que además de los cuatro anillos que capturó como campeón, incluso fue elegido en dos ocasiones —en 2005 y 2011— para participar en el Juego de Estrellas.

SEATTLE -  Manu Ginobili #20 de los San Antonio Spurs está en la banca durante un tiempo fuera en el juego ante los Seattle SuperSonics en el Juego 3 de la Semifinal del Peste de los Playoffs de la NBA de 2005 en la Key Arena, el 12 de mayo de 2005 en Seattle, Washington. (Foto de Otto Greule/Getty Images)
SEATTLE - Manu Ginóbili #20 de los San Antonio Spurs está en la banca durante un tiempo fuera en el juego ante los Seattle SuperSonics en el Juego 3 de la Semifinal del Peste de los Playoffs de la NBA de 2005 en la Key Arena, el 12 de mayo de 2005 en Seattle, Washington. (Foto de Otto Greule/Getty Images)

Manu concluyó su carrera de 16 temporadas en la NBA, todas ellas portando el jersey de los Spurs, con 14,043 puntos, 13.3 unidades en promedio por juego en 1,057 partidos de temporada regular, mientras que en 208 juegos de los playoffs tuvo una media de 14.0 por encuentro.

En 2018 anunció el fin de su trayectoria profesional y en 2019 fue homenajeado en San Antonio durante una ceremonia en la que se retiró su tradicional número 20, un honor que comparte con ocho integrantes de la franquicia, incluyendo a Tim Duncan (12) o David Robinson (50), entre otros.

Inclusive en 2005 el argentino tuvo los mejores promedios de puntos en su carrera en la playoffs, con 22.8 puntos por juego en la primera ronda ante los Denver Nuggets, luego 22.2 en la Final de la Conferencia Oeste ante los Phoenix Suns; incluso ante los Detroit Pistons, en las Finales NBA de aquel año, registró 18.7 unidades por cotejo, su mejor promedio vitalicio en una serie por el título.

Haber nacido y criarse en la ciudad de Bahía Blanca, a unos 18 kilómetros de distancia de la capital argentina, Buenos Aires, y estar en una familia de muy apasionada por el basquetbol, ayudaron a que Manu eligiera este deporte como su estandarte, así como sus 1,98 metros de estatura.

Su talento rápido lo llevó a jugar en el máximo nivel del básquet argentino, ya que en 1995 debutó en el Club Andino, en el que se mantuvo dos años, para luego pasar con el equipo que lo catapultó a Europa, los Estudiantes de Bahía Blanca, con el que permaneció tres temporadas, de 1996 a 1998.

El Basket Viola Reggio Calabria fue el equipo que le abrió las puertas en Italia a Manu, club al que estuvo ligado de 1998 a 2000, etapa en la que fue reclutado por San Antonio en el Draft de la NBA; de 2000 a 2002 vino su gran etapa de florecimiento en el Viejo Continente, al jugar para el Virtus Bologna, el club con el que sazonó sus habilidades y se puso a punto para su nuevo reto: jugar para los Spurs.

Mientras jugó en Italia, Ginóbili capturó dos Copas de Italia y un MVP de la Copa, ganó dos MVP de la Liga de Italia, fue campeón de la Liga y de Clavadas en 2001, líder de robos, recibió tres invitaciones al Juego de Estrellas; ganó la Euroliga en 2001, fue dos veces MVP de la Euroliga, dos veces líder anotador del máximo torneo continental, MVP de las Finales de la Euroliga y elegido al equipo ideal de la edición 2002 de la Euroliga.

Luego de tantos blasones, con los que dejaba claro que, con todo respeto sea dicho, el basquetbol europeo ya le quedaba chico, empezó una carrera en la NBA que, contra todos los pronósticos, se prolongó por más de tres lustros en los que además de capturar títulos, que no es poca cosa porque es un sueño que incluso grandes jugadores ni siquiera alcanzan, fue invitado al All-Star y, por encima de todo, se ganó el respeto de sus pares en la mejor liga de basquetbol del mundo.

Probablemente, aparte de los cuatro campeonatos conquistados con el equipo de San Antonio, el otro gran pasaje de su vida ocurrió en Atenas, en los Juegos Olímpicos de 2004, cuando lideró a la Selección de Argentina a conquistar una auténtica proeza: capturar la medalla de oro. Esa fue la página más dulce del basquetbol argentino, con la llamada generación dorada, junto a Luis Scola, Fabricio Oberto y otros.

Además de liderar a la quinteta albiceleste durante el torneo olímpico de basquetbol, con 19.3 puntos por juego y endilgarle 29 tantos a Estados Unidos en la Semifinal —la gran campanada y una de las peores derrotas del poderoso equipo estadounidense en JJOO—, lo que más se recuerda de Manu en el certamen fue el agónico tiro con el que superó a Serbia y Montenegro en el primer partido, dejando el reloj en cero. Una jugada que pasó a la posteridad.

Es verdad que el futbol es el deporte más popular y el que levanta más pasiones en Argentina, pero qué tan grande es la carrera de Manu Ginóbili y cuán profundos son sus logros deportivos que incluso muchos, por encima de Diego Maradona, Juan Manuel Fangio, Guillermo Vilas o el propio Lionel Messi, ponen al jugador de basquetbol originario de Bahía Blanca como el mejor deportista argentino de todos los tiempos.

Aunque ese es un debate para un café en otra ocasión, lo que no está en duda es que su exitosa y brillante carrera, con los Spurs, en la liga de Italia y con la selección argentina lo llevaron a recibir la noticia el 31 de marzo pasado de que sería inmortal, parte de la generación 2022 como nuevo miembro del Salón de la Fama del Basquetbol.

 

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