Los méritos de Lucas Pusineri para cambiar el rumbo del asombroso Atlético Tucumán

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Los jugadores de Atlético Tucumán y una unidad que explica este gran presente en la Liga Profesional
Los jugadores de Atlético Tucumán y una unidad que explica este gran presente en la Liga Profesional - Créditos: @Prensa Atlético Tucumán

Prácticamente no conozco a Lucas Pusineri. Nunca coincidimos dentro de una cancha -él es de una generación posterior a la mía-, y apenas hemos tenido un par de charlas superficiales, pero el muy meritorio trabajo que está realizando en Atlético Tucumán es suficiente para reconocerle una virtud notable a primera vista: la capacidad para transmitirles paz a sus jugadores e invitarlos a liberarse, a volver a ser ellos mismos y jugar como saben más allá de la hostilidad que se crea en torno a un plantel cuando la posibilidad del descenso se siente cercana.

Escapar de una situación anímica como la que vivía el Decano antes de la llegada del actual cuerpo técnico es un paso muy difícil que precisa algo más que el acierto en los ajustes tácticos y la elección de los jugadores. Los anteriores técnicos del club también habían intentado darle al equipo el orden imprescindible al cual aferrarse en momentos de inseguridad pero solo Pusineri supo tocar la tecla justa y ese es un mérito indudable. Más aun al tratarse de un entrenador joven, que venía de una experiencia fallida en Independiente y debía afrontar un estado de cosas que podía desbordar incluso a alguien con más años de oficio.

Lucas Pusineri, dirigiendo a Atlético Tucumán ante River
Lucas Pusineri, dirigiendo a Atlético Tucumán ante River - Créditos: @Fotobaires/Nicolas Aboaf

La actualidad de nuestro fútbol ofrece varias peculiaridades. Una de ellas es su carácter cambiante. Todo parece aleatorio, provisional y cualquier cosa que se diga puede quedar obsoleta en un par de semanas. Ni Atlético Tucumán ni nadie quedan exentos de esta realidad. Otra es el peso determinante que adquieren los estados de ánimo. El marco general es muy parejo y como el relieve de las individualidades no resulta decisivo son los enviones “espirituales” y las dinámicas grupales las que acaban sustentando a los equipos.

El Decano es un muy buen ejemplo al respecto. Aquel conjunto que no encontraba el rumbo y casi se autoboicoteaba apenas hace unos meses hoy no solo gana y suma sino que siente el placer de jugar cada vez mejor, de ser contundente como contra Barracas Central o de hacer cosas inverosímiles como goles de chilena o desde detrás de mitad de cancha.

Escena del partido que disputan Atlético Tucumán y Gimnasia y Esgrima de La Plata.
Escena del partido que disputan Atlético Tucumán y Gimnasia y Esgrima de La Plata. - Créditos: @Fernando Font

Este tipo de historias empiezan a escribirse a partir de la valentía para enfrentar las dificultades. El paso inicial para no caer en la confusión es encontrar la fuerza colectiva que empuja a un jugador a superar los límites, a asumir riesgos en la toma de decisiones, y en definitiva, a vencer la hostilidad. El atrevimiento que es parte sustancial del juego suele ser uno de los primeros elementos que desaparecen en los momentos tensos, y por eso los equipos que pelean por no descender generalmente juegan atados, con miedo a equivocarse y muy pendientes de ser “correctos” para no cometer errores individuales. Es ahí donde el fútbol pierde gracia, soltura y eficacia. Recuperar esas cualidades es el mayor desafío que se afronta en esas circunstancias y que Atlético Tucumán parece haber superado.

Ramiro Carrera, uno de los mejores jugadores de Atlético Tucumán, en el partido ante Tigre, por la Liga Profesional 2022
Ramiro Carrera, uno de los mejores jugadores de Atlético Tucumán, en el partido ante Tigre, por la Liga Profesional 2022 - Créditos: @Víctor Carreira

Por supuesto, para que esto ocurra hacen falta tres o cuatro resultados iniciales favorables que descompriman la situación y rescaten la confianza. La transmisión de conceptos claros, el orden, la colocación de los jugadores en los lugares donde mejor se sienten son herramientas que sin duda contribuyen al éxito, pero una de las claves pasa por la serenidad y la templanza que el futbolista nota en su entrenador. Cuando un futbolista percibe que el técnico está siempre sobresaltado empieza a jugar para complacerlo mientras va perdiendo la lucidez y autonomía indispensables para pensar el juego y leer lo que está sucediendo en la cancha. Lo digo por experiencia propia.

La siguiente etapa es mantener la regularidad durante una racha de 7 u 8 partidos, y Atlético también la ha alcanzado. La gran mayoría de los equipos de nuestro fútbol son reactivos: esperan y responden buscando capitalizar errores rivales antes que atacar de manera continua. Es un estilo de juego, tal vez conservador, que no requiere una gran ingeniería táctica en su diseño pero que los entrenadores se ven tentados a ejecutar ante la siempre latente amenaza de ser despedidos en caso de una sucesión de derrotas. En buena parte de los encuentros, a todos los ingredientes que utilizó para provocar la reacción del equipo Pusineri le sumó esa línea de actuación y el resultado es impecable: desde hace varias fechas el Decano mira a todos desde arriba.

Atletico de Tucumán vs Independiente. Lucas Pusineri
Atletico de Tucumán vs Independiente. Lucas Pusineri

¿Le alcanzará para ser campeón? Cuenta a su favor con un margen de puntos de ventaja y la energía extra que brinda una cancha como el Monumental José Fierro, que explota en los partidos como local. Pero además se da en este torneo una oportunidad muy poco frecuente en los últimos años para que alguno de los equipos que están arriba dé el zarpazo y pueda ganarlo: River sigue en plena búsqueda, Boca es indescifrable, Racing no se consolida, San Lorenzo está en construcción e Independiente no aparece.

De todos modos, le quedan a este sorprendente Atlético de Pusineri exámenes importantes que rendir: la visita de este domingo a la Bombonera, las que deberá hacer a las canchas de San Lorenzo, Racing o Argentinos Juniors. Y el reto del factor psicológico, que tal vez sea el más difícil. No es lo mismo jugar con la conciencia de ser puntero que sin cargar con ese peso añadido. Llegará hasta donde le den la fortaleza anímica y las cualidades futbolísticas, pero en todo caso nadie podrá negarle ya el mérito de lo que ha conseguido.

Atlético Tucumán, puntero e invicto de la Liga Profesional, enfrentará a Newell's en la fecha 11.
Atlético Tucumán, puntero e invicto de la Liga Profesional, enfrentará a Newell's en la fecha 11. - Créditos: @@LigaAFA