Luto en el judo: muere en La Habana el prestigioso entrenador cubano Ronaldo Veitía

C.M. GUERRERO/EL NUEVO HERALD

El prestigioso entrenador de judo femenino cubano Ronaldo Veitía, formador de campeonas de la especialidad ganadoras de 22 medallas olímpicas y 50 mundiales, falleció este lunes a los 75 años en La Habana, a causa de un accidente cerebrovascular que deterioró su salud.

“Falleció el querido profesor Ronaldo Veitía Valdivié. Su contribución a la grandeza del judo femenino cubano le asegura un lugar de honor en la historia de nuestro deporte”, informó el presidente del Instituto Nacional de Deportes (Inder), Osvaldo Vento Montiller, en su perfil oficial de Twitter.

“Compartimos el dolor con familiares y amigos de este patriota batallador y fiel a sus principios”, añadió en su mensaje.

Veitía, una figura emblemática del judo cubano, se había jubilado en el año 2014 y residía en Alicante, España. Cuando enfermó permaneció ingresado en un hospital más de dos meses antes de viajar a Cuba el pasado octubre para continuar su recuperación.

“Mis condolencias a familiares, amigos y al movimiento deportivo de Cuba. Veitía nos deja para siempre el recuerdo grato de las continuas y emotivas victorias del judo femenino cubano. Que su escuela no muera jamás”, publicó en Twitter el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

“El Gordo”, como se apodaba por su gran corpulencia física, fue el jefe de entrenadores de la selección femenina de judo durante más de 30 años y, entre los múltiples reconocimientos recibidos en su trayectoria deportiva, figuran los títulos de Doctor Honoris Causa en Ciencias de la Cultura Física de la Universidad de Matanzas, y el de Héroe del Trabajo de Cuba.

A ello se suma que fue exaltado al Salón de la Fama de la Federación Internacional de Judo en 2018 y, entre sus principales triunfos, acumuló 14 medallas en Juegos Olímpicos, incluida la corona por países en Sydney 2000, el cetro universal en Japón 1995; y todos los títulos en los Panamericanos de Mar del Plata en ese mismo año.

Al despedirse de sus alumnas en 2016, Veitía dijo que estaba viviendo “un momento histórico, lo más grande que me ha podido suceder, retirarme oficialmente con esos instantes de gloria frescos en el recuerdo, rodeado de varias generaciones de mis discípulas, coronando una vida por y para el judo”.

El entrenador, considerado uno de los mejores del mundo en su disciplina, fue el profesor de atletas como la cuatro veces campeona olímpica y ocho veces mundial Idalys Ortiz, y las estelares Estela Rodríguez, Legna Verdecia, Amarilis Savón, Daima Beltrán, Driulis González, Odalys Revé y Yurisleidis Lupetey.

Veitía inició su andadura en 1963, cuando tenía 15 años, y aunque fue campeón nacional en la división de los 93 kilogramos, varias veces y medallista panamericano, sus resultados como atleta no fueron tan relevantes como su labor como preparador.

Desde finales de los años sesenta se inició en la docencia y en 1986 fue promovido a jefe de preparadores del equipo nacional femenino del arte marcial.

Entre sus aportes se le atribuye la adaptación de la carga en los entrenamientos, el ejercicio de planchas y la inclusión de las pesas que estaban prohibidas para las mujeres por aquella época, pero las aplicó con seguimiento médico y métodos científicos en la preparación.

Bajo su dirección, Estela Rodríguez se coronó como la primera judoca cubana que ganó un campeonato mundial, en Belgrado 1989, y Odalys Revé logró el oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Sus pupilas lograron el primer lugar por países en la cita olímpica de Sídney 2000, la cúspide en los campeonatos mundiales de Japón (1995), y Egipto (2008); el lugar más alto en el mundial juvenil de Dijon, Francia (1990), y la corona en el torneo del orbe por equipos en Minsk, Bielorrusia (1998).