Lucas Vila y su inquebrantable fe en Los Leones: “Estamos para darle pelea a cualquiera”

El control de Lucas Vila, campeón olímpico con el seleccionado de hockey en Río 2016
El control de Lucas Vila, campeón olímpico con el seleccionado de hockey en Río 2016

Más allá de cualquier situación que viva en lo que resta de su carrera en el hockey sobre césped, Lucas Vila ya entró en la historia grande del deporte argentino. El oro olímpico que consiguió con los Leones en Río 2016 lo sitúa en un lugar muy especial, junto con aquellos compañeros del plantel dirigido por Carlos Retegui.

Ahora, a sus 36 años, aquel que fuera bautizado en su irrupción de joven como Harry Potter se prueba en el Mundial de la India, que comenzará este viernes con el partido que la Argentina protagonizará desde las 4.30 de nuestro país frente a Sudáfrica. Ya no con la injerencia de siempre, pero sí con la autoridad que le otorgan sus 272 partidos internacionales y 110 goles. “Mi idea es aportarle al equipo la experiencia que me dio tanta cantidad de actuaciones y desde otro papel: con menos minutos en la cancha y entrando y saliendo más. Pero disfrutando esos minutos específicos y aprovechándolos a full para sumarle a la selección. Después, voy a evaluar durante el torneo si este Mundial significará mi despedida o si sigo un poco más hasta París 2024, no lo tengo definido. Aunque hay muchas chances de que sea mi último certamen”, reconoce a LA NACION el Colo Vila, volante-delantero que es un símbolo de Banco Provincia y que desarrolló un extenso paso en las ligas europeas.

-¿Qué aspiraciones tiene Argentina en este Mundial en las ciudades de Bhubaneswar y Rourkela?

-Estamos para darle pelea a cualquiera. Todo está muy equiparado y nosotros figuramos en el pelotón de los equipos que están en condiciones de competir y ganarle a cualquier rival. Vamos a plantarnos en esa posición; no sé si podemos fijarnos un objetivo numérico, eso se verá con el transcurso del torneo. Depende de cómo se vaya dando la etapa de grupos y la manera en que quedemos parados para los cruces. A partir de ahí, tendremos la chance de proponernos una meta. Por ahora es ir partido a partido, del primero al último.

Lucas Vila, uno de los principales referentes de los Leones
Lucas Vila, uno de los principales referentes de los Leones

-En noviembre pasado, Los Leones les ganaron a Bélgica 2 a 1 en Mendoza, por la Pro League. ¿En qué medida ese partido fue una señal, habiendo derrotado al campeón mundial y olímpico?

-Sí, Bélgica y Australia son de los rivales más difíciles, pero eso no quiere decir que otro equipo no les pueda ganar. Igualmente, los partidos de la Pro League son un poco diferentes a cuando jugás por los puntos en serio, como ahora en el Mundial. Al ser una liga, la Pro League te permite un mayor margen de error, pero aquella victoria ante los belgas fue un buen parámetro para ver en dónde estábamos situados, porque hacía varios meses que no jugábamos. Aquel triunfo motivó bastante y nos da buenas expectativas para lo que viene.

-En qué facetas del juego entendés que el equipo está mejor y en cuáles creés que falta, también pensando en los Juegos de París 2024?

-Lo mejor de esta selección es la dinámica. Gracias a que hay tantos chicos jóvenes en el plantel y con tanta energía, sumado al esfuerzo físico, tenemos un alto porcentaje de duelos ganados, tanto defensivos como ofensivos. Por eso es que se les puede jugar de igual a igual a todos. En cuanto a lo negativo aparece el aspecto mental, por la forma en que manejamos los partidos. En los últimos se dio que empezamos bien hasta el tercer cuarto y después nos pinchamos un poco. Debemos mejorar en el control de cada encuentro a lo largo de los cuatro cuartos. Y además, el manejo de los tiempos: saber cuándo hay que ir a buscar el partido o mantener un resultado.

Escapa Vila de la marca ante Alemania, por la Pro League
Escapa Vila de la marca ante Alemania, por la Pro League

-Jugaste muchas veces en la India por diversos torneos oficiales. ¿Cómo es aquella sede para jugar al hockey por los puntos?

-Acá en la India, el hockey se vive muy apasionadamente. Los estadios se llenan y hay mucha gente, mucho griterío y una atmósfera muy fuerte cada vez que entrás en la cancha, además de la calidad de la carpeta y del estadio, que son de primera. Está bueno jugar acá, te da una buena adrenalina. El público se excita y festeja con cada jugada porque entiende mucho de hockey. Es una motivación extra: realmente nos gusta competir en este país.

¿Hay alguna situación en particular que en la India les siga sorprendiendo? Seguramente tendrán muchas anécdotas como equipo.

-Sí, te siguen sorprendiendo cosas de su cultura, diferentes a los que estamos acostumbrados en Argentina o en Europa. Cada vez que viajamos para el estadio nos encontramos con situaciones raras: está lleno de motos, cada una quizás con tres o cuatro personas arriba, o esos mototaxis de tres ruedas llamados “tuk-tuk”. O personas trabajando en la calle y cargando ladrillos o piedras sobre su cabeza. Son situaciones que para ellos están naturalizadas y a nosotros no dejan de sorprendernos.

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-Solo quedan tres campeones olímpicos de Río 2016: Matías Rey, Agustín Mazzilli y vos. ¿Cómo trasladan ustedes al resto del plantel ese ADN de aquella brillante conquista? ¿Queda algún registro de aquel equipo campeón?

-En este plantel hay muchos chicos que compartieron el proceso hacia aquellos Juegos Olímpicos y ahora desempeñan un rol principal. Absorbieron mucho de aquel ciclo; saben lo que hay que hacer y cuál es el camino para llegar a lograr un objetivo. Los que fuimos campeones y todavía estamos en el plantel continuamos con eso, pero no hay mucha ciencia: tenemos normalizado que hay que entrenarse y esforzarse más de la cuenta para conseguir algo. Ese es el ADN del equipo de Río 2016, que a su vez era bastante práctico en cuanto a lo táctico y técnico. Teníamos un muy buen arquero y un gran córner corto, además de jugadores del mediocampo que manejaban el partido y los delanteros que desequilibraban arriba. Ahora, con el recambio de jugadores, sabemos que debemos tener esos aspectos. Y por otro lado, los jugadores actuales tienen que mostrar su propia impronta, no es que hay que imitar siempre lo que ya pasó, sino sumar cosas nuevas.

-¿Cómo ves el potencial de este equipo a futuro, con varios chicos jóvenes?

-Se está trabajando muy bien: hay muchos jugadores actuando en Europa y otros del seleccionado junior que se están sumando. Existe una base más grande con la que se puede entrenar mejor y con más calidad, sobre todo en el período en que varios se van a Europa y queda un grupo entrenándose en Argentina. Veo un buen futuro: chicos que ahora tienen pocos partidos o están debutando, cuando agarren un poco más de roce internacional, el equipo va a estar muy bien.

-¿En qué medida la selección de fútbol campeona del mundo en Qatar les resulta una inspiración para jugar el Mundial?

-Fue un envión para toda la gente de nuestro deporte y obviamente que a uno como deportista, al ver que se consiguen esos objetivos tan importantes, te dan ganas de lograrlo también. Quedó demostrado que si un grupo trabaja bien como el de Scaloni, que formó jugadores durante varios años, los frutos llegan. Los tomamos como ese ejemplo, al ver que aquel grupo estaba muy unido, bien entrenado y con objetivos claros.