Lucas Fernández Miranda estira la tradición familiar en Hindú: una entrañable historia del rugby del corazón

·6  min de lectura
Lucas Fernández Miranda y el saludo de su papá, Nicolás, entrenador de Hindú
LA NACION/Marcos Brindicci

De chico no le gustaba el rugby. Prefería el fútbol y soñaba con jugar en Tigre. Su padre lo apoyaba, pero sufría por dentro. Al final, cuando tenía 11 años, sus amigos lo convencieron de tanto que lo fueron a buscar a su casa, agarró la ovalada y no la largó más. Este sábado, Lucas Fernández Miranda debutó como titular en la primera división prolongó la dinastía que inició su padre Nicolás, una leyenda de Hindú y un histórico de los Pumas.

Un estreno que no pasó inadvertido. Lucas Fernández Miranda fue uno de los responsables del buen rendimiento de Hindú en el impactante triunfo por 29-15 ante Alumni en Tortuguitas, una victoria ante uno de los equipos que habían arrancado fuerte el Top 13 de la URBA, con uno menos desde el minuto 9, que le permite mantenerse en la pelea y, sobre todo, reencontrarse con su juego después de un arranque de temporada irregular.

“Hasta los 11 estaba negado con el rugby, es verdad”, cuenta el Polaco, como le dicen en el club. “Pero mi viejo nunca se quejó, nunca me dijo nada, siempre me dio libertad para elegir.”

La nueva joya de la casa, en acción
LA NACION/Marcos Brindicci


La nueva joya de la casa, en acción (LA NACION/Marcos Brindicci/)

Aunque dio otro paso para despegarse del mote de hijo de y hacerse un nombre propio, es imposible despegarlo de su padre. Nicolás es el segundo jugador con más partidos en la primera de Hindú detrás de Hernán Senillosa y ostenta 46 caps y tres mundiales con la camiseta de los Pumas, entre ellos la medalla de bronce en Francia 2007.

¿Qué le dijo antes de salir a jugar? “Mi viejo me ayudó mucho todo este tiempo, nunca me metió presión”, respondió Lucas. “Me dijo que el trabajo ya estaba hecho, que sólo quedaba disfrutar”.

La similitud se acaba en el puesto, que no es poco. Físicamente, Lucas se parece más a la madre Andrea Forrester. Es rubio, un poco más alto que el padre (1,80m, 85kg) y más flaco también. Ayer mostró buen criterio en la distribución del juego, como el padre, pero también mucha dinámica y atrevimiento.

“Corre mucho”, se limitó a decir Nicolás a modo de elogio. “Me pone muy contento que haya llegado a primera y es un orgullo enorme para mí, pero también siento que todos los chicos son mis hijos, juegue él, Lucas Pulido, Gaspar Jeckeln. Todos son importantes para Hindú e intentamos que se formen como personas a través del rugby”.

Su primer contacto con la primera había sido en el partido de la temporada pasada, cuando ingresó ante Los Tilos. También apareció desde el banco en varios partidos de esta temporada. Finalmente, la oportunidad de ponerse la 9 apareció ante la lesión del titular, Lucas Pulido (otro apellido ilustre en Don Torcuato).

Una corrida sensacional, con el espíritu familiar de Hindú
LA NACION/Marcos Brindicci


Una corrida sensacional, con el espíritu familiar de Hindú (LA NACION/Marcos Brindicci/)

“Es un momento que esperé mucho tiempo. Los entrenadores y mis compañeros me dieron mucha confianza y libertad para jugar”, continúa Lucas. “Estoy muy contento, es un recuerdo que nunca me voy a olvidar”.

El Polaco formó la pareja de medios al lado de Santiago Fernández, una gloria vigente de Hindú con pasado en los Pumas. Cuando el apertura debutó en primera en 2003, en un partido por el Nacional de Clubes ante Regatas, el medio scrum era Nicolás.

Fernández fue otra de las figuras ayer, manejando los tiempos del partido y aportando solvencia cuando su equipo se quedó con uno menos por la expulsión del pilar Franco Diviesti por embestir a un rival en el cuello en un ruck. Hindú respondió primero con una entrega admirable que se materializó en tackles contundentes. Así, mantuvo a raya a uno de los animadores de este Top 13 durante todo el primer tiempo. En el segundo, mucho más entretenido, definió el partido con su característico juego de manos, abierto y vistoso. El segundo try de Nicolás D’Amorim, que completa el podio de los mejores de la tarde, una jugada de toda la cancha cuando el desenlace del partido todavía estaba abierto a cinco minutos del final, es la mejor prueba de ello.

“Habíamos hablado en la semana de recuperar el juego que caracteriza a Hindú. Con uno menos salió el corazón y apareció el juego. Habíamos empezado bien y tratamos de seguir manejando el partido, mantener la iniciativa y hacernos fuertes en defensa”, explica Lucas. “El equipo necesitaba agarrar confianza. Sabíamos que cuando nos encamináramos íbamos a hacer un buen partido”.

Padre e hijo, con el rugby en el primer plano
LA NACION/Marcos Brindicci


Padre e hijo, con el rugby en el primer plano (LA NACION/Marcos Brindicci/)

Fue un partido vibrante, jugado a pura intensidad en el primer tiempo, más abierto en el segundo. Alumni se mantuvo a tiro, contó con una tarde inspirada de Santiago González Iglesias, que volvió a la titularidad en el puesto de fullback, gestor de los dos tries de su equipo. Más allá de que no pudo capitalizar la superioridad numérica, el local padeció las ausencias del medio-scrum Tomás Passerotti, lesionado, y el wing Luca Sábato, que se pierde el resto del certamen luego de una dura lesión sufrida en el partido pasado ante Los Tilos.

Hindú venía de ganarle apenas por uno a Buenos Aires Cricket & Rugby Club y de perder con el SIC, en su única derrota hasta aquí. Más allá de que es uno de los protagonistas, no venía jugando a la altura de su pedigree. Ante Alumni, con uno menos, volvió a levantar vuelo de la mano de Lucas Fernández Miranda.

La síntesis del partido

  • Alumni (15): Santiago González Iglesias; Máximo Provenzano, Alejo González Chávez, Franco Battezzati y Ramón Fuentes; Joaquín Díaz Luzzi y Santiago Ambroa; Juan Patricio Anderson, Tobías Moyano (c) e Ignacio Milou; Santiago Alduncín y Nicolás Promanzio; Ezequiel Oliva, Tomás Bivort y Federico Lucca.

  • Entrenadores: Rodrigo Salice y Lucas Chioccarelli.

  • Cambios. ST: 13m, Nicolás Frene por Oliva y Manuel Mora por Alduncín; 21, Tomás Corneille por Fuentes; 25, Ignacio Cubilla por Milou, 35, Cruz González Bibolini por Battezzati.

  • Hindú (29): Juan Aranoa; Torcuato Pulido, Martín Cancelliere, Francisco Mateu y Federico Graglia; Santiago Fernández (c) y Lucas Fernández Miranda; Gonzalo Delguy, Nicolás Amaya y Nicolás D’Amorim; Juan Comolli y Carlos Repetto; Nicolás Leiva, Agustín Capurro y Franco Diviesti.

  • Entrenadores: Francisco, Nicolás y Juan Fernández Miranda, Hernán Senillosa, Diego Liberato, Augusto Faraone, Horacio Agulla y Juan Ignacio Gauthier.

  • Cambios. PT: 13m, Juan Ignacio Martínez Sosa por Pulido. ST: 21m, Lautaro Bávaro por Delguy.

  • Tantos. PT: 15m, gol de Fernández por try de Diviesti (H). Expulsado: 9m, Diviesti (H).

  • ST: 2m, gol de González Iglesias por try de Anderson (A); 7, penal de Fernández (H); 14, penal de González Iglesias (A); 23 y 35, goles de Fernández por tries de Capurro y D’Amorim (H); 29, try de Corneille (A); 39, try de Comolli (H).

  • Cancha: Asociación Alumni

  • Árbitro: Pablo Deluca.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.