Quien es Luca Langoni, el chico con una cintura endiablada que llegó a Boca en 2009 y cumplió el sueño de debutar en Primera

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La felicidad de Langoni, alcanza pelotas en 2017, a sus 15 años
La felicidad de Langoni, alcanza pelotas en 2017, a sus 15 años

Luca Langoni tenía apenas 7 años cuando se incorporó a Boca. El chico soñó mil y una vez lo que finalmente vivió anoche. Vestir la camiseta azul y oro en un partido oficial fue su máximo anhelo desde 2009. Y se hizo realidad en la cancha de All Boys, ante Barracas Central.

Así se llama la nueva joyita de las Inferiores de Boca. Es diestro, juega de delantero por ambos lados del frente de ataque y recién cumplirá 20 años el próximo 2 de septiembre.

Su presencia en el campo de juego de All Boys, al que ingresó a los 42 minutos del complemento en reemplazo de Sebastián Villa y con el número 41 en su dorsal, activó elogios entre los que siguen su evolución constante en el predio de Ezeiza.

Tanta es la ilusión que genera su crecimiento como futbolista que Boca no quiso correr riesgos y en enero de este año lo blindó: le hizo firmar su primer contrato, que concluye en diciembre de 2026.

Inmensamente feliz y agradecido por firmar mi primer contrato con Boca, que me viene formando como jugador y persona hace 13 años. Agradecer a mi familia, que son mi pilar y los que están día a día para ayudarme a cumplir mis sueños. También agradecer a Carlos Cenci y familia por acompañarme en mi carrera. A mis amigos y toda la gente que me banca desde siempre. ¡Vamos por más!”, escribió el pibe en su Instagram, luego de sellar su primer vínculo oficial.

Si bien tuvo poco más de cinco minutos para mostrarse, Langoni exhibió sus cualidades y su atrevimiento: tuvo buenas intervenciones y no le pesó el debut.

Su nombre es relativamente nuevo para los que siguen a Boca. Ocurre que fue promovido a la Reserva a fines de 2021, cuando la presencia de Exequiel Zeballos se hizo cada vez más frecuente en el plantel profesional.

Sus buenas actuaciones hicieron entusiasmar al técnico Hugo Ibarra. No solo se destaca por sus goles, sino que también tiene una muy buena gambeta en velocidad, indescifrable hasta el momento para los rivales de su categoría.

Entre sus conquistas se destaca la que le anotó a Sarmiento de Junin el 17 de diciembre pasado, cuando Boca goleó 3 a 0 y ganó el Trofeo de Campeones. En ese partido también asistió a su compañero Javier Morales, autor del 1 a 0.

Langoni estuvo muy cerca de jugar su primer partido con la camiseta de Boca en esa doble fecha en la que los Juveniles tuvieron que poner la cara, por el impedimento del plantel profesional de decir presente ante Banfield y San Lorenzo. Fue tras el escándalo en la zona de vestuarios del Mineirao, luego de la eliminación por penales ante Mineiro, por la Libertadores. Sin embargo, Battaglia optó por otros dos compañeros para su posición: Ezequiel Almirón e Israel Escalante.

En el lógicamente listado de partidos en Reserva, también se destaca su actuación en el 7 a 0 sobre Central Córdoba, disputado en la Bombonera. Esa tarde anotó un hat-trick y se llevó mimos en forma de aplausos del público boquense.

Varios años antes fue alcanzapelotas. A los 15 años se dio el gusto de fotografiarse con futbolistas con los que ahora comparte su día a día en el predio, como por ejemplo Darío Benedetto.

Posiblemente donde más deba enfocarse es en su contextura física, sobre todo para ganar potencia y fuerza en el cuerpo a cuerpo contra defensores rivales.

De todas maneras, su aceleración es llamativa y elogiada por técnicos del Predio de Ezeiza, por los integrantes del Consejo de Fútbol, por Juan Román Riquelme y por los pocos espectadores que lo vieron en vivo.

No es bajo, pero su postura algo encorvada lo hacen más pequeño de lo que realmente es. Y un principio de chuequera en el épocas pasadas eran una marca registrada de los buenos futbolistas.

Se repite: su cintura endiablada y su cambio de marcha es una incógnita que los rivales de su categoría aún no resolvieron. Como alguna vez describió Roberto Fontanarrosa a Ariel Ortega, langoni tiene “la cintura de los muñequitos de He-Man”, que va de un lado para el otro en el momento menos pensado.

Quienes lo ven jugar en Ezeiza aseguran que su control del balón es muy bueno, y siempre se las ingenia para deshacerse de rivales, aún en espacios reducidos. Siempre con la pelota casi pegada a su empeine derecho.

Otra virtud que se le destaca es su pegada de media distancia, algo que Boca supo disfrutar en diversos pasajes de los torneos de Reserva que disputó hasta ahora.

Si bien puede jugar por ambos costados del frente de ataque, su lugar preferido es como extremo izquierdo, donde de acuerdo a lo que determine la jugada puede encarar y desbordar, o bien hamacarse y quedar con su pie más hábil para pegarle al arco o para enviar centros a sus compañeros.

Es inteligente para detectar espacios a las espaldas de sus marcadores cuando la jugada viene por zona opuesta. Así, aprovechando centros cruzados, hizo varios goles en la reserva. Este día hizo 3 en el 7-0 a Central Córdoba.

Otro de los aspectos que debe perfeccionar es la presión en la salida rival, ya sea para sumarse con inteligencia a la presión alta como para reagruparse con sus compañeros a la espera de recuperar la pelota y salir de contra.

Algo importante. A Langoni también le elogian su compromiso profesional. Pese a su corta edad, y con tantas distracciones al alcance de un clic, al chico se lo ve enfocado en el objetivo de crecer futbolísticamente y ganarse un lugar en el plantel profesional de Boca. Y eso es bueno para él y para el club que lo viene formando desde 2009.

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