Logan Paul vs Roman Reigns, la pelea con la que WWE ganará millones en Arabia Saudita

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Logan Paul durante su pelea de box contra Floyd
Logan Paul durante su pelea de box contra Floyd "Money" Mayweather Jr. en 2021. (Jasen Vinlove-USA TODAY Sports)

Cada que Logan Paul aparece en la WWE, todo se vuelca sobre sus hombros. Tiene solo un par de combates en el ring, pero ya es lo suficientemente creíble para enfrentar a Roman Reigns, el campeón máximo de la industria. Ambos lucharán en Arabia Saudita, el país donde la compañía gana más de 50 millones de dólares al año por función. El duelo promete ser el que más ganancias le genere en 2022.

La rivalidad inició en el podcast del influencer. Paul mantuvo una charla amistosa con el gladiador, quien se mantuvo fuera del personaje. Una vez que abandonó la entrevista, dejó en claro que deseaba destronarlo. ¿El resultado? Un clip viral de dos millones de vistas en YouTube que no tardó en irrumpir en las redes sociales. WWE no desaprovechó el momento.

Entonces, lo presentó en SmackDown, su segundo programa semanal más relevante. Además, le permitió hablar de la pelea de boxeo de su hermano Jake Paul frente a la leyenda de las artes marciales mixtas Anderson Silva. El siguiente paso consistió en hacerlo lucir imponente para un reto tan insigne: una conferencia de prensa, al estilo del pugilismo y las MMA.

Dada la cobertura en Las Vegas, Nevada por el cierre de la trilogía entre Saúl “Canelo” Álvarez y Gennady Golovkin, WWE acaparó miradas con tal de promocionar la disputa. “Este es mi deporte, me tomó un poco darme cuenta de ello. Vengo de la industria del entretenimiento, hallé mi lugar aquí. Por eso desafié al mejor de inmediato, es lo que siempre hago”, sentenció Paul.

Vince McMahon, el antiguo mandamás del emporio, tenía clara una premisa: cada movimiento frente a las cámaras debe ser por el bien del negocio. Triple H, el nuevo jefe creativo de la WWE, enarbola la misma bandera. Con la incorporación de la celebridad a la lucha libre, el espectáculo está garantizado. ¿Enviarlo contra la cara de la corporación? Es la opción más atractiva, mediática y redituable.

Sí, el encuentro no tiene sentido en el ámbito deportivo. Es provocar la colisión de un novato con un consagrado. El apodado como The Maverick sorprendió al público con sus vuelos y castigos, aunque el talento de Reigns está por encima del suyo. Por algo ocupa el sitio estelar en la disciplina y ha cargado con el oro por 750 días. El detalle es que, guste o no, nadie goza de tantos reflectores como Paul.

Durante su reciente aparición en SummerSlam, el pago por evento que la corporación efectúa cada verano, WWE vendió 48 mil entradas en el Nissan Stadium de Nashville, Tennessee y aumentó su número de seguidores a 90 millones en YouTube. Stephanie McMahon, CEO de la promoción, no reveló cifras; sin embargo, confirmó que esa fue la edición más sintonizada en la historia del show.

El Mrsool Park de Riad tiene capacidad de 25 mil espectadores, casi la mitad menos de su último lleno en suelo estadounidense. De ahí que, el grueso de la publicidad está enfocada en su servicio de streaming. El periodista Brandon Thurston reportó que las ganancias de WWE son de 50 millones de dólares por cartelera en Medio Oriente; hecho que representa 10% del total de su ingreso anual.

El acuerdo inició hace cuatro años y perdurará hasta 2028. La promesa es efectuar grandes reyertas a cambio de fuertes cantidades de dinero por visita. Darle a los fanáticos asiáticos lo que nunca tuvieron de cerca. Precisamente en Arabia Saudita, el icónico Shawn Michaels salió del retiro; luego se arrepintió porque la contienda no resultó como esperaba.

The Undertaker y Goldberg tuvieron una experiencia similar. El príncipe heredero Mohammed bin Salman insistió en celebrar allí la inédita batalla entre veteranos. Los dos demostraron por qué nunca se habían confrontado antes: no tenían química entre sí. El experimento fue una decepción absoluta que casi les cuesta la vida.

Ahora, con Logan Paul como figura, WWE retornará a territorio saudí en noviembre. No es ninguna sorpresa, se ha convertido en su activo esencial; conecta el producto con nuevas audiencias y ayuda a mejorar las finanzas. Roman Reigns tampoco podía quedarse fuera del platillo principal, su mercancía se despacha como pan caliente. Será la pugna más lucrativa del año, la que todo el mundo quiere ver.

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