Cómo llegan los Warriors y los Celtics a las Finales de la NBA

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Este jueves en el Chase Center se pondrá en marcha la 75ª edición de las Finales de la NBA, la cual será protagonizada por los Warriors y los Celtics. La única vez que se habían enfrentado en esta instancia había sido en 1964, cuando los de Massachusetts se impusieron por 4-1 con Bill Rusell como figura.

Golden State, que tendrá la ventaja de albergar el Juego 7 en caso de que sea necesario, finalizó la fase regular con un registro de 53-29. Luego de un sobresaliente inicio, no pudo sostenerse en lo más alto del Oeste y debió conformarse con el tercer puesto.

La lesión de Draymond Green -se perdió 36 partidos- coincidió con el bajón de los Dubs. Además, Stephen Curry fue de mayor a menor y también sufrió problemas físicos -se ausentó en 18 encuentros-. Por otra parte, a Klay Thompson le costó su regreso a la acción después de una inactividad de más de dos años y medio.

Para que los dirigidos por Steve Kerr se mantuvieran a flote fueron determinantes el ascenso de Jordan Poole, quien se convirtió rápidamente en una estrella y asumió un papel protagónico en ataque, la reconversión de Wiggins en un jugador de rol muy eficiente y la solidez defensiva.

En la post-temporada dejaron en el camino a los Nuggets en cinco cotejos, a los Grizzlies en seis y a los Mavericks en cinco. Aparte de su regularidad en defensa, los Warriors recuperaron su aceitado y característico juego ofensivo, el cual se destaca por el movimiento de los perimetrales sin pelota.

Cuando están en cancha Curry, Thompson y Poole, alineación a la que se apodó 'Poole Party', el trabajo de la defensa rival es prácticamente una misión imposible. De todos modos, si hay un equipo preparado para contrarrestar ese ataque tiene que ser Boston, que de acuerdo a las estadísticas fue el que mejor defendió a lo largo de la temporada.

El conjunto que dirige Ime Udoka terminó en el segundo lugar del Este con una marca de 51-31. Comenzaron 25-25 y daba la sensación de que se encaminaban hacia una campaña destinada al fracaso: críticas al entrenador debutante, declaraciones cruzadas entre los jugadores y conversaciones en torno a un posible traspaso de Jaylen Brown.

No obstante, demostraron ser capaces de mantenerse enfocados y desde enero hasta abril fueron sin lugar a duda los mejores de la liga. Marcus Smart adueñándose de la posición de base, Robert Williams defendiendo a jugadores perimetrales y un nuevo salto en el nivel de Jayson Tatum fueron algunas de las principales claves de la remontada.

Su camino en los playoffs fue más difícil que el de Golden State. Barrieron a los Nets en primera ronda, aunque el 4-0 no refleja la paridad que se vio en varios pasajes de la serie. En segunda y tercera ronda necesitaron de siete partidos para eliminar a los Bucks (sin Khris Middleton) y al Heat, respectivamente.

Si bien los de San Francisco parten como favoritos para quedarse con el anillo, hay una estadística que refleja los problemas que les han traído los Celtics en los últimos años. Durante el ciclo de Kerr (2014-2022), Boston es el único elenco que tiene un récord positivo contra los Dubs: 9-7.

Por último, con respecto a las lesiones de cada uno, los Warriors podrían recuperar a Gary Payton II, quien está en duda para el Juego 1. En la vereda de enfrente, Udoka aseguró que espera disponer tanto de R. Williams como de Smart.

Foto: Maddie Malhotra/Getty Images

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