Lionel Messi y una fría relación con los ultras de PSG: por qué no los saluda al final de los partidos

Lionel Messi se retira directamente al vestuario de PSG después del triunfo contra Angers, una postal que se repitió durante toda la temporada de la Pulga
Lionel Messi se retira directamente al vestuario de PSG después del triunfo contra Angers, una postal que se repitió durante toda la temporada de la Pulga - Créditos: @Captura ESPN en Star+

Cuando el árbitro Eric Wattellier hizo sonar su silbato y confirmó la victoria de PSG sobre Angers, donde Lionel Messi volvió a jugar para su club después de ganar el Mundial de Qatar con la selección argentina, su reacción fue más bien discreta. Su intervención fue clave en el triunfo: participó del primer gol y anotó el segundo en una jugada que empezó él mismo en los tres cuartos de cancha, pero no se quedó a disfrutar del momento. Rápidamente se saludó con el colegiado y algunos jugadores, bromeó con el juez de línea que le había anulado inicialmente su tanto, hizo lo propio con su entrenador, Christophe Galtier, y enfiló directamente al vestuario. Pronto lo acompañó Neymar en el mismo camino. Sus compañeros, mientras tanto, se quedaron a saludar a los hinchas en el Parque de los Príncipes.

Fue una decisión que dejó algo perplejos a los medios franceses, que no pudieron evitar hacerse eco de lo sucedido: RMC Sport califica como “distante” la relación entre los simpatizantes del equipo y la Pulga, y agrega también que tanto él como Neymar “llevan casi 10 meses sin comunicarse” con los ultras (los simpatizantes más radicalizados) en los partidos de local. Ahí estuvo reflejada también la decisión por parte del club parisino de no preparar ningún agasajo al capitán argentino por la conquista el campeonato del mundo, que lo convirtió en el único de los 26 futbolistas del plantel albiceleste en no recibir un tributo en el campo de juego. La explicación de que se evitó por haber sido justamente Francia el vencido en la final -lo cual podía generar cierto resquemor en el público- queda un poco deshilachada al ver cómo Lyon recibió a Nicolás Tagliafico.

La retirada de Messi al vestuario tras su regreso

A pesar del impacto que genera el hecho de que haya llegado después de consagrarse en el Mundial, esta no es la primera vez en que Messi elige retirarse sin saludar a los hinchas en el estadio. Las cámaras televisivas también lo captaron abandonando raudamente el campo de juego, por ejemplo, tras el triunfo de PSG sobre Juventus en la Champions League, en el que el argentino jugó 83 minutos antes de ser sustituido. De igual manera obró en el empate ante Benfica, donde tampoco completó el partido. En aquel momento se interpretó como una medida de precaución por algunas molestias que sentía, con el objetivo de llegar en las mejores condiciones a Qatar, pero el contexto más general indica que se trata de un tema más profundo.

Los diez meses que menciona RMC Sport hacen referencia a un partido en particular en el que se produjo un quiebre casi definitivo. El 13 de marzo del año pasado PSG volvió al Parque de los Príncipes para recibir a Bordeaux, en el primer partido del equipo -entonces dirigido por Mauricio Pochettino- después de haber sido eliminado de manera humillante en los octavos de final de la Champions League por Real Madrid, gracias a un hat-trick de Karim Benzema. Tras ese encuentro, los simpatizantes locales designaron a Kylian Mbappé, autor del primer gol en aquella caída por 3-1, como el único eximido de culpa, en un intento también por convencerlo de seguir en París. En cambio, Messi y Neymar fueron señalados como los principales responsables del fracaso, y fueron silbados en cada ocasión que tocaron la pelota. La victoria por 3-0 no calmó a las aguas, y los abucheos se extendieron hasta el final.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

La escena se repitió en los partidos finales de aquella temporada 2021/22, con especial énfasis en el empate 2 a 2 contra Troyes, cuando ya se había consagrado campeón de la Ligue 1. Pero desde entonces el destacado rendimiento de Messi en la temporada actual, donde acumula 12 goles y 11 asistencias solo con su club, hizo que los hinchas parisinos cambiaran notablemente su postura. Aquel regreso contra Angers fue una prueba cabal de ello: ante el presunto temor de las autoridades de PSG que llevaron a no realizar un reconocimiento, durante el calentamiento previo y luego de su gol proliferaron los cánticos de “Meeeeeessi, Meeeeeessi”, apagando cualquier posible conflicto de su parte. Pero aunque ellos olvidaron aquellos incidentes previos, Messi parece no haberlo hecho.

Es importante, no obstante, hacer una distinción en términos de los simpatizantes que apoyan a la Pulga y los que no, como remarca el diario L’Équipe. Quienes eligieron ovacionar al argentino tienden a ser los hinchas “de a pie”, que suelen ocupar las plateas del Parque de los Príncipes. Por otra parte, los principales motores del repudio más estridente son los integrantes del Collectif Ultras Paris, que se ubican en el codo de Auteuil del estadio, y es a quienes los jugadores saludan después de cada pitazo final.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Ante la mejora en el desempeño de Messi, ellos decidieron calmar la postura que mostraron al final de la temporada pasada, decidiendo ignorarlo y actuar “como si no estuviera nadie”, pero su rechazo por reconocer su apoyo al final de los partidos los está impacientando. Y al tratarse de un saludo general, el hincha “casual” también siente ese rechazo en cierta medida. Por otra parte, Omar Da Fonseca, ex jugador argentino que fue parte del primer plantel de PSG campeón de Francia en 1986, ofrece otra postura sobre el tema: “Acá el publico cambia mucho, porque hay mucha gente que quiere venir al estadio y solo hay 40.000 ubicaciones”, apunta ante LA NACION el ex delantero, que hoy trabaja para la cadena televisiva qatarí beIN Sports. “Muchos son turistas o vienen a ver el espectáculo, hay cada vez menos seguidores incondicionales”.

Esa desconexión llega también en un momento algo incómodo para la institución, que se encuentra en este momento intentando negociar la extensión del vínculo del número 30. A pesar de que su contrato tiene una cláusula por la cual puede renovar unilateralmente hasta 2024, la actual fecha de vencimiento es junio de 2023, por lo que la Pulga puede negociar con cualquier club para incorporarse libre a partir de julio.

Messi se saluda con Christophe Galtier al término del partido entre PSG y Angers, antes de ir directamente al vestuario
Messi se saluda con Christophe Galtier al término del partido entre PSG y Angers, antes de ir directamente al vestuario - Créditos: @BERTRAND GUAY

Uno de esos interesados en hacerse con sus servicios es Inter Miami, de la MLS estadounidense, que sueña con dar un golpe sobre la mesa. También manifestó su interés Al-Hilal, máximo rival de Al-Nassr en la liga de Arabia Saudita, que acaba de cerrar a Cristiano Ronaldo: “No se trata meramente de un club o un jugador, es una dirección que va más allá del club”, expresó esperanzado el CEO Fahed Al-Mofarij. Ante este escenario, PSG decidió acelerar en las negociaciones para rubricar su firma: ya hubo una reunión durante el Mundial con Jorge Messi, padre y agente del jugador, y la intención de ambos es volver a encontrarse a fin de enero. La decisión final, de todos modos, es del propio Messi.

Sin embargo, la percibida “frialdad” en la relación con las tribunas del Parque de los Príncipes no serían motivos suficientes para que Messi decida abandonar al campeón francés. Según informó Fabrizio Romano, él tiene la intención de renovar su contrato, confiando en que puede mantenerse en un nivel competitivo en el fútbol de elite de cara a la Copa América 2024, además de estar bien acompañado en el vestuario gracias a su cálida relación con Neymar, Keylor Navas y Sergio Ramos, entre otros. Por otro lado, no hay que perder nunca de vista que la forma que está demostrando PSG esta temporada, especialmente cuando Messi, Neymar y Mbappé juegan juntos, lo coloca como un fuerte candidato a conseguir la Champions League, el trofeo de máxima importancia para las autoridades qataríes del club. De alcanzar ese objetivo, es seguro que la postura de los ultras hacia el número 30 será notablemente más amena: “Es lo único que todos esperan y quieren. Lo demás es para el circo”, remata Da Fonseca a LA NACION.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR | EN VIDEO

Messi y Mbappé, entre los candidatos al Trofeo The Best de la FIFA