Lionel Messi reivindica su figura en la Finalissima

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·3  min de lectura
En este artículo:
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
Uno de los tiros libres que ejecutó Lionel Messi; el número 10 brilló en Wembley y los más de 50.000 hinchas argentinos lo idolatraron antes de, durante y después de la Finalissima ante Italia.
GLYN KIRK

Lionel Messi y el resto de la selección no habían llegado todavía. Aún faltaban algunos hinchas para terminar de llenar Wembley. Pero las imágenes de la conquista de Leo y compañía en la Copa América 2021 aparecían constantemente en las pantallas del estadio. Eso bastó para que las tribunas estallaran en gritos, cantos y ovaciones al rosarino, y con ellos se confirmó que la Argentina era local en Londres, en Inglaterra, en un escenario célebre del fútbol mundial en el que nunca había ganado.

Como viene ocurriendo durante la mayor parte del ciclo de Lionel Scaloni, en particular a partir de aquel paso positivo en la Copa América 2019, la actuación del seleccionado fortaleció la fascinación del hincha argentino con su número 10. No hubo lugar a dudas cuando su nombre fue anunciado por los altavoces ni cuando La Pulga llegó al complejo: la parcialidad albiceleste estaba rendida a sus pies. Quedó claro con el rugir desde los asientos de cada sector del coloso británico.

Messi saluda a hinchas durante el calentamiento para la Finalissima contra Italia; la gente lo adoró.
Messi saluda a hinchas durante el calentamiento para la Finalissima contra Italia; la gente lo adoró. (ADRIAN DENNIS/)

La soltura que adquirió el máximo goleador de la historia del seleccionado en los últimos años, a partir de su nuevo rol de guía para la generación que sucede a la anterior, lo hace tener gestos cálidos para con su público, al que saludó en el calentamiento. Considerando que en numerosos casos se trataba de argentinos arraigados en el Viejo Continente (España, Alemania, Dinamarca, Finlandia), es posible que fuera la primera vez en mucho tiempo que presenciaban un partido de Messi. Y lo vivieron a fondo.

Tal vez pensó en ellos cuando dio el recital que fue su rendimiento en la Finalissima, frente a Italia. Transcurridos cinco minutos, uno de sus típicos regates explosivos en velocidad hizo que todo el estadio se pusiera de pie, y el tiro libre que ganó el capitán fue celebrado casi como un gol. La parcialidad argentina no tuvo que esperar mucho más para festejar uno de verdad; 22 minutos más tarde apareció aquel rodeo a Giovanni Di Lorenzo para dejar con el arco libre a Lautaro Martínez y provocar la explosión de Wembley como si se tratara del Monumental o la Bombonera.

El festejo del primer gol junto al ejecutor, Lautaro Martínez, al que asistió el capitán.
El festejo del primer gol junto al ejecutor, Lautaro Martínez, al que asistió el capitán. (BEN STANSALL/)

También l estelar segundo tiempo por parte del campeón de Sudamérica dejó detalles de esa reciprocidad entre el astro y su gente. Aquel quite a Jorginho y la posterior corrida de 60 metros que terminó en tapada de Gianluigi Donnarumma le valieron alabanzas de fieles, puestos de rodillas en algunos casos. “Meeeeeessi, Meeeeeeessi, Meeeeeeessi”, bajaba desde la tercera bandeja, donde se instaló la peña londinense La Malafamera, cuyos bombos y platillos llenaron de color la Catedral del fútbol. La imagen se repitió más cerca del final del encuentro, cuando a los 38 un caño y la subsiguiente jugada de peligro llevaron a los hinchas a proclamar: “Que de la mano de Leo Messi todos la vuelta vamos a dar”.

Llegaron el pitazo final, la consagración, los festejos, la premiación, la vuelta olímpica lenta. Momentos como para retener para esos más de 50.000 simpatizantes argentinos. El 10 saludaba a todos los rincones de Wembley y se quedó varios minutos parado, con los brazos atrás, mirando alrededor. No era normal el contexto: los colores celeste y blanco, y de clubes de su país, arribados desde varios puntos del mundo, brillaban en un país ajeno, y sonaba el nombre del 10 después de un nuevo triunfo. Messi lo hizo.

Vídeo | Messi: "Jugamos muy bien y lo demostramos cada vez más"

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.