Lionel Messi cambió la frialdad inicial del Parque de los Príncipes y sedujo con su clase: “Hemos visto de nuevo al mejor jugador del mundo”

Messi reconquistó el Parque de los Príncipes
Messi reconquistó el Parque de los Príncipes - Créditos: @BERTRAND GUAY

Un partido contra el último de la Ligue 1, en el comienzo de su vigésimo año como futbolista profesional, debería ser uno más para Lionel Messi. Para ser más exactos, el encuentro 1004 de su asombrosa carrera. Tampoco un gol más, el 794° de su repertorio inigualable, le agrega más gloria. Sin embargo, el cotejo y el gol tuvieron connotaciones especiales para Leo porque dividieron dos eras: fueron los primeros como campeón del mundo, el sueño perseguido durante tantos años y concretado hacía apenas 24 días.

Pasar de la inolvidable final ante Francia en Qatar a una victoria 2-0 de rutina con Paris Saint Germain contra un Angers que acumula 11 derrotas consecutivas, para Messi supone una desaceleración de 180 a 35 kilómetros por hora.

Messi recibe la felicitación del entrenador Galtier al final del partido
Messi recibe la felicitación del entrenador Galtier al final del partido - Créditos: @Francois Mori

Tal como había trascendido en el día previo, en el Parque de los Príncipes no hubo actos ni condecoraciones especiales que lo transportaran a su condición de campeón del mundo. Solo los aplausos de los hinchas mientras hacía el calentamiento previo y su nombre fue anunciado por los altavoces en el momento de dar las formaciones.

De parte de PSG como institución no hubo nada. Desde el entorno de Messi se hizo saber que no lo tomaban como una desconsideración ni un premeditado olvido. Estiman que fue suficiente el reconocimiento que recibió en el centro de entrenamiento el día que se reincorporó al plantel. Esa mañana, el plantel le hizo el pasillo de honor y le entregaron una plaqueta. Una ceremonia íntima, sin público, desangelada.

Lo más destacado de PSG 2 - Angers 0

El clan Messi entiende que el club y los hinchas están en una posición incómoda para agasajarlo efusivamente porque el vencido en la final fue Francia. Y eso que hasta ahora Messi no se cruzó con quien podía mostrarse más susceptible: Kylian Mbappé, mascarón de proa de la gestión qatarí, de vacaciones desde el momento en que el N° 30 se sumó al plantel.

Esta situación fría y distante, Messi la dio vuelta con su arte futbolístico. Una forma de seducción irresistible. Había participado en el primer gol, a los 5 minutos, convertido por el juvenil Hugo Ekitike. Pero lo mejor de su producción se vio en el segundo tiempo, como si ya hubiera calentado motores. Toques, gambetas, pases y aceleración. Y un gol, claro, pero de derecha, la misma pierna que la del 3-2 a Francia. Armó la jugada en el balcón del área con el empeine izquierdo, en dirección a Ekitike, y fue a buscar al área el centro-asistencia de Mukiele. Definió con sutileza cruzada sobre la salida del arquero Bernardoni, pero no lo pudo festejar en el momento. El grito se lo ahogó la bandera levantada del asistente marcando un off-side. Segundos más tarde, el VAR determinó que estaba habilitado. Puño al aire, el abrazo de los compañeros y entonces sí, la ovación en todo el estadio: “¡¡Meeeessiii, Meeeessiii”. La clase de Messi restableció el idilio.

El saludo con su amigo Neymar
El saludo con su amigo Neymar - Créditos: @Francois Mori

Esta postura de la dirigencia, sin mucho ánimo festivo hacia un Messi campeón del mundo, no entorpecerá las negociaciones en marcha para que renueve por un año más el contrato que vence en junio próximo. El acuerdo está encaminado, en buena medida porque Messi se siente mucho más cómodo y adaptado en su segunda temporada en el fútbol francés. De todas maneras, Inter de Miami está a la expectativa y dispuesto a tentarlo con la MLS.

Sin ofrendas especiales para Messi, en el Parque de los Príncipes sí se rindió tributo a Pelé. Todos los jugadores de PSG realizaron el calentamiento con una remera blanca, con el rostro de un joven Pelé y la inscripción Eterno. Como fue el primer partido de local de PSG desde la muerte del brasileño, antes del comienzo se hizo un minuto de silencio.

El último cotejo de Messi con PSG había sido el 13 de noviembre, en un 5-0 sobre Auxerre. Sin Leo, el equipo de Christophe Galtier perdió el invicto en la Ligue 1 el primer día de 2023, con una derrota por 3-1 frente a Lens.

Messi da un pase durante la victoria ante Angers
Messi da un pase durante la victoria ante Angers - Créditos: @Francois Mori

Ausente Mbappé, el tercer delantero volvió a ser Ekitike (20 años), habitual sustituto cuando falta alguno del tridente. Volvió Neymar, tras cumplir una suspensión. Messi ocupó posiciones intermedias, siempre atento a buscar las espaldas de los volantes, sin acercarse a los defensores.

Sus movimientos y rostros transmitieron la sensación de alguien relajado. Ejecutó un tiro libre que dio en la barrera, se buscó seguido con Neymar, hizo amonestar al zaguero Blazic, que lo bajó desde atrás, y le dio una asistencia de gol al lateral Juan Bernat, que en lugar de definir le quiso devolver la pelota con un pase fallido, como si su aura hubiera intimidado al compañero español.

Messi encara con la pelota dominada
Messi encara con la pelota dominada - Créditos: @Francois Mori

Tras el partido, el entrenador Christophe Galtier lo elogió sin retaceos: “Hemos visto de nuevo al mejor jugador del mundo. Tenía muchas ganas de jugar, se preparó de manera óptima. Lo he visto a punto. Cuando Leo está en la cancha, las cosas cambian mucho. Está más tranquilo después de haber ganado el trofeo que le faltaba, pero igual tenía ganas de volver a estar conectado rápidamente con el juego”.

Fue su octavo gol en las 14 fechas de las 18 que se llevan disputadas de la Ligue 1. Por octava vez convirtió en su primer partido del año de los últimos 20. Cerca del final, cuando se disponía a ejecutar un tiro libre, desde las tribunas se volvió a corear su nombre. Con el pitazo final, se metió rápidamente en el vestuario y en el camino recibió el saludo de Galtier. Ya a los ojos de todos no era el Messi verdugo de Francia; volvía a ser el Messi que da alegrías e ilusiona a PSG. El Messi de todos, universal.