Liga Profesional: contrapunto entre la Liga Profesional y la Seguridad porteña por la postergación de Vélez vs. Central Córdoba de Santiago del Estero

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El estadio Amalfitani, la imágen de los 100 años de Vélez
El estadio José Amalfitani, sede del partido entre Vélez y Central Córdoba, que fue postergado por la Liga Profesional - Créditos: @Vélez Sársfield

El partido entre Vélez y Central Córdoba de Santiago del Estero que debía jugarse este martes a las 16.30 en el estadio José Amalfitani fue postergado. La Liga Profesional de Fútbol (LPF) comunicó que la decisión se debía a que “la imposibilidad de la Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de brindar servicio” y, aunque el encuentro será reprogramado, la determinación encontró a los santiagueños ya en Buenos Aires para afrontar el encuentro. Se volverán a su provincia sin salir a la cancha.

La Seguridad porteña informó que, en realidad, el encuentro entre el Fortín y el Ferroviario “había sido acordado con el Comité de Seguridad en el Fútbol para el jueves 15, ya que el martes 13 solo podía jugarse un partido (Huracán-Barracas Central). Esto sucede porque, además, se debería brindar servicio para el recital de Dua Lipa, en el Campo de Polo en el que se esperan mas de 65 mil personas”. Es decir que, según las fuentes oficiales, el partido estaba originalmente programado para el jueves 15 y no para hoy, martes 13.

Pero la AFA le programó a Vélez otro encuentro para este jueves: debe viajar a Jujuy para medirse con Independiente por los cuartos de final de la Copa Argentina. Así, su partido por el torneo local con los santiagueños fue adelantado al martes, la fecha comunicada en forma oficial. Aún cuando las autoridades de la calle Viamonte sabían con antelación que la posibilidad de una postergación era altamente probable debido al recital de la cantante pop en el Campo Argentino de Polo y al encuentro, ya confirmado, entre Huracán y Barracas Central. Que uno de los involucrados fuera el equipo del propio presidente de la AFA lo hacía aún más inamovible. “Si uno de los partidos se cambiaba era el de Vélez y no el de Huracán”, contó una fuente al tanto.

Desde el gobierno porteño “volvieron a insistirles” a las autoridades de la LPF que se respetara lo acordado hace una semana. Según pudo reconstruir LA NACION, la gerencia operativa de la Policía de la Ciudad había avisado que no podría brindar el servicio de seguridad en los exteriores del Campo de Polo (recital de Dua Lipa), el estadio Tomás Adolfo Ducó (Huracán vs. Barracas Central) y el José Amalfitani (escenario de Vélez vs. Central Córdoba).

Sin embargo, las fuentes de la LPF aseguran que el partido entre Vélez y los santiagueños “fue programado oficialmente para el martes 13 y no tenía otra fecha”. “De hecho, el jueves, el Fortín juega con Independiente: no podía disputar dos partidos en la misma jornada”, aseguran. Y le tiran la responsabilidad a los encargados de los operativos en los estadios. Un detalle: el Mundial a fin de año comprime el calendario y obliga a una mayor cantidad de fechas entre semana. Si a eso se le suman recitales y manifestaciones, el sistema de seguridad no da abasto.

Mientras tanto, Central Córdoba de Santiago del Estero se enteró en el hotel de concentración que el encuentro en Liniers había sido cancelado. Su entrenador, Abel Balbo, despotricó contra la comisión directiva de Vélez, que encabeza Sergio Rapisarda, y contó que el club santiagueño intentó aplazar el partido con antelación. Así, se hubiera evitado un gasto cercano a los 3 millones de pesos en traslados. “Les pedí a nuestros dirigentes el martes, miércoles de la semana pasada que se comunicaran con Vélez para darles la posibilidad de suspender el partido porque nos parecía que era una cosa correcta, porque tenían que jugar muchos partidos en poco tiempo”, contó el ex delantero del seleccionado argentino e TyC Sports. Y agregó: “Estuvimos dos días llamando y mandando mensajes y ni siquiera respondieron. Central Córdoba entendía la situación de Vélez”.

Además, el club santiagueño anunció a través de sus redes sociales que “se reserva el derecho de elevar una protesta ante el tribunal de Disciplina de la AFA”, ya que “no encuentra motivos que deslinde de responsabilidad al club local” por la suspensión del partido”. “Lejos de buscar una solución, (los dirigentes de Vélez) han adoptado una conducta de pasividad respecto a la decisión del organismo público que impide la celebración del partido. Resultan claros los perjuicios deportivos y económicos que le ocasiona a nuestra institución esta arbitraria e insólita decisión, notificada menos de 24 horas antes del partido” , dice el texto.

Lo cierto es que los de Liniers tienen una agenda cargadísima: tras jugar el domingo con Arsenal en Sarandí, debía medirse hoy con Central Córdoba en el Amalfitani. Luego, viajar a Jujuy para enfrentar el jueves desde las 21.10 a Independiente por la Copa Argentina. Y, el domingo, jugar en Victoria con Tigre por la Liga Profesional. Total: cuatro partidos en una semana. Vélez ya se había quejado por lo bajo ante la Liga Profesional por la cantidad de encuentros que tenía programados por permanecer con chances en el torneo local, la Copa Argentina y, hasta hace unos días, la Copa Libertadores.

Así, la decisión de la AFA de hacer jugar a Vélez el jueves 15 por la Copa Argentina con los Rojos generó un efecto dominó. Sabían en las oficinas de Viamonte que el único día posible para el partido por el torneo local para El Fortín era hoy, martes 13. Y también sabían que la Seguridad de la CABA no daría el servicio (porque así lo había adelantado). Así fue, por lo que a la LPF no le quedó más remedio que postergar el encuentro con los santiagueños. En Liniers, contentos: consiguieron un poco de respiro para sus jugadores.