Leknessund sorprende en solitario, Williams salva el maillot amarillo

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Redacción deportes, 13 jun (EFE).- El noruego Andreas Leknessund (DSM) logró su primera victoria en el World Tour con una demostración de fuerza en solitario en el último tramo que le permitió apuntarse la segunda etapa de la Vuelta Ciclista a Suiza disputada entre Küsnacht y Aesch con un recorrido de 198 kilómetros, en la que logró mantener el maillot amarillo el británico Stephen Williams (Bahrain Victorious).

En esta ocasión la fuga pudo con la inmensa mayoría, y en concreto la fuerza de un solo corredor ante todos. Leknessund (Tromso, 23 años), doble campeón de Noruega de contrarreloj, demostró su condiciones de rodador en la hora de la verdad de la etapa. Resistió en los puertos, en el último atacó y ya rodó en solitario 18 km hasta meta, inalcanzable a pesar de la orden de caza del pelotón.

Leknessund llegó a meta con tiempo para degustar el sabor del éxito, sin dar crédito a su enorme exhibición. Uno pudo con todos. Firmó su primera gran victoria con un tiempo de 4h.46.23, y por 7 segundos no se puso de líder por un puñado de segundos. Lo evitó la marabunta, que cruzó a 38 segundos con el italiano Alberto Bettiol (EF Education) pensando que era él el vencedor. No sabía que Leknessund ya estaba celebrando la victoria de etapa.

Dentro del grupo llevó Williams, quien conservó el maillot amarillo por 4 segundos ante el alemán Maximilian Schachmann (Bora Hansgrohe) y 6 respecto al danés Andreas Kron (Lotto Soudal), segundo y tercero respectivamente.

La etapa tenía subrayado el interés en los últimos 70 km, donde se concentraban 3 ascensos interesantes. Enseguida se marcharon 10 corredores en busca de la gloria: Holmes, Schär, Badilatti, Leknessund, Rutsch, Basso, Suter, Burgaudeau, Vitzthum y Imhof.

El proyecto se mostró sólido subiendo el Gempen (2a, 5,4 km al 4,6 %), con el pelotón lejos, a 4 min. Eso si, la fuga pasó de 10 a 7 unidades. Más tarde, por la cima del Eichenberg (3ª, 3 km al 7,4) quedaban 6, con la misma diferencia anterior. Fue cuando el Bora empezó darse cuenta de que se podían quedar sin etapa y sin maillot amarillo para Schachmann.

A 30 de meta, por el exhuberante valle verde que conduce al Challpass (2ª, 6,3 km al 6,3%), las diferencias empezaron a menguar. Al esfuerzo del Bora se sumó el Quick Step e Ineos al paso por la localidad de Lauten.

La operación caza se había iniciado, pero la operación huida también. Con un solo hombre: Andreas Leknessund, experto contrarrelojista rey de su país en la espacialidad y campeón de Europa sub'23. El nórdico decidió hacer una crono antes que dejarse devorar por una mayoría voraz que ya staba siendo dirigida por el Alpecin Fenix.

Todos claudicaron, menos Lesnessund. El chaval apretó los dientes, no miró hacia atrás y fue capaz de mantener un minuto en los últimos 10 km. Todo el mundo volaba, el llanero solitario y el tren perseguidor. Alta velocidad por las carreteras del Jura. El noruego lo consiguió. Llegó a la recta de meta, miró atrás por si acaso y festejó su primer gran éxito. También lo festejó Bettiol, quien no supo de la existencia de un hombre más fuerte y veloz que el resto. A veces pasan estas cosas.

Este martes se disputa la tercera etapa entre Aesch y Grenchen, de 176.9 km.

(c) Agencia EFE

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