El legado que deja Alfaro en Ecuador: una gran huella y un prometedor equipo

Guayaquil (Ecuador), 13 ene (EFE).- La etapa del técnico argentino Gustavo Alfaro como seleccionador de Ecuador culminó antes de lo esperado, sin acuerdo para renovar su contrato tras la exitosa clasificación para el Mundial de Qatar 2022, pero con una prometedora base de jugadores con mucho margen de crecimiento.

La huella que deja Alfaro en la selección es profunda pese a haber estado pocos más de dos años al frente de la Tricolor, en una etapa en la que supo armar en tiempo competitivo un equipo récord para clasificarse a la reciente Copa del Mundo disputada en Catar de forma directa.

Fueron dos años de un arriesgado pero fructífero trabajo en el que Alfaro juntó las piezas y las ensambló con más aciertos que errores hasta alcanzar, en su debut como seleccionador, la clasificación a Qatar 2022.

Todo lo que probó le dio resultados, pues los riesgos que tomó con jugadores jóvenes y debutantes en primera división resultaron ser las piezas claves para el engranaje del equipo, gracias a su don para motivar a sus jugadores a dar lo mejor de sí, algo que ha marcado una huella en la selección ecuatoriana.

Cuando la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) contrató a finales de agosto de 2020 a Alfaro, lo hicieron con miras a lograr la clasificación para el Mundial de 2026 o 2030, pero Alfaro y sus intrépidos dirigidos se adelantaron a esos plazos y llegaron a Catar.

TRIUNFOS HISTÓRICOS

Alfaro no dudó y lanzó a la cancha a jugadores con poca trayectoria en sus clubes y casi nada con la selección, como Moisés Caicedo, Piero Hincapié, Pervis Estupiñán, Jeremy Sarmiento, Jhegson Méndez, Gonzalo Plata, Félix Torres, Jackson Porozo, Alan Franco y Ángelo Preciado, entre otros.

Con ellos y con los que rescató de los anteriores procesos, alcanzó actuaciones inolvidables para los ecuatorianos, como la goleada por 6-1 sobre Colombia, a la que aplastó con un recital futbolístico, tras haberse impuesto por 4-2 a Uruguay.

Después marcó con letras doradas la historia ecuatoriana, que por primera ocasión le ganó por 0-2 a Chile en Santiago, los empates con sabor a clasificación de visitante ante Colombia y frente a Perú, o el triunfo por 0-2 sobre Catar en el partido inaugural de la Copa del Mundo.

También probó y demostró que su equipo llegaba al Mundial para mostrar el potencial del fútbol ecuatoriano, como en la actuación sobre Países Bajos que, sin bien se cerró con empate por 1-1, el técnico y varios jugadores contrarios reconocieron que Ecuador hasta les pudo ganar.

AMBICIOSA SELECCIÓN

Previo al debut en Catar, la emoción por la clasificación, fruto de una gran respuesta futbolística del equipo, llevó a Alfaro y sus jugadores a prometer que en Catar se haría la mejor participación de Ecuador en un Mundial.

Se elevó la vara con exageración porque, tras la derrota por 2-1 frente a Senegal, Ecuador engrosó la lista de los equipos eliminados en la fase de grupos, sin lograr alcanzar los octavos de final e igualar la mejor actuación mundialista de Ecuador, que fue en Alemania 2006.

Tras la derrota, surgieron los reproches en redes sociales de Ecuador, y todos los cañones apuntaron en contra del seleccionador.

Las aseveraciones de Alfaro, que se tomaría un tiempo para pensar sobre su futuro y el silencio de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), presidida por Francisco Egas, abrieron el inmenso canal para las especulaciones, que continúa sin cerrarse porque no se ha precisado con claridad las razones de su salida.

SALDO POSITIVO

Mientras las estadísticas ubicaron a Alfaro y a sus exdirigidos como un equipo que, bajo su dirección alcanzó un equilibrio. Sumó ocho triunfos en torneos oficiales, nueve empates y ocho derrotas; con 36 goles a favor y 30 en contra.

Entre los jugadores que fueron convocados por Alfaro para el Mundial de Catar, sólo cinco sobrepasan la barrera de los 30 años, como son los porteros Alexander Domínguez (35) y Hernán Galíndez (35); el defensa Robert Arboleda (31) y los atacantes Ángel Mena (34) y Enner Valencia (33).

(c) Agencia EFE