Lautaro Martínez festejó con un golazo el título de la Supercopa de Italia con Inter

Lautaro Martínez celebra su golazo en la final de la Supercopa
Lautaro Martínez celebra su golazo en la final de la Supercopa - Créditos: @Massimo Paolone

Un mes después de la mayor satisfacción de su carrera, Lautaro Martínez vuelve a levantar otro trofeo, al que le puso la firma con un golazo, una exquisita definición con el empeine derecho. Del seleccionado argentino a Inter. De la Copa del Mundo a la Supercopa de Italia. Es cierto, la envergadura y la trascendencia de los trofeos no son equivalentes, pero el éxito es un hilo conductor entre uno y otro. Y ambos van a engrosar su currículum personal.

La exquisita definición de Lautaro Martínez para el 3-0
La exquisita definición de Lautaro Martínez para el 3-0 - Créditos: @GIUSEPPE CACACE

Con Medio Oriente como geolocalización repetida. De Doha (Qatar) al estadio King Fahd, de Riad (Arabia Saudita). El Toro es el primero del plantel de 26 futbolistas argentinos que grita otra vez campeón tras la celebración incontenible en el estadio Lusail. A un mes exacto, la efemérides lo vuelve a encontrar al delantero bahiense subido a un podio. Inter se adueñó del clásico y del título al vencer 3-0 a Milan, en la final que enfrentó al último campeón del calcio (Milan) y al de la Copa Italia (Inter). Del lado de Milan hubo dos franceses presentes en la final del Mundial: Theo Hernández y Olivier Giroud.

El antecedente entre ambos equipos por este trofeo se remonta a 2011, cuando Milan se impuso 1-0, con gol de Zlatan Ibrahimovic, que actualmente se recupera de una operación en una rodilla.

El 1-0 de Inter

Lautaro e Inter repiten la coronación de hace un año, cuando convirtió un gol de penal en el 2-1 a Juventus en tiempo suplementario. Fue la séptima Supercopa para el conjunto neroazzurro, que alcanza a Milan y queda a dos de las nueve de Juventus, el máximo ganador. También amplió su ventaja en el historial del Derby della Madonnina por todas las competencias: 80 victorias, 66 empates y 71 derrotas.

En su quinta temporada en Inter, Lautaro sumó el cuarto título (un scudetto, una Copa Italia y dos Supercopas). Sorpresiva fue la superioridad que desplegó el equipo de Simone Inzaghi en el primer tiempo. En 21 minutos ya ganaba 2-0, con un juego más intenso y directo, ante un rival dormido, desubicado. Inter movía rápido la pelota, combinaba y llegaba al área rival. Milan no tomaba las marcas y llegaba tarde.

El 2-0 de Inter

El bosnio Edin Dzeko, pareja de ataque de Lautaro, fue decisivo en los primeros 45 minutos. Como pivote asistió la proyección de Nicoló Barrella, cuyo centro cruzado fue definido por Federico Dimarco, carrilero por la izquierda, para e 1-0. De un foul de Kjaer a Martínez en la mitad de la cancha surgió el segundo tanto. Inter jugó rápido el tiro libre, ante el despiste rival. Dzeko, tras un enganche ante Tonali dentro del área, cruzó el remate para el 2-0. Inter aprovechaba todas las facilidades.

Lautaro, en tiempo descuento, estuvo cerca del 3-0, pero no llegó a una asistencia de Mkhitaryan. Con solo el 37 por ciento de posesión, Inter era mucho más práctico y resolutivo. Milan reaccionó al comienzo de la segunda etapa. Tuvo el descuento en dos oportunidades antes de los cinco minutos, pero falló en el último remate.

El golazo de Lautaro

Lautaro Martínez apareció para aguantar un poco la pelota y bajarle las revoluciones a Milan. A los 8 minutos del segundo período fue tapado justo por Kjaer cuando empalmaba un centro desde la derecha. A 20 minutos del final, Joaquín Correa, con posibilidades de emigrar en el actual mercado de pases, reemplazó a Dzeko. La idea del entrenador Simone Inzaghi, que conquistó su cuarta Supercopa (dos con Lazio) e igualó el récord de Marcello Lippi y Fabio Capello, fue explotar el contraataque con la velocidad del tucumano.

Lautaro le dedica el gol a los hinchas
Lautaro le dedica el gol a los hinchas - Créditos: @GIUSEPPE CACACE

Lautaro estaba a la expectativa, metido en el partido. Había convertido en los tres encuentros anteriores por la Serie A, todo un síntoma de su positivo pasaje del seleccionado, donde un dolor no le permitió rendir en plenitud, a Inter. Su momento llegó a los 32 minutos: con un giro dentro del área dejó fuera de acción al zaguero Tomori y equilibró su cuerpo para sacar una artística definición. Golazo que fue a compartir, tras cruzar la amplia pista y sacarse la camiseta, con los hinchas ubicados en la cabecera. Su producción también dejó otro par de lujos, como un caño y un pase de espaldas con dos pisadas.

Fue el sexto gol de Lautaro en 11 clásicos ante Milan. Es el segundo rival al que más le convirtió. El Mundial es historia viva para Lautaro, también súper campeón de Italia.

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