Kyrie Irving fue suspendido por Brooklyn Nets por una conducta “antisemita”

Kyrie Irving habla en público del día del primer partido de Brooklyn Nets en esta temporada, que terminaría en derrota como local contra New Orleans por 130 a 108.
Kyrie Irving habla en público del día del primer partido de Brooklyn Nets en esta temporada, que terminaría en derrota como local contra New Orleans por 130 a 108.

Durante la cuarentena, Kyrie Irving resultó el jugador más mencionado en la NBA. Fue uno de los poquísimos que rechazaron ser vacunados y se perdió muchos partidos de Brooklyn Nets. Cuando las restricciones gubernamentales fueron menos, y desparejas según el estado en cuestión, no actuaba como local (Nueva York) pero sí lo hacía en la mayoría de los casos como visitante. Hoy ya no hay limitaciones en ese sentido.

Pero el talentosísimo base es ahora foco de atención, y de conflicto, por otro tema. Hace unos días publicó en las redes sociales un enlace a una película de 2018, De hebreos a negros: despierta el Estados Unidos negro, basada en un libro homónimo de Ronald Dalton y considerada antisemita. Su acción cayó mal en ciertos sectores e incluso hinchas del propio Brooklyn reprobaron a Irving. Por un tiempo, la franquicia no expuso a su basquetbolista a los medios de comunicación, e incluso hubo un comunicado conjunto entre el jugador, Nets y la Liga Antidifamación, en el que se envió un fuerte mensaje.

Irving, el último en la fila, pasó un largo tiempo sin jugar por no estar vacunado contra el coronavirus, y luego pudo hacerlo solamente como visitante, hasta que fueron eliminadas las restricciones.
Irving, el último en la fila, pasó un largo tiempo sin jugar por no estar vacunado contra el coronavirus, y luego pudo hacerlo solamente como visitante, hasta que fueron eliminadas las restricciones.

“Para promover la educación en nuestra comunidad, Kyrie Irving y Brooklyn Nets donarán cada uno 500.000 dólares a causas y organizaciones que trabajan para erradicar el odio y la intolerancia en nuestras comunidades”, informaron las tres partes. “Nets y Kyrie Irving trabajarán con ADL (Liga Antidifamación), una organización carente de fines de lucro destinada a combatir contra el antisemitismo y todo tipo de odio que socave el justo y correcto trato a cada individuo”, afirmó el comunicado, que incluyó una declaración textual del propio deportista.

Me opongo a toda forma de odio y opresión y respaldo fuertemente a las comunidades que son marginadas y golpeadas cada día. Soy consciente del impacto negativo de mis posteos en la comunidad judía y me hago cargo. No creo que todo lo dicho en ese documental sea verdadero ni refleja mi moral ni mis principios. Soy un ser humano que aprende de todos los caminos de la vida e intento hacerlo con mente abierta y voluntad de escuchar”, sostuvo Irving, en palabras que parecen escritas más por un abogado que por él. Más a él suena la última frase que le atribuye el texto: “Por parte de mi familia y mía, no queremos hacer daño a ningún grupo de gente, raza o religión, y deseamos ser solamente un faro de verdad y de luz”.

El base fue uno de los jugadores más protagónicos en la campaña antirracista de la NBA y suele tener referencias profundas, enfocadas en la trascendencia.
El base fue uno de los jugadores más protagónicos en la campaña antirracista de la NBA y suele tener referencias profundas, enfocadas en la trascendencia.

El base suele tener cierta profundidad en sus manifestaciones. Casi hasta su nombre sugiere un acto de trascendencia (”Kyrie eleison” significa, en latín, “Señor, ten piedad”). Fue uno de los más basquetbolistas activos en la campaña que hace dos años la NBA, por presión del gremio de sus jugadores, desarrolló ante el racismo contra los negros, cuando estaba fresco el asesinato a George Floyd a manos de un policía blanco. Pero a los pocos días de aquel comunicado que incluye una cita suya, en su primera comparecencia ante periodistas Irving no negó tajantemente que fuera antijudío.

“Respeto todos los ámbitos de la vida. Abrazo todos los caminos de la vida. Ahí es donde me siento”, respondió metafórico, fiel a su estilo. La repregunta era inevitable; se le exigió más precisión, más asertividad. No la hubo: “No puedo ser antisemita si sé de dónde vengo”. Casi una frase mesiánica.

Kyrie Irving es recordado por una pieza publicitaria televisiva en la que simulaba encarnar un anciano que pedía jugar al básquetbol en un partido callejero y terminaba brillando.
Kyrie Irving es recordado por una pieza publicitaria televisiva en la que simulaba encarnar un anciano que pedía jugar al básquetbol en un partido callejero y terminaba brillando.

Lo cierto es que no gustó su contestación, no resultó suficiente para los que la esperaban. Por ejemplo, la propia NBA, cuyo comisionado, Adam Silver, se mostró “decepcionado” de que el perimetral no se disculpara ni denunciara lo que consideró “contenido dañino en la película que eligió publicitar”. Además, la máxima autoridad de la liga anunció que se reunirá con él la semana entrante. Más enojada apareció la franquicia, que tomó una medida estricta: lo suspendió por al menos los próximos cinco partidos, sin goce de sueldo. Y volverá a evaluar su conducta para determinar si extenderá la sanción.

Diez grandes crossovers de Kyrie Irving

“En los últimos días hicimos repetidos intentos de trabajar con Kyrie Irving para ayudarlo a entender el daño y el peligro de sus palabras y acciones. [...] Creímos que tomar el camino de la educación en esta situación desafiante era lo correcto y pensamos que habíamos hechos progresos con nuestro compromiso conjunto de erradicar el odio y la intolerancia. Estamos consternados de que hoy, cuando se le dio una oportunidad en una conferencia de prensa, Kyrie rechazara aseverar inequívocamente que no tiene creencias antijudías ni noción de que había material específicamente odioso en la película. No fue ésta la primera posibilidad que tuvo –y que falló– de aclarar”, expresó Brookly Nets luego de las declaraciones públicas de su estrella.

“Esa omisión en repudiar el antisemitismo cuando se le dio una chance de hacerlo es profundamente molesta, está en contra de los valores de la organización, y constituye una conducta que va en detrimento del equipo”, comentó Brooklyn al anunciar la sanción. Que, dada la firmeza de Irving en sus creencias, bien puede dilatarse. Y no cabe descartar que la situación termine con el número 11, el segundo de sus basquetbolistas mejor pagos, fuera de la organización neoyorquina.

El número 11 de Brooklyn es el segundo de los basquetbolistas que más cobran por parte de la franquicia de Nueva York; Kevin Durant es la estrella máxima.
El número 11 de Brooklyn es el segundo de los basquetbolistas que más cobran por parte de la franquicia de Nueva York; Kevin Durant es la estrella máxima.