Kevin Benavides: “Estoy tocando el cielo con las manos"

FRANCK FIFE/AFP via Getty Images

Después ganar por segunda vez el Rally Dakar en la categoría de motos, Kevin Benavides expresó toda su felicidad y explicó como afrontó la carrera decisiva.

“Salí con todo. Sabía que debía jugarme para ganar. Y entregué todo. Era suero o champagne. No había medias tintas. Y así encaré la etapa, que estaba muy complicada porque había mucho barro, producto de las lluvias de los últimos días. Pero sabía que tenía que acelerar a fondo”, señaló el argentino.

“Cuando terminé la etapa del sábado, venía pensando en el enlace cómo debía encarar el domingo y qué posibilidades tenía. Pero hablé mucho con mi psicólogo y puse la mente en blanco. Salí a empujar, no podía controlar a los otros pilotos. Tenía que hacer lo que sé hacer: manejar", agregó.

Por otra parte, el salteño explicó cómo lo motivó el cambio de equipo: “Hace dos años gané con Honda, y por eso me pasé a KTM, porque quería ganar con otra marca. Eso me motivó hacer el cambio. Y lo logré".

"Estoy tocando el cielo con las manos (...) Es una alegría inmensa, que seguramente a medida que pasen los días caeré en lo que significa esta victoria”, continuó en diálogo con Clarín.

“Sólo 43 segundos separan la victoria del segundo puesto. Creo que es algo único en la historia del Dakar, que es la competencia más dura del mundo. Fue una gran carrera, porque gané dos etapas, lo hice con KTM, marca con la que gano algo por primera vez. Mi hermano Luciano venció en tres etapas”, concluyó Benavides.

Foto: FRANCK FIFE/AFP via Getty Images