Juventus profundizó su crisis en la visita a Monza

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Con un hombre menos durante 50 minutos por la expulsión de Ángel Di María, sufrió un golpe inesperado que acrecienta su flojo presente. Juventus perdió por 1-0 en su visita a Monza, que no había ganado hasta el momento, en el Stadio Brianteo por la séptima fecha de la Serie A.

No fue una tarde fácil para la Vecchia Signora en absoluto. Su rival le hizo sentir el rigor a lo largo del encuentro y casi no hizo méritos para conseguir los tres puntos. Incluso el hecho de haberse quedado con un jugador menos en el primer tiempo y lo padeció hasta el final.

Si bien ambos lo buscaron, sin muchas chances de riesgo, la primera mitad se fue con la paridad al entretiempo con la expulsión previa de Di María por una insólita reacción contra la marca de Armando Izzo, al que le aplicó un codazo y el árbitro le mostró la roja.

El local, pese al lugar que lo mostraba último en la tabla hasta este juego sin triunfos, nunca dejó de intentar y en la segunda parte encontró la llave para romper el cero en el arco de Mattia Perin. Precisamente, fue el único que nunca dejó de tratar de llegar al triunfo.

Desde el comienzo, lo buscó por la vía aérea con centros por los costados, principalmente desde la derecha. Primero lo tuvo con un centro de Patrick Ciurria que Dany Mota desperdició frente al arco con un tiro que salió apenas junto al palo izquierdo del arquero.

Raffaele Palladino apostó por el ingreso de Christian Gytkjær, quien cambió la historia en Monza. En la primera que tuvo se lo perdió con un cabezazo frontal que salió por encima del travesaño y en la jugada siguiente con una media vuelta probó a Perin, pero luego no perdonó.

Antes, la Juve lo tuvo con un tiro libre de Leandro Paredes con el que Danilo anticipó de cabeza, pero la tiró por arriba. Y en la jugada siguiente, Ciurria lanzó un centro de zurda que Gytkjær ganó en el primer palo al exigirse desde el suelo y logró vencer al arquero.

El local tuvo los espacios, pero no logró liquidarlo. Los de Turín se animaron con el último aliento. Una gran jugada de Weston McKennie derivó en un centro a la cabeza de Moise Kean, que se elevó entre los centrales, pero su tiro terminó en las manos de Michele Di Gregorio.

Juventus profundizó su crisis, tanto en la Serie A donde suma tres partidos sin ganar y Champions League, en la que perdió los dos que jugó, y la continuidad de Allegri pende de un hilo. Tras el parón internacional, recibirá a Bologna en el Allianz Stadium el 2 de octubre.

Foto: Emilio Andreoli/Getty Images