El juego inaugural de los Lakers demostró que sus estrellas aún no están alineadas

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LOS ÁNGELES— Anthony Davis todavía recuerda la narrativa que lo siguió de cerca hasta Los Ángeles: “¿Podrá soportar la presión de los reflectores de un equipo grande?”.

Davis había sido una estrella con maravillosas estadísticas en los Pelicans de Nueva Orleans antes de forzar su salida y aterrizar en los Lakers gracias a un intercambio antes del inicio de la temporada 2019-2020. Su primer juego fue contra los Clippers, quienes lo limitaron a una actuación mediocre en un encuentro que los Lakers terminarían perdiendo. Tras el partido, Davis no paraba de reprocharse en el camerino. LeBron James, que estaba sentado a su lado, le aconsejó calmarse.

“Estás bien”, le dijo James. “Este es solo el primer juego”.

Acto seguido, James volvió a reírse de lo que sea que estaba viendo en su teléfono.

Esa interacción se quedó grabada en Davis, que al final jugó bien lo suficiente como para ayudar a darle a los Lakers en esa temporada su primer campeonato en 10 años. Davis volvería a recordar ese momento la noche del martes 19 de octubre, tras la derrota de los Lakers en el partido inaugural de la temporada frente a los Warriors de Golden State. Algo le resultó familiar.

Un nuevo compañero de equipo, Russell Westbrook, había tenido una actuación tan mala en su debut en la temporada regular con los Lakers —8 puntos en 35 minutos frustrantes— que motivó a James, esta vez con la ayuda de Davis, a ofrecer otra charla motivacional posterior a un partido inaugural.

“Lo apoyamos”, dijo Davis sobre Westbrook. “Su trabajo es seguir siendo él mismo, y lo ayudaremos a transitar todos los recovecos y desafíos a lo largo del camino”.

James contó que le dijo a Westbrook que se fuera a casa y viera alguna comedia.

“Haz algo que te haga sonreír”, dijo James. “Es demasiado duro consigo mismo”.

Un juego no significa mucho cuando quedan 81 más por jugar. Para los Lakers, este gran experimento —muchas estrellas veteranas, solo un balón— se reanudará el viernes contra los Suns de Phoenix, quienes eliminaron a los Lakers de la ronda eliminatoria de la temporada pasada. A raíz de esa salida prematura, los Lakers aprovecharon el verano para rodear a James y a Davis con un fascinante elenco de figuras, incluyendo a Westbrook, ganador del premio al Jugador Más Valioso en 2017 y que en su mejor momento fue una máquina de triples dobles.

Hoy, con 32 años, Westbrook continúa generando opiniones tan divididas como siempre. ¿Podrá producir sin tener la pelota en sus manos la mayor parte del tiempo? ¿Logrará encontrar su tiro en suspensión? ¿Ayudará a los Lakers o al final terminará perjudicándolos?

Es bueno reiterar que la derrota de los Lakers contra Golden State, con marcador de 121 a 114, fue apenas el primer juego de muchos. Pero fue un fracaso para Westbrook, quien terminó con 8 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias y encestó solo 4 de 13 tiros. En los 35 minutos que estuvo en la cancha, los Lakers fueron superados por 23 puntos. Además, tuvo cuatro pérdidas de balón y una falta técnica.

Su conferencia de prensa fue breve y bastante monosilábica.

¿Qué significó para él que James y Davis le hubieran animado un poco en el vestuario?

“Sí, hablamos”, dijo Westbrook.

¿Qué opina del ambiente del Staples Center?

“Para ser honesto, no presté mucha atención”, dijo.

OK, ¿qué tal el hecho de que fue su primer juego de temporada regular con los Lakers, el equipo de su ciudad natal?

“Nada diferente a cualquier juego normal”, dijo.

Se entiende la idea. La presión será más fuerte a partir de ahora: en los Lakers, en Westbrook y en la decisión del equipo de traerlo este verano en lugar de llegar a un acuerdo con los Kings de Sacramento por Buddy Hield, un escolta que parecía ser una opción más adecuada para mover el balón con jugadores como James y Davis.

“Sobre todo para él será un periodo de ajuste”, dijo el entrenador Frank Vogel sobre Westbrook. “Está entrando en nuestra cultura, en nuestro sistema. Es el chico nuevo y tiene que encontrar su camino”.

El verdadero referendo sobre la viabilidad de Westbrook se desarrollará en las próximas semanas, aunque hay preguntas más importantes sobre cómo se ensambló este equipo de los Lakers. En líneas generales, en las últimas temporadas han destripado a la plantilla de jugadores jóvenes que habían adquirido en el draft y que estaban desarrollando —todos, desde Brandon Ingram hasta Kentavious Caldwell-Pope— para poder adquirir a jugadores más viejos y vistosos.

El martes, Golden State brindó una contraposición útil a la estrategia de los Lakers al exhibir a Jordan Poole, un escolta con tres años en la liga que anotó 16 de sus 20 puntos en la segunda mitad y ayudó a compensar la mala noche de Stephen Curry en los tiros. Klay Thompson, quien se espera regrese a la alineación de Golden State en un par de meses tras perderse las últimas dos temporadas por lesiones, observó el partido desde el banquillo.

Vale la pena recalcarlo: esos tres jugadores son selecciones del draft de Golden State. El equipo sigue construyendo desde adentro mientras que los Lakers se van de compras todos los veranos.

No todo fueron malas noticias para los Lakers. James y Davis fueron tan dinámicos como de costumbre y se combinaron para anotar 67 puntos. Pero un poco de ayuda les habría venido bien.

“Tengo que descifrar mi juego aquí”, dijo Westbrook.

© 2021 The New York Times Company

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