Juanma Cerúndolo y Báez, los primeros argentinos en el Masters de la Next Gen, con un largo camino recorrido juntos

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Los tenistas Sebastián Báez y Juan Manuel Cerúndolo, los primeros argentinos en clasificarse para el Masters de la Next Gen, en Milán, se iniciaron prácticamente juntos: aquí, en una gira europea de Sub 14.
Los tenistas Sebastián Báez y Juan Manuel Cerúndolo, los primeros argentinos en clasificarse para el Masters de la Next Gen, en Milán, se iniciaron prácticamente juntos: aquí, en una gira europea de Sub 14.

Sebastián Báez nació el 28 de diciembre de 2000, en Billinghurst, partido de San Martín. Juan Manuel Cerúndolo es porteño; del 15 de noviembre de 2001. Por una u otra razón, el tenis fue lo que los encandiló desde chicos. Se formaron empuñando una raqueta sobre polvo de ladrillo; se esforzaron, evolucionaron, tropezaron, se levantaron, se perfeccionaron, se destacaron. Las distintas categorías los hicieron coincidir; en el país o en el exterior. Los dos ganaron el Orange Bowl, prestigioso certamen juvenil en Miami: Cerúndolo en 2013, siendo Sub 12; Báez en 2015, con 14 años, en Sub 16. Se enfrentaron -como juniors y profesionales- y compartieron equipos nacionales.

El destino -y una temporada estupenda de ambos- los vuelve a unir, porque se convirtieron en los primeros jugadores sudamericanos en clasificarse para el Masters de la Nueva Generación, que contará con las siete mejores raquetas menores de 21 años del mundo, más un invitado. El certamen, que ya posee tres ediciones (2017, 2018 y 2019), se disputará en Milán (en el estadio multiuso Allianz Cloud, sobre superficie dura y bajo techo), desde el 9 al 13 de este mes.

Si bien el certamen no entrega puntos para el ranking y su formato no es el convencional, sí tiene una valiosa bolsa de premios económicos y, además, estar allí representa una gran vidriera para jugadores que están realizando sus primeros pasos en la elite (algunos con más kilometraje que otros, como el español Carlos Alcaraz, que también estará en la competencia). Por el sólo hecho de participar, cada tenista ganará US$ 80.000.

Y el prize money aumenta a medida que consiguen triunfos: 23.000 dólares por cada partido ganado en la etapa de grupos, 109.000 por las semifinales ganadas, 142.000 por la final ganada y 400.000 billetes estadounidenses si se obtiene el título en forma invicta. Los partidos son al mejor de cinco sets, pero cada parcial es a cuatro games y no a seis (con un tie-break si el marcador alcanza el 3-3).

Tras caer en la final del Challenger de Lima 2, el domingo pasado, Cerúndolo (el Hannibal Lecter del tenis que no grita ni rompe raquetas, como lo bautizó su padre, Toto Cerúndolo), regresó a Buenos Aires y empezó a entrenarse en una cancha con las mismas condiciones del ATP Finals Next Gen. Viajará esta noche a Europa desde la Argentina. Báez, asimismo, se encuentra en Guayaquil, donde viajó para participar del Challenger. Tras caer en la primera ronda, se trasladará hoy a Italia desde Ecuador.

“Estoy re contento, más que nada porque me encanta representar al país. Siempre me gustó jugar sudamericanos, mundiales… Y encima lo haré con Juanma, a quien conozco desde que tengo memoria en el tenis, de encuentros por equipos de Sub 10, juniors, Futures, Challengers..., todas las categorías que se puedan imaginar. Que podamos ir juntos y tener estos logros me pone muy contento. Tenemos una forma sana de competencia y esto hará que sigamos mejorando. Siempre nos empujamos uno al otro. Si uno subía, el otro pensaba: ‘¿Por qué no?’. Y así. Fue un contagio” , le contó Báez a LA NACION.

Juan Manuel Cerúndolo, ganador del Córdoba Open
Nicolás Aguilera / CORDOBA OPEN


Juan Manuel Cerúndolo generó un gran impacto en marzo pasado, al obtener el trofeo del ATP de Córdoba habiendo superado la clasificación. (Nicolás Aguilera / CORDOBA OPEN/)

“Estoy muy feliz. La clasificación es un premio a todo el año, pienso que lo merecía, jugué y gané muchos partidos. Todo el trabajo que hice dio sus frutos. Es un fin de año cansador pero motivante para lo que viene. Los premios de los Challengers están muy bajos y poder ganar un poco más de dinero sirve para invertir y planificar mejor el calendario. Es una buena ayuda”, añade, también en comunicación con LA NACION, Cerúndolo, que en marzo pasado generó un cimbronazo en el tenis nacional ganando el ATP 250 de Córdoba, luego de haber superado la clasificación (siendo 335°, además, fue el quinto jugador con ranking más bajo en lograr un trofeo de esa categoría).

Entrenado por Sebastián Gutiérrez, Báez comenzó el año en el puesto 308° y ya es 111°, tras ganar cinco trofeos del Challenger Tour: Concepción, Santiago, Zagreb, Santiago 3 y Buenos Aires. “Cuando terminó el torneo de Buenos Aires me avisaron que estaba noveno en la carrera al Masters, entonces había que ver si se bajaba Felix (Auger-Aliassime) o (Jannik) Sinner, que estaban cerca del Masters de mayores. Empezó a crecer mi ilusión y, bueno, me dieron la noticia tras la baja de (Jenson) Brooksby [NdR: el estadounidense figuraba quinto, pero sufrió una lesión abdominal]. Será un torneazo para jugarlo. Es una linda forma de poder ir cerrando el año”, explicó Báez.

Báez y Cerúndolo, finalista y campeón del M15 (ex Future) de Santiago de Chile 2019, respectivamente.
Báez y Cerúndolo, finalista y campeón del M15 (ex Future) de Santiago de Chile 2019, respectivamente.


Báez y Cerúndolo, finalista y campeón del M15 (ex Future) de Santiago de Chile 2019, respectivamente.

Cerúndolo inició el camino en 2021 como 341° y ya es 85°. Además de conquistar el Córdoba Open, logró tres trofeos Challengers (Roma, Como y Banja Luka) y llegó a otras dos finales (Meerbusch y Lima 2). “Es increíble que la clasificación al Masters haya llegado junto con Báez. Sé que esta situación puede motivar a otros tenistas sudamericanos, a muchos más chicos. Compartir la experiencia con Seba, que es amigo de hace muchos años, será espectacular. Ya estamos hablando, arreglamos para entrenar el sábado allá. Nos conocemos desde Sub 10. Creo que a los seis o siete años jugamos la primera final. Tenemos mil anécdotas juntos. Jugamos tantas veces en el interior del país que ni me acuerdo cuántas”, describió Cerúndolo, entrenado por Andrés Dellatorre.

Báez, número 1 del mundo junior en 2018, añadió: “Estoy orgulloso por el laburo de todo mi equipo, el apoyo que me dan. Lo siento como un premio para todos nosotros. ¿Si me siento otro jugador con respecto al que empezó el año? No siento que haya algo en especial: fue un proceso, en el que fui entendiendo cosas dentro y fuera de la cancha. Fui cada día más profesional y tuve un fuerte apoyo de mi entrenador, que me hace mejor jugador pero también que mejore en el aspecto humano”.

Sebastián Báez ganó cinco títulos Challengers en la temporada, entre ellos el de Buenos Aires.
Sebastián Báez ganó cinco títulos Challengers en la temporada, entre ellos el de Buenos Aires.


Sebastián Báez ganó cinco títulos Challengers en la temporada, entre ellos el de Buenos Aires.

Los obstáculos económicos, la distancia con los centros tenísticos más desarrollados y las limitaciones de infraestructura hacen que cada logro internacional de los jugadores argentinos tengan un valor especial. “Los jugadores con los que nos vamos a enfrentar en Milán han tenido más oportunidades desde chicos y las supieron aprovechar. Pero nosotros, sin tantos recursos, tenemos una filosofía del trabajo que es muy fuerte y nos potencia” , apunta Báez.

Juan Manuel Cerúndolo y Sebastián Báez, clasificados para el Masters de la Nueva Generación, compartiendo el equipo argentino en el Sudamericano Sub 14 de Brasil, en 2014.
Juan Manuel Cerúndolo y Sebastián Báez, clasificados para el Masters de la Nueva Generación, compartiendo el equipo argentino en el Sudamericano Sub 14 de Brasil, en 2014.


Juan Manuel Cerúndolo y Sebastián Báez, clasificados para el Masters de la Nueva Generación, compartiendo el equipo argentino en el Sudamericano Sub 14 de Brasil, en 2014.

Y el menor de los hermanos Cerúndolo aporta: “Vamos a jugar en una cancha dura y bajo techo, condiciones en las que no solemos estar. Por mi juego, me cuesta bastante. Vamos a enfrentar a chicos que nacieron ahí, pero voy a tratar de jugar suelto, sin presión, disfrutando. No me tengo que enojar. Nos vamos a preparar todo lo bien que podamos hasta el debut”.

Seba Báez (20 años) y Juanma Cerúndolo (cumplirá 20 el 15 del mes actual) empezaron a pegar los primeros raquetazos casi al mismo tiempo. El camino de la competencia los unió. Hoy pueden ufanarse de ser los primeros sudamericanos en participar del innovador Masters para la nueva generación.

Los otros clasificados

Además de Cerúndolo y Báez, están clasificados para el Masters de Milán el italiano y número 9, Jannik Sinner (aunque tiene chances de ganarse un lugar en la Copa de Maestros de los “adultos”, en Turín, y se bajaría del de menores), el español Carlos Alcaraz (35°), el estadounidense Sebastian Korda (39°), el italiano Lorenzo Musetti (67°) y el estadounidense Brandon Nakashima (65°). Resta definir la situación de Sinner y si la organización utilizará un wild card, que podría ser para otro italiano: Flavio Cobolli (221°). También podrían ingresar el francés Hugo Gaston (103°) o el danés Holger Rune, de 18 años y 118°.

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