Jeremías Ponce, con un récord inmaculado, va por el título mundial superligero de la FIB: “Estoy convencido de lo quiero y lo voy a dar todo”

Jeremías Ponce quiere dar el gran golpe en Minneapolis
Jeremías Ponce quiere dar el gran golpe en Minneapolis - Créditos: @DIEGO SPIVACOW / AFV

Lo que tanto esperó está ahí, a días de concretarse. Y su cara no transmite dudas. Tampoco su voz necesita dibujar frases ostentosas para demostrar la confianza que se tiene. Jeremías Ponce sabe que está frente a un momento decisivo de su vida como boxeador profesional y se aferra a sus condiciones para hacer historia el próximo sábado 25 de febrero, cuando se enfrente al puertorriqueño Subriel Matias por el título mundial superligero de la FIB, en el Arena Armory de Minneapolis, Minnesota. “Estoy convencido de lo quiero y lo voy a dar todo”, dice apenas comienza a contarle a LA NACION las sensaciones que lo invaden a horas de abordar el vuelo a los Estados Unidos.

Con 26 años y un récord inmaculado de 30 triunfos (20KO), Ponce es de los peleadores que hablan con sus puños. Desde que lo acompaña el mote de esperanza del boxeo argentino nunca necesitó del accesorio mediático para sumar éxitos. Fue en silencio a Alemania y le ganó a Rico Mueller el título mundial IBO; lo llamaron como partenaire de Lewis Ritson y apagó a la brava hinchada del Newcastle, en Inglaterra. Siempre la misma actitud respetuosa, la idéntica firmeza en la mirada. No necesita decir mucho para exponer lo que tiene encerrado en su pecho de cara al choque con Matías. Y todo lo que expresa está muy lejos de esa frontera que divide la fanfarronería y la confianza en sí mismo.

Jeremías Ponce quiere el título superligero de la FIB
Jeremías Ponce quiere el título superligero de la FIB - Créditos: @DIEGO SPIVACOW / AFV

-¿Cómo sobrellevás la ansiedad que te genera pelear por el título mundial?

-Estoy muy tranquilo y contento por la preparación que hice. Trato de no pensar más allá del día a día y no maquinarme mucho en que puedo ser el campeón mundial argentino N°47.

-No ser favorito, ¿te exime de presiones?

-Estoy acostumbrado a no ser el favorito e ir de punto. Ya me llamaron tres veces para pelear afuera pensando que iba a perder y terminé ganando. Cuando te llaman para pelear con la figura de ellos es porque saben que te puede ganar, después son peleas.

-¿Lo considerás el compromiso más importante de tu carrera?

-Sí, porque se trata de mi primera pelea en los Estados Unidos, por un título reconocido mundialmente y frente a un rival muy fuerte y con experiencia. Si tengo un buen desempeño se pueden abrir muchas puertas. Y ni hablar si gano.

-¿Cómo te imaginas que puede darse la pelea?

-Creo que va a ser un combate friccionado, los dos vamos a intentar ganar el centro del ring: va a ser palo y palo. Tengo que hacer una pelea inteligente, ganar round a round, moverme constantemente y tratar de no recibir muchos golpes y conectar los míos.

Si bien puede resultar apresurado entrar en el terreno de las presunciones, Ponce sabe que está ante una chance que puede marcar un punto de inflexión en su carrera profesional. En frente tendrá a un rival de 30 años y un interesante récord de 18 triunfos -todos por nocauts- y una sola derrota, que buscará revalidar su buen presente ante la mirada de los popes de la industria. “Matías es un boxeador muy fuerte que sabe trabajar combinando los golpes. Siempre busca ganar por KO. Y eso lo tengo que aprovechar, porque se descuida mucho y suele recibir muchos golpes”, explicó Ponce sobre el puertorriqueño, que cuenta en su haber con un infausto antecedente: en 2019 le dio una verdadera paliza al ruso Maxim Dadashev, quien falleció tres días después del combate por los brutales golpes que le propinó su adversario.

Jeremías Ponce se enfrentará al puertorriqueño Subriel Matias
Jeremías Ponce se enfrentará al puertorriqueño Subriel Matias - Créditos: @DIEGO SPIVACOW / AFV

-Teniendo en cuenta este antecedente, ¿cómo tomaste lo que te dijo en tono amenazante Subriel Matías?

-Entiendo que fue parte del show. Arriba del ring vamos a estar los dos solos con el referí y las palabras no cuentan. Yo estoy muy tranquilo, no me gusta hablar de más. Vamos a ver si cumple con lo que dijo.

-¿Cuál es tu principal virtud para volver al país con el cinturón mundial?

-A mí me gusta dejar todo arriba del ring, no soy de rendirme fácil. Tengo mucho corazón y estoy preparado para las adversidades que puedan surgir arriba del ring. No quiero desaprovechar la oportunidad.

-¿No tenés miedo de fracasar en el intento?

-No. Yo estoy enfocado en ganar, si eso no se da seguiré intentándolo. Quiero darle lo mejor a mi familia, a mi hijo Alejo y a mi esposa Aira.

Ponce, nacido y criado en José Mármol, partido de Almirante Brown, accedió a esta chance tras ganarle por KOT 11, en junio de 2021, al britanico Lewis Ritson, en Inglaterra. En principio, los planes de la FIB era enfrentarlo con el escocés Josh Taylor, por entonces campeón unificado, pero decidió dejar vacante la corona y entonces surgió la figura Matías. Muchos escépticos se limitan a esperar el momento de la verdad, anticipando tácitamente un final nada feliz para el boxeador argentino. Sin embargo, Jeremías prefiere no aventurarse en el terreno de los pronósticos. “No me interesa lo que dicen las casas de apuestas y la prensa. Arriba del ring está la verdad”, dice.

-El cambio de Matías por Taylor, ¿te benefició o te perjudicó?

-Al principio nos generó dudas porque Taylor es un boxeador zurdo y tiene un estilo diferente a Matías. Pero en este nivel hay que estar preparado para enfrentarse al que toque, somos todos muy parejos. Tal vez el beneficio sea que la pelea ahora va a ser en los Estados Unidos y no en Gran Bretaña, donde estás obligado a noquear.

-Pero el sábado nuevamente vas de punto, ¿sos consciente que vas a tener que dar un plus?

-Esta pelea es una linda oportunidad para mostrarme. Mi mentalidad es ganadora siempre. Y sé que tengo que ganar con mucha claridad para que los jurados no me puedan robar en las tarjetas.

Los extenuantes meses de preparación son parte del pasado. La valija ya está lista y cargada de ilusiones. Sólo queda subir al avión este lunes en compañía de su mentor, el experimentado Alberto Zacarias, y su hijo Patricio, cumplir con los protocolos del pesaje y esperar la hora de la verdad. Lo que tanto esperó Jeremías Ponce. “El sábado 25 de febrero voy a dejar todo para que el boxeo argentino quede en lo más alto. Me tengo mucha fe”, cierra. De él depende hacer historia y cumplir su sueño.