Jerarquía, presupuestos y hasta ganancias: la grosera diferencia económica que explica la goleada de Flamengo sobre Vélez

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Los hinchas de Vélez coparon el estadio, dispuestos a vivir una fiesta. Después, Flamengo puso las cosas en la medida actual del fútbol de un país y el otro
Los hinchas de Vélez coparon el estadio, dispuestos a vivir una fiesta. Después, Flamengo puso las cosas en la medida actual del fútbol de un país y el otro - Créditos: @Mauro Alfieri

Se dio la lógica. Mucho se habló en la previa del encuentro por semifinales de Copa Libertadores entre Vélez y Flamengo sobre la disparidad entre los dos equipos, tanto deportiva como económica, pero el hincha Fortinero confiaba que esas diferencias iban a equipararse en el campo de juego, como ocurrió en otras ocasiones. No fue el caso: el equipo de Dorival Júnior aplastó al local por 4-0, confirmó todos los pronósticos y dejó al desnudo una vez más dónde están paradas ambas instituciones. Mejor dicho: dónde está el fútbol argentino y dónde, el brasileño.

Un vistazo rápido a los onces iniciales debería revelar un indicador lo suficientemente convincente para ilustrar esa brecha. Los estandartes del conjunto de Alexander Medina en la noche del miércoles eran Luca Orellano, Santiago Cáseres, Lucas Janson y el capitán Lucas Pratto. Del otro lado, el Mengao podía jactarse de contar con estrellas mundiales y figuras de su selección del calibre de David Luiz, Filipe Luis, Giorgian de Arrascaeta, Gabigol y la figura, Pedro, que se despachó con un hat trick. A la hora de traducir traducir esa jerarquía a los números el corte parece irremontable.

Francisco Ortega contra Pedro: Vélez y Flamengo protagonizaron un duelo demasiado desparejo dentro y fuera de la cancha
Francisco Ortega contra Pedro: Vélez y Flamengo protagonizaron un duelo demasiado desparejo dentro y fuera de la cancha - Créditos: @Mauro Alfieri

Según valores de Transfermarkt, el total del valor de mercado de los titulares de Vélez es de poco menos de 30 millones de dólares. El del once de Flamengo, por su parte, casi lo triplica: alcanza los 83 millones de dólares. En los bancos de suplentes es aún más exagerado; si bien Medina no pudo contar con jugadores clave en su equipo debido a bajas por lesión, como Lautaro Gianetti, Máximo Perrone o un histórico como Diego Godín, entre los tres habrían hecho una pequeña diferencia, con un valor acumulado de 7,5 millones. Sin ellos, el suplente local mejor valuado por la plataforma es Tomás Guidara, por 3,5 millones. Dorival, por otro lado, pudo hacer ingresar recién a seis minutos del final a Éverton Soares, que por sí solo vale 14 millones de dólares. Más que todos los que esperaban en el banco rival combinados (10 millones) y casi la mitad de los que arrancaron el encuentro.

Este abismo podría explicarse fácilmente con la disparidad económica que caracterizan actualmente al fútbol brasileño. Quizá la comparación más insólita que se puede trazar es un dato de 2019, cuando el campeón de la Copa do Brasil recibió más dinero en premios (US$15 millones) que Flamengo, que se coronó campeón de aquella edición de la Libertadores y recibió tres millones menos. Hoy esa diferencia fue remontada, con la Conmebol totalizando un premio de 25 millones al equipo que supere todas las rondas de la competición en relación a los 15 millones que se mantienen del torneo eliminatorio del país vecino, pero si se traza el paralelismo con la Copa Argentina (apenas unos US$260 mil) se puede obtener una idea evidente de cómo en Brasil los clubes tienen un punto de partida muy superior.

Cuando Flamengo ganó la Copa Libertadores por última vez, en 2019, recibió menos dinero en premios que el campeón de aquella Copa do Brasil, Athletico Paranaense
Cuando Flamengo ganó la Copa Libertadores por última vez, en 2019, recibió menos dinero en premios que el campeón de aquella Copa do Brasil, Athletico Paranaense

No obstante, Flamengo ni siquiera necesita tomar grandes cantidades de deuda para conformar aquel equipo de superestrellas. Como lo compiló el periodista brasileño Alex Machado, el conjunto carioca tiene la ventaja de que ha sido uno de los equipos que mejor ha vendido de todo el continente sudamericano en los últimos cinco años. Grandes ingresos como los de Vinícius Júnior (45 millones de Real Madrid) Lucas Paquetá (40 millones de Milan), Reinier (30 millones de Real Madrid) y Gérson (25 millones de Olympique de Marsella) les han permitido contar, de forma sorprendente, con un balance general positivo de alrededor de 100 millones de dólares desde 2016 hasta la fecha. Por contraste, cuando Vélez tuvo que desprenderse de algunas de sus figuras surgidas en Liniers en el mismo período, como Thiago Almada, Matías Vargas, Nicolás Domínguez o Maximiliano Romero, solo pudo obtener un monto que ronda entre los 10 y 15 millones por cada uno. Y no fueron reinvertidos en jugadores del nivel de su oponente de la semifinal.

Por supuesto, esos productos de las inferiores generan un profundo orgullo en el hincha velezano. Los nombres de jugadores como Matías Garayalde, Orellano, Cáseres y Julián Fernández fueron los más celebrados en el estadio cuando se presentaron las formaciones, y a pesar del doloroso resultado, y los ingresos de tres juveniles como Fernández (que resultó ser el jugador de mejor rendimiento en el equipo), Abiel Osorio y Mateo Seoane fueron aplaudidos en todo el José Amalfitani. Fueron ellos los que, después de todo, llevaron a Vélez en esta instancia por primera vez en once años. Pero se necesita una base de muchísima mayor calidad y sustentabilidad para poder competirle de igual a igual a una potencia del continente, que además goza de una gestión inmejorable.

David Luiz de un lado y Valentín Gómez, Mateo Seoane y Matías Garayalde de otro. Jerarquía y clase mundial contra inexperiencia
David Luiz de un lado y Valentín Gómez, Mateo Seoane y Matías Garayalde de otro. Jerarquía y clase mundial contra inexperiencia - Créditos: @Mauro Alfieri