Italia - los Pumas: una gran oportunidad y una peligrosa obligación de ganar para la Argentina

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Marcos Kremer y Tomás Lavanini en la última práctica de los Pumas para enfrentarse con Italia en Treviso.
Juan J Gasparini

Porque Italia es el adversario más débil en la gira de fin de año y porque la seguidilla de derrotas acucia, entre otros factores, los Pumas tienen una necesidad imperiosa de vencer este sábado en el test match que afrontarán a las 10 de la Argentina en Treviso. Será el segundo de una serie de tres, luego del progreso, más actitudinal que de juego, exhibido frente a Francia en Saint-Denis y antes del cierre del viaje, que será el domingo de la semana próxima en Irlanda.

Después de cosechar únicamente derrotas –seis– en el Rugby Championship y de perder (29-20) en tierra francesa, la oportunidad de cortar el encadenamiento de resultados negativos es más que propicia. Italia, si bien parte del Seis Naciones, no sólo está históricamente debajo de los Pumas: también atraviesa un presente flojo. Desde hace varios años no se impone a un seleccionado del Tier 1, y tampoco siquiera gana un partido en el certamen europeo. La Cuchara de Madera, el trofeo que “premia” al que pierde todos sus partidos en el Seis Naciones, está bastante repetida –virtualmente– en las repisas de la federación azzurra.

Tras el paso errante por el Championship, la Argentina mejoró en el Stade de France, principalmente en predisposición a combatir. No se vio ese equipo pálido, dominado, que desanimó y fue bastante vapuleado en tierras africana y australiana, sino algo más parecido a lo que debería ser por su apodo. Hubo garra, hubo ganas. ¿Y el juego? Siguió pendiente. Existieron avances, aunque inconstantes, en las formaciones fijas. Pero claro: Francia no es Sudáfrica. Ni Nueva Zelanda, obviamente.

Por eso mismo, porque hoy se topará con un oponente vulnerable, es que cabe exigirle al conjunto de la UAR que juegue bien. Que juegue, en sí: que no todo sea batalla de forwards, que los backs participen, que haya un rugby integral. Saben jugar los tres cuartos de este equipo. Lo mostraron varias veces vestidos de albicelestes, lo muestran en sus clubes. Pero desde el Mundial Japón 2019, los que llevan las camisetas 9 a 15 (y las 21 a 23) están como de relleno en el ataque. La Argentina, así como viene funcionando, no puede darse ese lujo de desperdiciarlos, de tenerlos guardados en el plan de ataque.

El espíritu de equipo reapareció en la cancha el sábado pasado, en el Stade de France; ahora la Argentina necesita algo más difícil: que resurja el juego.
Juan J Gasparini


El espíritu de equipo reapareció en la cancha el sábado pasado, en el Stade de France; ahora la Argentina necesita algo más difícil: que resurja el juego. (Juan J Gasparini/)

Así como hay carencias ofensivas, se puede esperar también más orden. Sujetarse a una estrategia. Para defender el in-goal propio y para invadir el ajeno. No es mucho lo que se requiere para doblegar a este Italia que invita a ir por puntos en el tablero, y que expuso su inferioridad en el revés por 47-9 que le propinaron los neozelandeses. No parece haber mucha ciencia en la tarea por encarar: que los forwards generen espacios para que se luzcan los backs. Usar la plenitud de la capacidad instalada debería reportar un triunfo. Y con ello, tomar algo de la confianza que parece perdida desde hace un tiempo en el seleccionado.

Es cierto que la próxima Copa del Mundo está todavía lejos, que hay tiempo para ir corrigiendo hasta Francia 2023. Pero no se puede hacer toda la tarea a último momento: es poco factible que un equipo errante termine revelándose justo en la competencia más importante.

¿Y qué pasará si hubiere una sorpresa este sábado? ¿Si nada de esto ocurriere y los Pumas sufrieren el octavo traspié sucesivo? Si bien se trata apenas de un test match, ese escenario resultaría poco menos que catastrófico, a tal punto que sería difícil que Ledesma conservara su función de entrenador. El mal paso por Japón 2019 y la cadena de malos resultados, y mal juego, posteriores serían casi irresistibles. Versiones no faltan, por cierto.

A propósito, el diseñador del seleccionado decidió un par de cambios. Uno, forzoso: Guido Petti Pagadizábal sufre molestias físicas, y entonces Juan Martín González tomará un lugar en la tercera línea, por lo cual Marcos Kremer se moverá a la segunda. La otra variante es a gusto: Santiago Cordero actuará en reemplazo de Bautista Delguy.

La superioridad argentina en el historial nacido en 1978 no es avasallante, pero sí muy clara: los Pumas le ganaron 16 veces a Italia, que festejó en cinco ocasiones. Por ahí, suelto, se acomoda un único empate. Tan honda es la necesidad de progreso de los Pumas que un resultado como ése, por más que detendría la sangría de derrotas, sería a todas luces insuficiente.

Matías Moroni, titular en el cruce de este sábado con Italia, que comenzará a las 10 de Buenos Aires.
Juan J Gasparini


Matías Moroni, titular en el cruce de este sábado con Italia, que comenzará a las 10 de Buenos Aires. (Juan J Gasparini/)

Las formaciones de Italia vs. Argentina

  • ITALIA: Matteo Minozzi; Edoardo Padovani, Brex, Luca Morisi y Montanna Ioane; Paolo Garisi y Stephen Varney; Giovanni Licata, Michele Lamaro y Sebastián Negri; Davis Sisi y Niccolo Cannone; Marco Riccioni, Gianmarco Lucchesi y Nemer.

  • Entrenador: Kieran Crowley.

  • Suplentes: Luca Bigi, Danilo Fischetti, Pietro Ceccarelli, Marco Fuser, Federico Ruzza, Giovanni Pettinelli, Alessandro Fusco y Federico Mori.

  • ARGENTINA: Emiliano Boffelli; Santiago Cordero, Matías Moroni, Jerónimo De la Fuente y Mateo Carreras; Santiago Carreras y Tomás Cubelli; Facundo Isa, Juan Martín González y Pablo Matera; Tomás Lavanini y Marcos Kremer; Francisco Gómez Kodela, Julián Montoya (capitán) y Thomas Gallo.

  • Entrenador: Mario Ledesma.

  • Suplentes: Facundo Bosch, Ignacio Calles, Santiago Medrano, Lucas Paulos, Santiago Grondona, Gonzalo Bertranou, Nicolás Sánchez y Lucio Cinti.

  • Estadio: Comunale de Treviso.

  • Árbitro: James Doleman (Nueva Zelanda).

  • TV: ESPN y Star+.

Otros encuentros del sábado

En uno de los partidos más atractivos de esta ventana de noviembre, All Blacks visitará a Irlanda, con un espectacular duelo de aperturas entre jugadores que suman más de 100 compromisos internacionales: Johnny Sexton en el Trébol y Beauden Barrett en Nueva Zelanda.

La última vez que el conjunto negro se presentó en Dublín cayó por 16-9, en 2018, aunque ya se tomarse revancha, al eliminar a los irlandeses en los cuartos de final del Mundial Japón-2019, con un 46-14. Por cierto, la concentración irlandesa se vio alterada tras el contagio de coronavirus de dos integrantes del plantel.

Tras su fiasco en el último Torneo de las Seis Naciones, Inglaterra procurará una victoria sobre Australia, además de probar variantes para el siguiente certamen europeo, de febrero próximo.

La jornada del sábado se completará con la visita de Sudáfrica a Escocia. Para el domingo quedarán el choque entre Francia y Georgia y el de Gales con Fiji.

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