Las iraníes no saben aún si pueden asistir a los partidos de fútbol

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Teherán, 6 oct (EFE).- Las aficionadas iraníes al fútbol no saben aún si podrán asistir la próxima semana al partido de fútbol entre Irán y Corea del Sur, clasificatorio para el Mundial de Catar de 2022, después de que hace dos años se les permitiese la entrada a los estadios por primera vez en cuatro décadas.

“No se ha decidido nada aún”, dijo este miércoles a Efe una responsable de comunicación de la Federación de Fútbol de Irán.

Tras esa breve frase, colgó el teléfono sin ofrecer más información.

En los últimos días, la cuestión de la asistencia de las mujeres a los estadios de fútbol en Irán ha vuelto a la palestra, después de que una agencia de noticias iraní anunciase que se iba a permitir en el choque contra Corea del Sur, el próximo martes en Teherán.

“Las mujeres podrán ver el partido en vivo”, afirmó el lunes la agencia de noticias Club de Jóvenes Periodistas, perteneciente a la televisión estatal del país, en una nota en la que se discutía la limitación de la asistencia de público al partido por el coronavirus.

Esa afirmación llevó a otros medios iraníes a replicar la noticia con cierta sorpresa dado el carácter ultraconservador del nuevo presidente iraní, Ebrahim Raisí, quien tomó posesión en agosto.

Sin embargo, el secretario general de la Federación de Fútbol de Irán, Hasan Kamranifar, afirmó esta semana que aún no se ha tomado una decisión.

“De las mujeres se ha hablado, pero permitan que opinemos después de que se haya tomado una decisión definitiva”, dijo Kamranifar, según la agencia de noticias iraní Isna.

Así, a seis días de la disputa del partido el próximo martes, las iraníes aún no saben si se les permitirá asistir al encuentro.

HISTÓRICO TABÚ

Las mujeres iraníes rompieron el 10 de octubre de 2019 un histórico tabú de la República Islámica de Irán con su asistencia a un partido de fútbol en el estadio Azadi de Teherán, la primera vez en 40 años que sucedía.

Tras la revolución islámica de Irán en 1979, liderada por Ruholá Jomeiní, se estableció una política de la segregación de sexos, lo que ha impedido a las mujeres su entrada a los estadios.

En aquel encuentro entre Irán y Camboya, en el que los iraniés se impusieron por 14 goles a cero, se permitió la asistencia de 3.500 mujeres en el estadio con capacidad para 78.000 espectadores.

La irrupción de la pandemia del coronavirus puso fin a la asistencia a partidos y por ello no volvió a repetirse la presencia de mujeres en los estadios.

La prohibición de acudir a los partidos llevó a muchas aficionadas a colarse en los estadios disfrazadas de hombres y, en ocasiones, a su detención.

El punto de inflexión fue la muerte de la joven Sahar Jodayari, quien se inmoló en 2019 al saber que podría ser condenada a seis meses de cárcel por colarse en un estadio.

Su muerte provocó que la FIFA presionase a Teherán para que permitiese la presencia de las mujeres en los partidos clasificatorios para el Mundial 2022 y advirtió de que, de lo contrario, Irán se enfrentaría a sanciones.

(c) Agencia EFE

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