Involución: Boca no logra ganar en la Bombonera por la Copa de la Liga Profesional y suma murmullos a su falta de ideas

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Un empate con Godoy Cruz que tuvo sabor a derrota: Boca estuvo en ventaja, sufrió y su arquero, Javier García, resultó la figura; aun así, el equipo xeneize está en puestos de clasificación para los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional.
LA NACION/Mauro Alfieri

Boca juega al límite. Por las bajas que tiene el plantel, sobre todo en la defensa por el abanico de defensores centrales lesionados, y también porque aún busca su identidad forzado por las urgencias, en el funcionamiento y en los resultados. Sin margen de error e inocente cuando debe cuidar la ventaja, el equipo xeneize sigue sin ganar en la Bombonera por el torneo doméstico. El 1-1 con Godoy Cruz fue el sexto empate insulso que cosechó en 11 fechas de la Copa de la Liga Profesional. Suma, pero de a poco, y preocupa.

El escollo de la propia Bombonera parece increíble. Ya no intimida a las visitas como en otros tiempos. Hasta ahora, Boca cosechó apenas cuatro puntos en sus cinco partidos en su estadio, por cuatro igualdades (Colón, Arsenal y Lanús, las otras) y una derrota (Huracán). Vaya paradoja: el único éxito del campeonato como local se dio en Vélez, sobre Rosario Central, cuando por el estado del campo de juego –por entonces con más tierra que césped– salió de su casa en busca de una cancha en mejores condiciones.

Compacto de Boca 1 vs. Godoy Cruz 1

Godoy Cruz, con preocupación por el bajo promedio y la sombra del descenso, lleva una derrota y cuatro empates seguidos, algo que le costó el puesto al entrenador Diego Flores, que fue reemplazado la semana pasada por Favio Orsi y Sergio Gómez. Es un equipo que tiene buenas intenciones. Esta vez eso no le alcanzó porque le faltó puntería.

El Tomba fue el examen que le propuso esta jornada a Boca, que tenía la oportunidad de afianzarse entre los cuatro primeros de la zona 2, los que pasarán a los cuartos de final del torneo. Por los resultados del resto de los partidos, el xeneize tenía cierta tranquilidad: se mantendría al menos en la zona de clasificación porque los que corrían detrás no lo habían superado y los que estaban apenas delante (Tigre perdió y Aldosivi empató) quedaron en el radar. Pero este Boca que tiene voluntad pero no ideas juega tensionado y no se consolida ni cuando tiene menos presión.

Al rompecabezas del entrenador Sebastián Battaglia van faltándole piezas distintas para cada partido. Además, en la seguidilla que incluye los de una Copa Libertadores que comenzó cuesta arriba, necesita rotar. Este miércoles apostó a un doble 9 algo falso, porque Luis Vázquez juega por todo el frente de ataque y Darío Benedetto se puso otro traje, el de superhéroe, retrasándose un poco para ser el nexo entre los mediocampistas y los delanteros. El otro, Sebastián Villa, quedó muy deslucido por la derecha.

Sebastián Battaglia prueba variantes pero no encuentra el equipo; no hubo conferencia de prensa del director técnico tras el empate con Godoy Cruz.
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Sebastián Battaglia prueba variantes pero no encuentra el equipo; no hubo conferencia de prensa del director técnico tras el empate con Godoy Cruz. (LA NACION/Mauro Alfieri/)

Boca sufre ante la menor distracción y por los múltiples desajustes. En los primeros 20 minutos tuvo tres sustos. Primero, por un taco de Néstor Breitenbruch en un córner desde la derecha que viajó a la posición en la que estaba atento Javier García, la figura. Luego, porque la defensa marcó mal en una habilitación genial de Ezequiel Bullaude a Gonzalo Abrego, a quien el arquero le adivinó la intención cuando quedaron cara a cara. Más tarde, un córner del local se transformó en un contraataque en el que el Tomba quedó en superioridad numérica pero estuvo impreciso.

A Vázquez se le fue larga la pelota cuando Pol Fernández lo puso de frente al gol por el centro y el arquero Juan Espínola González lo anticipó. Frank Fabra tardó un segundo más en definir al ingresar por sorpresa por la izquierda, y le taparon el remate. Y llegó un penal, por una leve sujeción a Vázquez cuando el atacante intentaba acomodarse en el área para rematar: Benedetto asumió la responsabilidad y fue implacable. El 1-0 debía llevar esa calma que Boca casi nunca encuentra. Ni siquiera estando en ventaja, sí.

Darío Benedetto ejecuta implacable el penal que consiguió Luis Vázquez; el 1-0 le duró apenas nueve minutos a Boca.
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Darío Benedetto ejecuta implacable el penal que consiguió Luis Vázquez; el 1-0 le duró apenas nueve minutos a Boca. (LA NACION/Mauro Alfieri/)

El uruguayo Salomón Rodríguez se lo recordó enseguida, definiendo apenas afuera en una jugada en la que Marcos Rojo estuvo muy cerca de conceder un penal al tirarse desde atrás para impedirle una definición cómoda. Antes de que respirara hondo por esa salvada, el propio Rodríguez llegó a empujar la pelota casi debajo del travesaño tras un centro al ras del suelo que todos los defensores vieron pasar. El 1-1 reavivó los traumas. Y García evitó un segundo gol de Godoy Cruz, resolviendo un disparo de media distancia, en el final de un primer tiempo que se cerró con Rojo y Benedetto reclamando a los compañeros concentración y buenas decisiones.

En la segunda etapa, el Tomba veía sangre y seguía escarbando en la herida. Enseguida, un vuelo de García salvó al local contra un nuevo intento desde lejos que viajaba hacia un ángulo. Y el travesaño le impidió el grito a Martín Ojeda en una jugada similar, a la espalda de Fabra.

Javier García sostuvo el empate de Boca en un segundo tiempo en el que el local no tuvo respuestas frente a Godoy Cruz.
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Javier García sostuvo el empate de Boca en un segundo tiempo en el que el local no tuvo respuestas frente a Godoy Cruz. (LA NACION/Mauro Alfieri/)

El rompecabezas mutó en jeroglífico cuando Boca quitó una pieza del medio, Cristian Medina, para el ingreso de Exequiel Zeballos. Eso sumó desconcierto en un mediocampo improductivo. El último tramo quedó como una apuesta a alguna inspiración, bajo la lluvia y con un público molesto que lo hacía notar en algunas canciones, y algunos silencios. Y en el tiempo adicional, García volvió a evitar que ganara Godoy Cruz, tres veces en un minuto. Al final, a Boca lo salvó la campana.

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