Una inusual agitación en el rugby de Buenos Aires

La primera variante: desde 2023, el torneo de la URBA vuelve a ser el Top 12
La primera variante: desde 2023, el torneo de la URBA vuelve a ser el Top 12

El rugby de Buenos Aires entra en tiempo de definiciones. No sólo por lo que ocurrirá en el césped, con la definición de los campeones en los distintos torneos y divisiones –este fin de semana se juegan las semifinales del Top 13-, sino porque en estos días se evaluarán y decidirán cambios en los sistemas de clasificación en la temporada 2023 y porque, por otro lado, el avispero está revuelto con vistas a las elecciones de fin de año en la URBA. Habrá nuevo presidente –concluye el mandato que durante cuatro años ostentó Santiago Marotta- y, por ahora, existen posibilidades de que luego de más de una década se presenten dos listas.

En la cancha y en los escritorios todo está por verse. Lo que sí está resuelto es que el año próximo habrá más ascensos y descensos en todas las categorías, además de la vuelta del Top 12, que dejará de ser 13 al producirse en esta temporada dos descensos (Regatas Bella Vista y Los Tilos) y un ascenso (La Plata). La comisión de competencias lo está terminando de resolver y seguramente la semana próxima estará firmado. Es curioso lo que sucede en los torneos de Buenos Aires. Se instaló la idea de que a mitad de campeonato ya hay muchos clubes “que no juegan por nada”.

¿Acaso no existe más el concepto lúdico del deporte, la felicidad de jugar por divertirse, de confraternizar con el otro, de jugar por el honor, de testarse en cada partido, de ganar un clásico? Está tan instalado el exitismo, el discurso predominante de fortalecer la competencia, cuando lo que se busca es nutrir al alto nivel y al negocio, que se vienen perdiendo importantes detalles que hacen a la esencia del juego. No sólo estamos en presencia de jugadores amateurs que juegan con reglas dictadas para el profesionalismo, sino que las exigencias son cada vez mayores. En la URBA dicen que los pedidos de “mayor movilidad” en los campeonatos llegan de jugadores y clubes. Habrá, entonces, repechajes para determinar ascensos y descensos en todas las categorías. Campeonatos Star.

Santiago Marotta, presidente en ejercicio de la URBA
Santiago Marotta, presidente en ejercicio de la URBA - Créditos: @Daniel Jayo

Por ahí circulan algunas de las diferencias que se plantean a la hora de las próximas elecciones. Un grupo de presidentes de clubes que responden a la línea oficialista que viene gobernando la URBA –y la UAR- en los últimos años se reunió hace unos días en la sede del club Ciudad de Buenos Aires. Otro grupo de presidentes que pregona darles más poder de decisión a los clubes se juntó anoche en el club San Martín. En ambos casos se dice que la convocatoria es abierta, pero lo cierto es que las posiciones y las concurrencias están divididas. Todo indica que se presentarán dos listas. Si todo este tiempo no alcanzó para unir voluntades, es poco probable que se llegue a un acuerdo en el mes y monedas que resta para la asamblea que determinará a las futuras autoridades.

En la UAR se viene siguiendo con especial atención este proceso. De hecho, algunos de los actuales integrantes del consejo directivo están participando activamente en reuniones y en llamados a los presidentes de los clubes. Lo que buscan es que no cambie el rumbo de la Unión más poderosa del país en cuanto a cantidad de clubes (90) y de votos.

Resguardar el amateurismo dentro de los clubes es el máximo desafío que tendrá la nueva dirigencia de la Unión de Rugby de Buenos Aires
En las próximas semanas concluirá la gestión de Marotta al frente de la Unión de Rugby de Buenos Aires

Desde hace un buen tiempo, y más allá de sus distintas conducciones, la UAR y la URBA se vienen alineando en todas las decisiones de peso. De cierta forma, responden a la misma terminal. Ese status quo es el que pretende discutir –no romper- un grupo de clubes que cree que no hay un debate amplio y suficiente en temas trascendentes en el andar del rugby, algunos de los cuales se agudizaron por el paso de la pandemia.

El fin de año de Buenos Aires traerá campeones, cambios para la temporada 2023 y una nueva dirigencia que resta saber qué rumbo tomará. Un escenario bien movido.