Insaciable hambre de triunfo

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Luis Rodríguez Silva, enviado

LAS VEGAS, EU., septiembre 17 (EL UNIVERSAL).- No hay margen de error para Saúl Álvarez en su pelea de esta noche contra Gennady Golovkin. El mexicano llega con una dolorosa mancha en su récord que fue la derrota en mayo ante Dmitry Bivol en su intento de ir por el campeonato de peso semicompleto de la AMB.

Cincuenta y siete triunfos, 39 por la vía rápida; dos empates y dos derrotas es la marca del mexicano que, en caso de caer contra el kazajo, sufriría un golpe que su carrera resentiría. Un panorama que es impensable para el actual ídolo tricolor en el boxeo.

"El Canelo" es el primer mexicano en ser campeón indiscutido de peso supermedio. Sus cetros están en juego en una división que será nueva para Golovkin, así que no podrá darse el lujo de sumar una segunda derrota de manera consecutiva —la tercera de toda su carrera—, además de ser despojado de sus más preciados cinturones. Lo que lo convierte en un peleador peligroso será su hambre de triunfo, su revancha personal y profesional y, como lo ha mencionado últimamente, su derrota se convirtió en una motivación para enfrentar, derrotar y retirar a Golovkin.

Saúl Álvarez ya advirtió que quiere acabar la pelea antes de los 12 asaltos, situación que sería histórica, ya que el kazajo nunca ha caído de esa manera en toda su carrera como profesional.