La insólita expulsión de Shoya Nakajima, 20 segundos después de haber ingresado y la reacción de la madre

·4  min de lectura
La madre de Shoya Nakajima, jugador del Antalyaspor de Turquía, no puede creer que su hijo haya sido expulsado 20 segundos después de haber ingresado
La madre de Shoya Nakajima, jugador del Antalyaspor de Turquía, no puede creer que su hijo haya sido expulsado 20 segundos después de haber ingresado

Esta es una historia de emoción, expectativa, torpeza y, finalmente, frustración y lágrimas. La de una madre desconsolada por un hijo que, por exceso de pasión, terminó defraudando. El drama familiar lo vivió Shoya Nakajima, un experimentado futbolista de la selección japonesa recién llegado al club Antalyaspor, que milita en la Superliga de Turquía.

Nakajima, que venía de jugar en el fútbol portugués, afrontaba su segundo partido con la camiseta del equipo de Antalya, ante el Adana Denirspor, y lo hacía desde el banco de suplentes.

A los 13 minutos del segundo tiempo, el entrenador, Nuri Sahin, mandó al terreno de juego al japonés, con el dorsal número 22. Antalyaspor perdía por 1 a 0, frente a su público, y urgía encontrar la manera de revertir la situación. Por eso, el DT apostó por Nakajima, un delantero rápido, hábil y enjundioso, en lugar del extremo argelino Houssam Ghacha.

La patada de Shoya Nakajima, que le valió la expulsión 20 segundos después de haber ingresado
La patada de Shoya Nakajima, que le valió la expulsión 20 segundos después de haber ingresado

Y allí fue Nakajima, rumbo al verde césped, para intentar dar vuelta un partido complicado. En la platea, la televisión mostró a su mamá, flanqueada por otros familiares, que celular en mano registró la alegría de ver a su hijo buscar la gloria deportiva. Pero lo que vino no lo vio en ninguna pesadilla.

Reanudado el partido, Adana Denirspor salió jugando desde su área: pase del arquero Ozbir al central Akaydin, que abre hacia el lateral, el noruego Jonas Svensson. Este jugó otra vez con Akaydin, que se la devolvió al futbolista nórdico. Hasta allí llegó Nakajima como un verdadero kamikaze: se arrojó directamente a los pies del defensor, con tanta vehemencia que su pierna derecha se estiró en plancha e impactó de muy mala manera.

El árbitro, Ali Palabiyik, inmediatamente le mostró la tarjeta amarilla a Nakajima, que sonreía nerviosamente mientras Svensson se revolcaba de dolor. Desde el VAR, sin embargo, observaron que la acción era temeraria y que requería una nueva mirada por parte del referí, que se acercó hacia los monitores y cambió su parecer. Palabiyik volvió al campo de juego, hizo el gesto de anular la amarilla y le sacó la roja al pequeño guerrero japonés. Su exceso de enjundia lo condenó a un registro penosamente atípico: estuvo en juego apenas 20 segundos.

La cámara de la televisión volvió a la platea, donde su madre primero ofreció un gesto de azoro, antes de cubrirse el rostro con un pañuelo: ocultaba su vergüenza y también algunas lágrimas.

Nakajima, de 28 años, está tratando de reencauzar su carrera, que tuvo su pico más alto en 2019, cuando fue transferido a Porto, de Portugal. Sin embargo, su estadía en uno de los grandes del fútbol luso no fue buena. Incluso desde hace tres años dejó de ser convocado a la selección japonesa. Después de recalar en Portimonense, también de la Primeira Liga portuguesa, llegó en este último mercado de pases a Antalyaspor.

Otras expulsiones rápidas

Lo de Nakajima no es una excepción. En la historia del fútbol se han dado muchas expulsiones rápidas. En el caso de la Argentina, la más cercana es la del defensor Fernando Tobio, que jugando para Rosario Central se fue expulsado por una acción registrada... ¡a los 9 segundos de iniciado el partido!

Ocurrió en un encuentro de Copa Argentina en el que el Canalla se midió con Godoy Cruz, de Mendoza. Comenzado el cotejo, Pol Fernández metió un pelotazo hacia el Morro García. Tobio intentó despejar pero la pelota le quedó al delantero uruguayo, que encaró hacia al área. Y al defensor no le quedó otra que derribarlo en la medialuna. El árbitro Ariel Penel le mostró a Tobio la roja por último recurso.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver este contenido si te aparece no disponible debido a tus preferencias de privacidad

Otra expulsión célebre en la historia del fútbol argentino se registró en 1968, durante un duelo de Copa Libertadores entre Independiente y Estudiantes, que terminó en victoria del equipo platense por 4 a 2. Fue un encuentro marcado por la violencia en el campo de juego y el hecho en cuestión fue un ingrediente más a ese clima.

Ocurrió cuando Independiente realizó un cambio y mandó a la cancha al uruguayo José Urruzmendi en lugar de Osvaldo Mura. El ingresante se ubicó al lado del defensor de Estudiantes Ramón Aguirre Suárez, a quien inmediatamente le aplicó una trompada. Entonces, se desató una batahola, en la que Urruzmendi, ya expulsado por el árbitro Ángel Coerezza, antes de irse también golpeó a Oscar Malbernat. “Lo de Urruzmendi es inconcebible, una cosa de loco. Tenemos un hombre de ventaja y me hace un desastre en dos minutos... ¿Cómo se puede concebir algo así?”, dijo después del partido el técnico de Independiente, Fernández Viola. Urruzmendi duró 20 segundos en el campo de juego. Y en el Rojo también duraría poco.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR | EN VIDEO

Reims 0-3 Monaco