Ingebrigtsen no decepciona a su público y brilla en la "milla de ensueño"

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Redacción deportes, 16 jun (EFE).- El noruego Jakob Ingebrigtsen, vigente campeón olímpico de los 1.500 metros, no decepcionó ante su público y se convirtió en el gran protagonista de la reunión de Oslo, sexta etapa de la Liga de Diamante, tras imponerse en la "milla de ensueño" con un tiempo de 3:46.46 minutos, la sexta mejor marca de todos los tiempos.

Un registro que dejó al menor de los hermanos Ingebrigtsen, de 21 años, a tan sólo 14 centésimas del récord de Europa del británico Steve Cram, vigente desde el lejanísimo año 1985, cuando el inglés corrió en un tiempo de 3:46.32, precisamente en Oslo.

De hecho, nadie en todo el siglo XXI ha completado más rápido que Jakob Ingebrigtsen los 1.609 metros que conforman la prueba de la milla.

Una nueva muestra del potencial del joven atleta noruego, que como señaló en la previa podría doblar en los próximos Mundiales de Eugene (Estados Unidos) y competir tanto en los 1.500 como en los 5.000 metros.

Resistencia y velocidad no le falta a Ingebrigtsen como demostró este jueves en una vuelta final en la que con un ataque sostenido acabó con las opciones de victoria del australiano Oliver Hoare, segundo con un tiempo de 3:47.48, y del británico Jake Wightman, tercero con un crono de 3:50.30 minutos.

Pero Jakob Ingebrigtsen no fue el único que brilló en el mítico estadio Bislett de la capital noruega, donde el sueco Armand Duplantis, vigente campeón olímpico y plusmarquista universal de salto con pértiga, derrotó además de a todos sus rivales a unas condiciones climáticas terriblemente adversas.

Si Duplantis pidió en la previa que le "respetase" la lluvia, el sueco tuvo que competir bajo una intensa lluvia que hacía pensar que no podría firmar una gran marca en la capital noruega.

Pero el saltador escandinavo no se rindió y pese a sufrir lo indecible para superar a la tercera los 5,92 metros, acabó imponiéndose con un mejor intento de 6,02 metros, la mejor marca mundial del año.

Es más, Duplantis no desaprovechó el tímido sol que lució por momentos para tratar de franquear los 6,10 metros, aunque sin éxito, ante las dificultades que presentaba el pasillo de saltos.

Unas condiciones adversas que no impidieron a la neerlandesa Femke Bol, bronce en los Juegos de Tokio, confirmarse como la principal rival de la estadounidense Sydney McLaughlin en la lucha por el título de los 400 metros vallas en los próximos Mudiales de Eugene, tras imponerse en Oslo con un tiempo de 52.61 segundos.

La marca aupó a Bol a la segunda posición de la clasificación mundial del año, eso sí, muy lejos de la estadounidense McLaughlin, que lidera la tabla con los estratosféricos 51.61 que firmó el pasado 5 de junio en Nashville.

Igualmente destacada fue la actuación de la joven británica Keely Hodgkinson, de tan sólo 20 años, que volvió a bajar del 1:58 minutos tras alzarse con la victoria en la final de los 800 metros con un crono de 1:57.71 minutos.

Setenta centésimas más que el registro -1:57.01- que firmó la pasada semana en Roma la estadounidense Athing Mu y que anticipan un espectacular duelo en los Mundiales de Eugene entre la norteamericana, la vigente campeona olímpica, y la británica, plata en los Juegos de Tokio.

Más gris fue el triunfo del canadiense André de Grasse , bronce en los 100 metros y oro en los 200 en los Juegos Olímpicos de Tokio, que se impuso en la final del hectómetro con una marca de 10.05 segundos.

(c) Agencia EFE

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