Del primer lugar a "es un infierno": Ayrton Senna con el GP de México

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 28 (EL UNIVERSAL).- A unos días de que se lleve a cabo el Gran Premio de México, vale la pena recordar a una de las leyendas del automovilismo que tuvo una relación tóxica con el país, con momentos de gloria y otros trágicos como Ayrton Senna.

El brasileño y la pista del Autódromo Hermanos Rodríguez tenían un lazo importante. "Correr en México es verdaderamente peligroso. Esta pista es un infierno. No es normal volver a esta pista año tras año sin realizar un mínimo de trabajo", declaró Senna después de sufrir un accidente en 1992. De hecho, muchos atribuyen el enojo de Ayrton a la decisión de no volver a México de la Fórmula 1.

De hecho, el piloto llegó a pelearse con los asistentes que se acercaron a auxiliarlo una de las ocasiones en las que se lastimó.

"Sentí pánico solo de pensar que la gasolina que se derramaba sobre mi espalda podría incendiarse. Estaba apretado, incapaz de moverme y tenía problemas para respirar. Fue como sacar un conejo de su madriguera" llegó a declarar.

Sin embargo, no todo fue malo para Senna en tierra azteca. En 1988 terminó en segundo lugar, en 1989 conquistó el Gran Premio de México y en 1991 regresó al podio ocupando el tercer puesto.

El brasileño siempre fue uno de los deportistas más queridos por el pueblo mexicano. De hecho, cuando cumplió 100 Grandes Premios disputados, los organizadores de la carrera en México le regalaron un pastel para homenajearlo.