El “Infantino Tour” por Sudamérica: el presidente de la FIFA buscará adhesiones al Mundial cada dos años en cinco países de la región (y vendrá a la Argentina)

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El presidente de la FIFA, Gianni Infantino (izq.), junto al presidente de la AFA, Claudio Tapia,
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino (izq.), junto al presidente de la AFA, Claudio Tapia,

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, tendrá un fin de semana agitado. Entre el jueves 14 y el lunes 18 visitará cinco países de Sudamérica, incluida la Argentina. Comenzará en Venezuela, viajará a Colombia, se tomará un vuelo a Ecuador, aterrizará también en Santiago de Chile y terminará su periplo en Buenos Aires. En los papeles, la gira es para encontrarse con los nuevos presidentes de estas asociaciones nacionales, a los que no pudo visitar antes por la pandemia del coronavirus. En realidad, el máximo dirigente del fútbol mundial explicará las bondades de su nuevo proyecto: el Mundial cada dos años.

“Llega el domingo a Buenos Aires y se va el lunes. Habrá un almuerzo con Claudio Tapia y otros dirigentes. ¿La agenda? El mundial bianual. Sólo eso”, confirmaron a LA NACION desde la AFA. La travesía del dirigente ítalo-suizo que sucedió a Joseph Blatter al frente de la FIFA se enmarca en un contexto. Infantino sabe que la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) está alineada con su par de Europa, la UEFA. Y que ambos continentes, los de equipos más fuertes dentro de la cancha, no quieren saber nada con la propuesta que impulsan desde Zürich. Conmebol, de hecho, ya publicó un comunicado en el que explicita su negativa a la iniciativa.

Pitana marca el final y Francia celebra tras consagrarse campeón de Rusia 2018 ante Croacia
Martin Meissner


Néstor Pitana marca el final del partido y Francia celebra el título en Rusia 2018; la idea de la FIFA es que el Mundial se realice cada dos años. (Martin Meissner/)

Sin embargo, Infantino sabe que muchos presidentes sudamericanos “quieren escucharlo” y “formarse su propia opinión sobre el proyecto”. En definitiva, un mundial bianual sería un gran negocio para los países acostumbrados a quedar afuera de la cita ecuménica en las eliminatorias: tendrían el doble de chances de clasificar y, además, se promete un cambio de estructura en la eliminatoria, que permitiría más partidos como local en la etapa preliminar. En resumen, más dinero para todos. Lo que más necesitan las asociaciones tras la pandemia.

Aunque parezca que el viaje se realiza para mantener encuentros y audiencias presenciales con los líderes del fútbol en cada uno de los países donde tocará tierra, la realidad es que Infantino llegará para hacer lobby y para convencerlos a todos de su idea de aumentar la frecuencia de esa vaca lechera llamada “mundial de fútbol”. El presidente de la FIFA sabe como nadie que tiene por delante un trabajo de hormiga tanto en Conmebol como en la UEFA, dos asociaciones aliadas en la negativa.

El itinerario comenzará en Venezuela, donde Infantino podría incluso visitar a Nicolás Maduro, mandatario del país bolivariano. Eso le daría un espaldarazo brutal a los nuevos dirigentes de la Federación Venezolana de Fútbol, quienes están alineados con el gobierno del país. Hay quienes especulan con que una foto de Infantino con el presidente del país podría canjearse por un voto en el Congreso de la FIFA a favor del mundial cada dos años.

Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, y Aleksander Ceferin, titular de la UEFA
@agdws


Conmebol y UEFA tejieron una alianza en contra del Mundial bianual: el presidente de la FIFA pretende romperla hablando sin intermediarios con los países. (@agdws/)

De Caracas, Infantino irá a Barranquilla (Colombia), donde inaugurará una nueva sede de la Federación Colombiana de Fútbol: un centro de alto rendimiento para el seleccionado cafetero. Al acto también asistirá Alejandro Domínguez, el presidente de la Conmebol y enemigo estratégico en esta cruzada de la FIFA por imponer su Mundial más frecuente. La máxima autoridad del fútbol colombiano, Ramón Jesurum, también integra el Consejo de la FIFA y es un aliado incondicional de Domínguez. El poder de lobby de Infantino en ese país está acotado.

Siguiente parada: Ecuador. Infantino conocerá a Francisco Egas, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol. El directivo asumió en julio del año pasado, durante la pandemia, y no tuvo la chance de viajar a Suiza para reunirse con el presidente de la FIFA. Se verán las caras en Quito. Y también hablarán del mundial cada dos años. Ecuador, en rigor, tiene una silla en el Consejo de la FIFA: la ocupa Sol Muñoz como representante del fútbol femenino de Sudamérica.

Luego, otro presidente nuevo lo recibirá en la sede de su asociación. El anfitrión será Pablo Milad, flamante regente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) chilena. Como Egas, Milad tampoco pudo conocer a Infantino por culpa de la pandemia. Tras la escala trasandina, Infantino volará a Buenos Aires acompañado por un selecto grupo de colaboradores. En Ezeiza, donde se entrenan los seleccionados argentinos, tal vez comparta un asado con Claudio “Chiqui” Tapia y algunos otros dirigentes. Desde allí volará a Europa. Quizás se lleve el compromiso de algunos países de esta parte del mundo de apoyar su Mundial cada dos años. Ése es el real objetivo de su viaje.

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