IndyCar y la Argentina: medio siglo después, un auto de la categoría estadounidense visitará el país, con Agustín Canapino al volante

El auto de Juncos Hollinger Racing que conduce el británico Callum Illot en IndyCar y que probará Agustín Canapino en el circuito de Sebring, en Florida, el 12 de octubre; en noviembre estará en la Argentina.
El auto de Juncos Hollinger Racing que conduce el británico Callum Illot en IndyCar y que probará Agustín Canapino en el circuito de Sebring, en Florida, el 12 de octubre; en noviembre estará en la Argentina. - Créditos: @Icon Sportswire

El Campo Argentino de Polo fue el espacio para un anuncio que moviliza al automovilismo nacional. Después de 51 años, un auto de IndyCar girará en autódromos argentinos, comunicaron la escuadra Juncos Hollinger Racing y el piloto Agustín Canapino. La iniciativa tiene un objetivo complejo, pero que ilusiona: que la categoría de las emblemáticas 500 Millas de Indianápolis se presente en el país en 2024, como lo hizo en 1971 en el óvalo de Rafaela.

Un sueño que necesitará hábiles negociadores y un apoyo económico financiero de calibre: la última referencia que existe sobre el costo para desplazar el circo es de cuatro años atrás, cuando el gobierno de San Juan escudriñó las cifras, y el monto ascendía a 5.500.000 dólares por año (en un contrato de tres temporadas).

Agustín Canapino y Ricardo Juncos, dueño del equipo Juncos Hollinger Racing, durante la reciente visita del piloto arrecifeño al taller que el equipo tiene en Indiana.
Agustín Canapino y Ricardo Juncos, dueño del equipo Juncos Hollinger Racing, durante la reciente visita del piloto arrecifeño al taller que el equipo tiene en Indiana.

La visita de Canapino a la sede del equipo en Indiana, para la fabricación de la butaca, fue un primer indicio de lo que fueron gestando el piloto y el propietario, Ricardo Juncos, un argentino que se marchó con apenas 400 dólares a Estados Unidos durante la crisis de 2001 y no se detuvo hasta construir su propia estructura. En el viaje, el arrecifeño además ensayó en un simulador de Dallara, configurado a IndyCar, y mantuvo charlas con el británico Callum Illot, de la Ferrari Driver Academy y piloto de pruebas de la Scuderia y de reserva de Alfa Romeo en 2021, que corre para el Juncos Hollinger Racing.

El próximo paso será la participación en las pruebas comunitarias que se desarrollarán en el circuito de Sebring, el miércoles 12 de octubre. En la jornada también intervendrán otros cuatro equipos, por lo que el múltiple campeón argentino tendrá la oportunidad de medirse con otros pilotos.

Noviembre será el mes de las exhibiciones del auto en la Argentina. El primer fin de semana se presentará en el autódromo Oscar y Juan Gálvez, de Buenos Aires, donde el Turismo Nacional (TN) desandará su undécima fecha, con corredores invitados. Canapino acompañará a Manuel Mallo, del M3 Sport Race, que conduce un Chevrolet Cruze. El TN servirá como marco y de las repercusiones que ofrezca la prueba dependerá que Roger Penske, propietario de la IndyCar y dueño de una de las estructuras más exitosas del automovilismo estadounidense, se interese en negociar. El 9 de noviembre, Canapino realizará una segunda exhibición, en Termas de Río Hondo, que sería el escenario para que la categoría norteamericana regresara al país, tras su experiencia de 1971.

La construcción de la butaca fue una de las razones del último viaje de Agustín Canapino a la sede del Juncos Hollinger Racing.
La construcción de la butaca fue una de las razones del último viaje de Agustín Canapino a la sede del Juncos Hollinger Racing.

La relación entre Juncos y Canapino no es nueva, porque el arrecifeño protagonizó las 24 Horas de Daytona, en enero de 2019, en el equipo que en las míticas 500 Indianápolis de ese año le quitó la plaza al bicampeón de Fórmula 1 Fernando Alonso en la prueba de clasificación. El arrecifeño participó con un Cadillac, y General Motors –junto a Honda, proveedor de motores de IndyCar– aprobó la tarea, más allá del resultado.

Aquel éxito sobre Alonso

Canapino es piloto oficial de Chevrolet en TC2000 desde 2016 y defensor de la marca en Turismo Carretera –ganó cuatro títulos–. La sociedad entre la empresa SpeedAgro y Juncos Hollinger Racing para Indianápolis 2022 es otra vía que une al corredor y al equipo: la agroquímica santafesina fue socia de la escudería que lideró en el taller de Arrecifes, con sabiduría y éxito, el recordado preparador Alberto Canapino, padre de Agustín.

En 2019, el gobernador sanjuanino Sergio Uñac, con el circuito de Villicum como escenario, se acercó a Juncos para conocer detalles y condiciones con miras a entablar una negociación con la IndyCar. Ahora es Gerardo Zamora, su par de Santiago del Estero, el que toma la lanza. Su primer paso fue viajar a presenciar las 500 Millas de Indianápolis, donde mantuvo conversaciones con Eric Holm, el gobernador del estado de Indiana.

“Tengo la esperanza de que la legendaria competencia que llegó a participar en Rafaela hace más de 50 años regrese y esté en el circuito de Termas de Río Hondo”, señaló Zamora, cuando el MotoGP, tras la pandemia, retornó a la Argentina, este año. El secretario ejecutivo del Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur), Ricardo Sosa, que durante años se desempeñó en el gobierno santiagueño, es el ladero de Zamora en la cruzada.

Norberto Fontana y su arma para el 2000:el Reynard-Toyota
Norberto Fontana y el Reynard-Toyota con el que compitió en CART en 2000; el arrecifeño fue el último piloto argentino en correr en la categoría estadounidense, hoy nuevamente IndyCar.

Desde 2020, cuando Penske tomó el control, IndyCar visitó un solo circuito fuera de Estados Unidos: el de Toronto, Canadá, esta temporada. En años anteriores estuvo en México, Brasil y Australia. En la Argentina se presentó en 1971, cuando las 300 Millas de Rafaela se convirtieron en la primera fecha puntuable en otro país en su historia. El único argentino que participó fue Carlos Pairetti –fallecido el lunes de la semana pasada–, que finalizó noveno, por la sumatoria de tiempos de las dos series, en las que terminó duodécimo y noveno. El último piloto nacional en correr en la categoría fue Norberto Fontana, que lo hizo en 2000, cuando se denominaba “CART”; el también arrecifeño actuó bajo el paraguas de otro argentino, John Della Pena, que murió en 2019.

Canapino y Juncos Hollinger Racing iniciarán en Sebring una aventura que continuará en Buenos Aires y Termas de Río Hondo. Los fanáticos del automovilismo espiarán el desarrollo del sueño, con el deseo de disfrutar de la velocidad y la adrenalina que puede provocar la IndyCar en un autódromo argentino.