Hugo Ibarra, tras su primer triunfo como DT de Boca: entre el freno a los pedidos del hincha para que Exequiel Zeballos vuelva a ser titular y el penal errado por Benedetto

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Hugo Ibarra elogió la fiesta que preparó el hincha y el constante aliento, después de tantos conflictos internos y resultados adversos.
Hugo Ibarra elogió la fiesta que preparó el hincha y el constante aliento, después de tantos conflictos internos y resultados adversos. - Créditos: @ALEJANDRO PAGNI

Hugo Ibarra sabe muy bien todo lo que sucedió en Boca durante los últimos días, entre la eliminación de la Copa Libertadores, el despido de Sebastián Battaglia y el conflicto de los jugadores con el Consejo de Fútbol. Incluso, la tela para cortar que generaron el abrazo de Marcos Rojo al relegado Carlos Izquierdoz en el Nuevo Gasómetro, la derrota con San Lorenzo y las declaraciones de Darío Benedetto: esto último con él ya a cargo del equipo. No obstante, en medio de tanto nerviosismo y sin la experiencia de enfrentar a la prensa como entrenador en una situación semejante, el “Negro” se sienta, acomoda el micrófono, sonríe y lanza un “Mucho frío, ¿no? Ja” para dar inicio a la conferencia de prensa post triunfo (1-0) ante Talleres. Le sobra calma para manejar la actualidad, al menos ante las cámaras. Y los primeros tres puntos desde que está a cargo del plantel, claro, ayudan aún más a intentar retomar la paz interna cuanto antes.

Boca logró un triunfo imprescindible ante Talleres, en una Bombonera encendida

No da lugar a títulos y hasta se pone firme en algunas respuestas, aun cuando tiene que ponerse “en contra” de las preferencias del hincha. Porque así sucedió, por ejemplo, con una pregunta vinculada a Exequiel Zeballos, una de las dos salidas que decidió apenas se puso al frente del grupo (la otra fue la de Carlos Izquierdoz, de la que se hizo cargo, pero que en realidad no tomó ya que estuvo vinculada con la disputa ante Juan Román Riquelme y sus laderos por el cobro de premios).

El extremo santiagueño se había ganado la titularidad con Battaglia por los estragos que suele hacer por los costados y al hincha no le agradó que saliera del once: la Bombonera aplaudió muy fuerte su ingreso a los 15 minutos del segundo tiempo, cuando el duelo con los cordobeses se mantenía sin goles. El santiagueño levanta al hincha, su presencia eleva las expectativas e infla el pecho por ser de las inferiores: Zeballos genera ganas de verlo más dentro del campo.

Exequiel Zeballos demostró un buen nivel cuando Sebastián Battaglia lo asentó, pero Hugo Ibarra prefiere que vuelva a empezar desde afuera.
Exequiel Zeballos demostró un buen nivel cuando Sebastián Battaglia lo asentó, pero Hugo Ibarra prefiere que vuelva a empezar desde afuera. - Créditos: @ Mauro Alfieri

Sin embargo, Ibarra quiere empezar su gestión sin enloquecerse. Casi en un discurso alineado con el que en sus respectivos momentos supieron brindar Miguel Ángel Russo y Battaglia, el ahora técnico de Boca le puso un freno al requerimiento de las tribunas. “Zeballos es un gran jugador. No hay que apurarlo porque tiene que seguir aprendiendo, Al igual que todos, es un muy buen futbolista. Pienso darle a todos una oportunidad”. Aunque, luego, también reconoció por qué decidió que “Changuito” sea la primera modificación: “Claro que da frescura y tiene habilidad, aunque sigue en el camino del aprendizaje”.

La conferencia de Hugo Ibarra

Más allá de un nombre, destacó a sus dirigidos en general por el triunfo. Aunque el nivel colectivo, en realidad, volvió a entrar en la confusión, él aseguró que los primeros 25 ó 30 minutos del encuentro “fueron perfectos”. Y como quedó fija la pobre imagen del fin de semana pasado ante San Lorenzo, en la que su equipo tuvo una forma desganada, desorientada y hasta descontrolada de la que nunca escapó (y por eso cayó 1-2), Ibarra fue tajante ante la consulta sobre si el equipo cambió la actitud. “No, la actitud de los jugadores ha estado siempre, en todos los partidos. En eso, yo no voy a entrar”, lanzó.

Enseguida, sí resaltó qué necesitaba recuperar de sus jugadores, acaso en lo que debió trabajar durante los últimos días. “Sobre todo, había que mejorar el estado de ánimo porque, como dije el viernes, golpea muchísimo quedar eliminados de la Copa Libertadores. Los jugadores lo entendieron y salieron a jugar muy bien un encuentro difícil. Así que, en eso, quedó demostrado un gran trabajo en los chicos”, felicitó a sus hombres por lo que considera un cambio de chip rápido.

Luego del penal errado por Benedetto en el primer tiempo, Rojo ejecutó y convirtió el del complemento: fue tema de consulta para Ibarra, que aseguró que se cambió el ejecutante porque "Pipa no podía pisar"
Luego del penal errado por Benedetto en el primer tiempo, Rojo ejecutó y convirtió el del complemento: fue tema de consulta para Ibarra, que aseguró que se cambió el ejecutante porque "Pipa no podía pisar" - Créditos: @LA NACION/Mauro Alfieri

En ese sentido, también le dio mucha relevancia al clima vivido en la Bombonera. Era una jornada en la que el hincha podía expresar cierto inconformismo con aquel amague de no concentrar antes de jugar ante Corinthians que reconoció Benedetto y los constantes conflictos que afronta el Consejo de Fútbol. De hecho, de alguna manera, la parcialidad habló: sólo ovacionó a Agustín Rossi , que atajó un penal en Brasil y dos durante la tanda de penales. Aunque también es cierto que recibió al equipo con una fiesta y no existieron reproches.

“La verdad que entrar al campo con la Bombonera llena, con ese aliento... Hay que agradecerle al hincha, que es incondicional, como siempre digo. Alienta al equipo en las buenas y en las malas. La verdad, me enorgullece y los jugadores entendieron todo eso”, elogió a la hinchada por el partido que también jugó.

Por último, contó todo lo que se vivió alrededor de los dos penales que tuvo Boca, el primero -otra vez- errado por “Pipa” (el tercero consecutivo con los fallados ante los brasileños) y el convertido por Rojo para el triunfo. “Cuando fuimos al vestuario, en el entretiempo, en ningún momento les hablé del penal errado. Sólo les indiqué que teníamos que mantener el orden, porque era fundamental para el segundo tiempo no perderlo”, desdramatizó que Benedetto siguiera con la mala racha desde los doce pasos. Y, luego, trató de que no se le diera demasiada vuelta al cambio de ejecutante: “Con respecto al segundo penal, creo que estuvo a la vista que Darío no podía pisar. No podía patearlo en las condiciones en las que estaba. Así que entre los dos lo manejaron bien, estuvo perfecto”.

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