Por unas horas el país se paraliza para seguir al Tricolor

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 23 (EL UNIVERSAL).- Como sólo ocurre en tiempo de Mundiales, los mexicanos de todo el país hicieron una pausa para ver el partido de la Selección como más se disfruta: En bola.

Sin importar el clima, o que era hora de trabajo y/o escuela, cientos se congregaron en plazas públicas, jardines, restaurantes y hasta en algunas empresas, para ver el México vs Polonia.

En Monterrey, pese al frío y la llovizna, unos 400 aficionados se dieron cita en la Explanada de los Héroes de la Gran Plaza; algunos, acompañados por su mascota.

En Ciudad Juárez, empresas maquiladoras pararon su producción para que los trabajadores pudieran sufrir y gozar durante 90 minutos.

En Culiacán, las pantallas gigantes fueron colocadas en la explanada del Palacio de Gobierno, hasta donde llegaron cientos de ilusionados aficionados.

Durante todo el partido, las actividades administrativas en el Palacio de Gobierno prácticamente se paralizaron, porque muchos funcionarios y burócratas dejaron sus oficinas y siguieron el partido desde los pasillos, con una atención que pocas veces se ve en estos lugares.

Incluso, en San Luis Potosí, aficionados armaron una carne asada en la Plaza Fundadores, donde se colocó una pantalla gigante.

En Oaxaca, un restaurante recibió a un grupo de seis aficionados polacos, quienes sufrieron mientras los mexicanos celebraban la atajada de Guillermo Ochoa a Robert Lewandowski.

La ocasión tampoco fue desaprovechada por alcaldes y Gobernadores, que aceptaron colocar pantallas.