La historia detrás de la sanción de Sebastián Battaglia a Marcos Rojo y Darío Benedetto y el verdadero objetivo de esos castigos

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·7  min de lectura
En este artículo:
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
Battaglia marcó un rumbo profesional y no lo altera con nada ni con nadie
Prensa Boca

Detrás del supuesto “escándalo” que podría haber generado la decisión de Sebastián Battaglia de no convocar a Marcos Rojo y Darío Benedetto para el partido que Boca y Ferro jugarán este miércoles, por la Copa Argentina, aparece un trasfondo que va más allá de lo inmediato y que se enfoca en los actos, las formas y el respeto humano y profesional.

Algo importante: tanto el zaguero como el delantero sabían desde el domingo al mediodía que ninguno de los dos formaría parte de la delegación que viaja esta tarde a La Rioja.

La ausencia de ambos en el entrenamiento pautado en la mañana previa al encuentro ante Arsenal (como estaba previsto con los futbolistas que no iban a ser parte de ese partido) provocó este volantazo del DT, que inicialmente los había preservado precisamente para que jueguen este miércoles ante los de Caballito.

Según pudo averiguar LA NACION, el Pipa formó parte de los festejos de cumpleaños que hizo el sábado Iván Marcone, con quien fuera compañero en Elche y de vacaciones en Buenos Aires. Por su parte, Rojo fue visto en un boliche porteño esa misma noche.

Rojo y Benedetto, dos titulares indiscutidos en Boca, fueron sancionados por Battaglia por indisciplina
Twitter @la12tuittera


Rojo y Benedetto, dos titulares indiscutidos en Boca, fueron sancionados por Battaglia por indisciplina (Twitter @la12tuittera/)

Pero la desafectación de ambos no pasa por lo que decidieron hacer en su tiempo libre, sino por sus faltas como profesionales. En este caso, ausentarse a una práctica programada con anterioridad.

La buena aceptación de ambos ante la decisión inflexible del entrenador fue tangible: tanto el zaguero como el goleador se mostraron sonrientes en la Bombonera, viendo el triunfo xeneize sobre los de Sarandí como dos hinchas más. Aunque claro, por entonces solo ellos tres sabían la noticia que se hizo pública anoche, cuando el club oficializó la lista de convocados.

Dije en reiteradas ocasiones que teníamos reglas que cumplir y fui bastante claro en algunas cuestiones”, dijo Battaglia tras el triunfo frente a Arsenal en la Bombonera. Se refería puntualmente a Jorman Campuzano, que había llegado tarde al primer entrenamiento y por eso no formó parte del primer partido de la Liga. Pero, para ese entonces, él ya les había dicho a Rojo y a Benedetto que no serían de la partida frente a Ferro. Para ellos también fue la frase. Y para todos sus dirigidos.

Desde que comenzó el año, Battaglia comenzó a marcar pautas inalterables en el día a día del plantel de Boca
Prensa Boca


Desde que comenzó el año, Battaglia comenzó a marcar pautas inalterables en el día a día del plantel de Boca (Prensa Boca /)

La postura del entrenador no se negocia. Considera que el compromiso con los compañeros, con el cuerpo técnico y con el club es fundamental para edificar un grupo fuerte y unido. Y a la hora de sancionar, ningún apellido pesa más que otro.

La bisagra de todo se dio con el cambio de año. Una vez que el club lo confirmó en su puesto y dejó de ser interino, Sebastián Battaglia comenzó a tomar decisiones fuertes. Con un ADN muy reconocible y que marcó a fuego al exvolante en sus inicios: el de Carlos Bianchi.

A mediados de febrero trascendió un video en el que el propio Rojo, Almendra y Gastón Ávila jugaban un picado con amigos en una cancha embarrada, descalzos y sin ningún tipo de protección para sus piernas.

A los pocos días de la viralización de esas imágenes, el DT bajó a la Reserva a los dos juveniles y se enojó. Sobre todo con el volante, que estaba en plena etapa de recuperación del esguince de tobillo que había sufrido apenas unas semanas antes en un amistoso con Colo-Colo. A la vez, marginó al experimentado zaguero del encuentro contra Rosario Central. Bajo una disimulada “rotación”, el titular en Liniers fue el peruano Carlos Zambrano.

Solo unos pocos días después, todo voló por los aires. El 28 de febrero Agustín Almendra le faltó el respeto a Battaglia durante la última práctica antes de viajar a Córdoba para enfrentar a Central Córdoba de Rosario, por la Copa Argentina.

Para Battaglia, Almendra era una pieza clave en el equipo; su falta de respeto hacia el DT lo marginó del plantel profesional
Para Battaglia, Almendra era una pieza clave en el equipo; su falta de respeto hacia el DT lo marginó del plantel profesional


Para Battaglia, Almendra era una pieza clave en el equipo; su falta de respeto hacia el DT lo marginó del plantel profesional

Después de varios malos modos exhibidos por el volante en el campo de juego, donde también cruzó palabras con compañeros de equipo (e incluso fue con demasiado ímpetu a pelotas divididas en las que pudo haber lesionado gravemente a Darío Benedetto), el DT cerró la discusión: “Si no te gusta, te vas”.

Las palabras de Almendra hacia Battaglia fueron durísimas: “Podrás haber ganado mucho como futbolista, pero como DT no existís. A vos te arman el equipo desde allá arriba”, le dijo, señalando las oficinas del Consejo de Fútbol en Ezeiza, y agregó un fuerte insulto. Acto seguido, el jugador de 22 años se encaminó hacia el vestuario.

Te fuiste a la mierda”, le dijo el Pipa. “Bajá un cambio, Agustín”, alcanzó a decirle en la puerta Diego Pulpo González. “Cállense la boca porque los boxeo a ustedes también”, les contestó el mediocampista fuera de sí, según reconstruyó el programa Conectados al Mediodía, que emite el multimedio partidario Cadena Xeneize. Minutos más tarde, Almendra se retiró del complejo a bordo de su auto, a toda velocidad.

La situación fue irreversible. “Mientras yo sea el técnico de Boca, Agustín no juega más en Primera”, les dijo, todavía muy dolido, al día siguiente Battaglia a los que integran el Consejo. Y a pesar de los intentos públicos y privados de Bermúdez, Cascini, Delgado, Serna y Riquelme por limar asperezas, todos dejaron en claro que lamentan lo sucedido y que valoran las condiciones futbolísticas del volante, pero que la decisión del entrenador será respetada. Y así seguirá siendo. “Es un tema terminado”, cortó el DT cada vez que algún periodista intentó reabrir ese asunto.

Con menos ruido mediático, por esos días también había sido sancionado Alan Varela. El hábil mediocampista no había llegado en buenas condiciones a una práctica y Battaglia lo mandó a entrenarse con la Reserva, bajo la órbita de Hugo Ibarra.

Varela fue sancionado a entrenarse con la Reserva durante 10 días por actos de indisciplina; desde que volvió se convirtió en titular indiscutible
Fotobaires


Varela fue sancionado a entrenarse con la Reserva durante 10 días por actos de indisciplina; desde que volvió se convirtió en titular indiscutible (Fotobaires/)

Recién 10 días después, Varela fue indultado. Antes de reincorporarse al plantel profesional les pidió disculpas a sus compañeros por esa indisciplina. “Pedí disculpas y no me salieron más palabras de la vergüenza que tenía”, le confesó el mediocampista a TyC Sports.

No es casual que desde entonces el chico haya sido considerado con más frecuencia para los partidos, al punto de haberse convertido en una pieza clave. El premio mayor fue haber convertido el gol que clasificó a Boca a los octavos de final de la Libertadores, en el 1 a 0 a Deportivo Cali del 26 de mayo.

No son los únicos. A Valentín Barco lo retaron porque descuidó los estudios, algo inaceptable hoy para los jóvenes de las Inferiores de Boca, en donde la formación pasa por un todo, más allá de las condiciones futbolísticas de cada chico.

Vázquez cumple en la cancha, pero Battaglia hace foco en que también lo haga como profesional fuera del campo
Mauro Alfieri


Vázquez cumple en la cancha, pero Battaglia hace foco en que también lo haga como profesional fuera del campo (Mauro Alfieri/)

También Luis Vázquez recibió varios llamados de atención, con el único objetivo de que encarrile su vida profesional. Y lo mismo ocurrió en los últimos días con Gabriel Vega, un mediocampista categoría 2002 a quien le ven muchas condiciones.

El objetivo de Battaglia es precisamente ese: que no sea todo lo mismo a la hora de jugar y consolidarse en la Primera de Boca. Y que, fundamentalmente, los más jóvenes entiendan cuál es el camino para tener una prolongada carrera como profesionales.

Por eso también es tan importante que la vara sea idéntica con todos. Que si un chico comete un desliz y es marginado de un partido, que ocurra lo mismo si el que se equivoca es un consagrado. Sin distinción. Y gracias al respeto que supo ganarse el DT, todos los integrantes del plantel lo entienden y lo acatan.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.