Los "Hispanos" no se fían de una Alemania mermada por el coronavirus

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Redacción deportes, 19 ene (EFE).- La selección española de balonmano tratará de dar este jueves (18:00) el primer paso hacia las semifinales del Europeo de Hungría y Eslovaquia, con un triunfo sobre una Alemania que se ha visto obligada a remodelar casi medio equipo a causa de los numerosos casos de coronavirus detectados en la expedición germana.

De los diecinueve jugadores con los que el seleccionador alemán, el islandés Alfred Gislason, arrancó el campeona, siete han causado baja tras dar positivo por coronavirus.

Entre ellos piezas básicas como el portero Andreas Wolff, el lateral Kai Häfner, el "cañonero" Julius Kühn o los extremos Timo Kastening y Marcel Schiller.

Una larga lista a la que sumar al joven lateral Hendrik Wagner que tras ser llamado para sustituir a Kühn, el primer jugador infectado en el equipo alemán, tuvo que se aislado nada más llegar tras dar positivo en la prueba PCR a la que se sometió al aterrizar en Bratislava.

Circunstancia que obligó al preparador alemán a convocar de urgencia al portero Johannes Bitter, al extremo Rune Dahmke, al pivote Sebastian Firnhaber, al lateral Fabian Wiede y al central Paul Drux, que podrá jugar gracias a una excepción de la Federación Europea, ya que ni tan siquiera figuraba en la lista inicial de 35 inscritos para el torneo.

Pero ni así pudo completar la convocatoria el conjunto germano para el encuentro que le enfrentó el martes con Polonia y en el que Alemania tan sólo pudo contar con catorce jugadores, entre ellos tan sólo un único portero, el veterano Johannes Bitter, ha se había incorporado a la concentración horas antes del partido.

Algo que no sucederá ante España tras la llegada del guardameta Daniel Rebmann y el extremo izquierdo Patrick Zieker que se incorporaron este miércoles a la disciplina del equipo.

Una caótica situación que convierte en una auténtica incógnita el rendimiento de la selección alemana.

Mal haría, sin embargo, el conjunto español en fiarse ya que las adversidades parecen haber espoleado el carácter competitivo del equipo alemán, que firmó ante Polonia, a la que derrotó por un claro 23-30, su mejor encuentro del torneo.

Un duelo en el que Alemania demostró que pese a las numerosas e importantes bajas sigue manteniendo intactas sus señas de identidad con una fortísima defensa y una enorme capacidad de lanzamiento.

En este sentido, el seleccionador español Jordi Ribera advirtió de la importancia de no caer en los continuos contactos y faltas con los que la defensa alemana, liderada por los imponentes Johannes Golla y Patrick Wiencek, intenta impedir la fluidez del juego ofensivo de sus rivales.

"Es una defensa que no te deja construir el juego con continuas faltas y contactos sobre los jugadores de primera línea, así como por la escasa movilidad que permite a los pivotes y eso siempre nos dificulta el ataque porque somos un equipo que genera mucha continuidad", señaló Ribera.

Un hecho que obligará a los jóvenes centrales españoles Agustín Casado e Ian Tarrafeta a circular el balón con la máxima velocidad y precisión para hacer llegar el balón a los extremos, a los que previsiblemente regresarán Ángel Fernández y Aleix Gómez tras descansar en el encuentro ante Bosnia.

Igualmente regresará al equipo el guardameta Rodrigo Corrales que junto con Gonzalo Pérez de Vargas que conformarán la primera pieza del sistema defensivo de un conjunto español que deberá tratar de recuperar el mayor número de balones posibles para poder salir al contraataque, el mejor camino para evitar el choque con la defensa alemana.

Una defensa que deberá estar muy atenta a los lanzamientos lejanos del conjunto alemán, que pese a la ausencia de Julius Kühn, sigue contando con un magnífico plantel de "cañoneros".

Jugadores como los laterales Christoph Steinert y Sebastian Heymann, así como el jovencísimo Julian Köster, que pese a sus tan sólo 21 años y militar todavía en la Segunda División alemana, se ha convertido en la gran revelación del conjunto alemán en este torneo.

Todos ellos dirigidos por el central Philipp Weber, un jugador que además de poder lanzar, dota de criterio al juego ofensivo de un equipo alemán, que cuenta con otro de sus puntales en el pivote Johannes Golla, que no sólo es un contundente defensor, sino también un formidable atacante.

Argumentos que no han impedido a los "Hipanos" derrotar a Alemania en las tres últimas ocasiones en las que ambos equipos se han encontrado, tras imponerse a los germanos en el último Europeo, en el Mundial de Egipto y en los pasados Juegos Olímpicos de Tokio.

Una racha que los de Jordi Ribera intentarán prolongar este jueves en Bratislava con un triunfo que permitiría al conjunto español arrancar la segunda fase del torneo con dos importantes puntos que allanarían el camino hacia las semifinales.

(c) Agencia EFE

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